Robert Silva

"Voy a ser la voz de los docentes no sindicalizados"

Logró un lugar en el Codicen. Los votos en blanco lo favorecieron. Aunque dice que su representación va a ser plural, es un hombre del Partido Colorado, y su llegada al cargo es significativa, luego de que el presidente Tabaré Vázquez decidiera que la oposición no iba a tener más un lugar en el gobierno de la educación, tras la salida del nacionalista Daniel Corbo.

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Robert Silva. Foto: Archivo El País

La estrategia de Silva fue ir hacia los profesores no sindicalizados, “los que no tienen voz”, muchos de ellos molestos por la ola de paros que se llevaron a cabo este año.

—Para lograr un cargo en el Consejo Directivo Central (Codicen) debió seducir a votantes por fuera del Partido Colorado. ¿Cómo lo logró?

—Yo mismo me encargué de llamar a colegas de otros partidos con el objetivo de encontrar puntos de acuerdo. Otra cosa importante para nuestro equipo fue convocar tanto a los docentes sindicalizados como a los no sindicalizados. Este es uno de los grandes problemas de la educación, la parcialidad en cuanto a que la representación de los docentes surge exclusivamente de los que están sindicalizados, y hay muchos, que son la mayoría, que no tienen voz. Nosotros lo que quisimos ser es la voz de los que no tienen voz.

—¿Qué importancia tiene que la oposición vuelva a tener un cargo en el Codicen?

—Acá hay que dejar las cosas claras: yo soy un militante del Partido Colorado, pero no accedo a este cargo en representación del Partido Colorado. Di mi palabra, que es lo más importante que tengo en mi vida, de que iba a actuar de una manera plural, y se me creyó, entonces ahora en este cargo, yo voy a actuar desde esa perspectiva plural.

—En el Codicen causó sorpresa su elección, ¿le sorprendió también usted?

—En algún punto sí, pero con nuestro equipo teníamos esperanzas. Recorrimos 300 centros educativos del país, y en Montevideo los liceos y las escuelas técnicas todas. Esto nos permitió palpar que muchos compañeros iban a votar en blanco, pero cuando empezábamos a explicar nuestra propuesta, entregábamos nuestra plataforma, mostrábamos el proyecto, muchos ahí mismo nos pedían la lista y nos decían: "Saben qué, les voy a dar una oportunidad a ustedes". Nuestro gran enemigo era el voto en blanco y el tiempo que corría cuando queríamos llegar a la mayor cantidad de docentes. La campaña se hizo sin estructuras ni dinero, más allá del de nuestros bolsillos.

—¿Cuáles son los puntos centrales que usted espera impulsar desde el Codicen?

—En primer lugar el trabajo activo por la profesionalización desde tres perspectivas: la formación inicial, con esto me refiero a cambiar y transformar el plan de estudios y generar un título universitario que expida la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP); en segundo lugar cosas que tienen que ver con la carrera, hay que crear mecanismos alternativos que consagren plenos derechos para los docentes que quieran ascender más allá de la antigüedad: se deben hacer evaluaciones, medir la asiduidad con la que concurren a las aulas y tener en cuenta las capacitaciones que tienen, no puede ser que solo por vivir se ascienda en la ANEP; y en tercer lugar es fundamental trabajar por la formación en servicio de los docentes, extendiendo la oferta de posgrados, de cursos de actualización, usando la tecnología y las herramientas que estas brindan.

—¿Y con los alumnos?

—Hay que cambiar los planes de estudio, los programas. Creemos que debe existir un marco curricular común que aglutine, que sea unificador del alumno y que ponga el centro en él. Se debe trabajar en una política nacional de segunda lengua. Y poner hincapié en cuestiones como la evaluación, se necesita una sensata política nacional de evaluación, que se lleve a cabo articulando la ANEP con el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), que sea una herramienta a disposición de las autoridades.

—Sus propuestas se parecen a las que planteaba el exsubsecretario del Ministerio del MEC, Fernando Filguiera…

—Sí, hay puntos en común.

—Y siendo así, ¿qué resistencias cree que pueden existir desde la ANEP a la hora de impulsar estos cambios?

—Hay cosas que ya se han pensado a nivel docente, quizá las exteriorizó Filgueira, pero esto fue acordado. Nuestra plataforma dice que hay que cambiar los marcos curriculares existentes. Pueden resistirse de varios lados y vamos a tener que enfrentarlo. Pero no puede seguir pasando que en la educación las decisiones se dilaten.

—¿Cuál es su relación con los jerarcas actuales del Codicen?

—Con (el presidente, Wilson) Netto nos conocemos muy poco, no hemos coincidido mayormente. Con quien sí tengo mayor vínculo es con la consejera Laura Mota, de los tiempos que ellas ocupaba cargos de gestión en la dirección de los centros regionales de profesores, y con la otra consejera (Margarita Loaces) también, porque en los gobiernos que yo tuve, ella tuvo tareas de responsabilidad.

—¿El senador Pedro Bordaberry ya lo felicitó?

—Sí, pero hablé con varios. Me han llamado autoridades actuales de la educación y legisladores de todos los partidos políticos, eso es bueno, es un punto de encuentro para trabajar desde la diversidad.

—¿Lo llamó Netto?

—No, Netto no… La ministra (María Julia) Muñoz, sí.

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