El mapa político cambió en siete meses en varios departamentos

Los votos no tienen dueño

La elección departamental de ayer no solo cerró el ciclo electoral iniciado en junio de 2014, con las internas de los partidos, sino que también dejó un nuevo mapa político, a dos meses que la izquierda iniciara su tercer gobierno nacional.

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El FA confirmó que manda en la capital del país. Foto: Gerardo Pérez

Esta fue la cuarta ocasión, desde la reforma del año 1996, en que la ciudadanía fue convocada para elegir en forma separada a las autoridades locales de las nacionales. Y ayer quedó demostrado que los uruguayos no utilizan los mismos criterios en una y en otra elección.

De los 19 departamentos en los que se divide el país, el Frente Amplio (FA) controlaba cinco. En las elecciones de octubre había ganado en once departamentos lo que le permitió tener certeras esperanzas de ganar en bastiones de la oposición en los que en algunos de ellos hasta a último momento se vislumbraba una elección cerrada, como en Cerro Largo o Río Negro.

El FA finalmente se quedó ayer con cuatro departamentos y el escenario de victoria de octubre se transformó en derrota en Maldonado, Soriano, San José, Florida y Colonia. Al cierre de esta edición el panorama aún era incierto en los departamentos de Salto y Paysandú.

La pérdida más dura para el oficialismo fue en Maldonado, un departamento estratégico que gobernó en los últimos diez años y que parecía un terreno ya consolidado para la izquierda.

En octubre la diferencia había sido abultada a favor del oficialismo que había obtenido el 40,54% contra el 31,21% del Partido Nacional .

La pérdida podría “subsanarse” si el FA finalmente triunfa en el litoral, donde tenía ventaja.

En siete meses el panorama también cambió radicalmente en Soriano. En octubre el Frente Amplio recibió el 42.99% de los votos contra el 29,38% del Partido Nacional y el 20,77% del Partido Colorado. Ayer triunfó el nacionalista Agustín Bascou, que se impuso con el 62% de los votos contra el 28% del oficialismo, según datos preliminares.

Dentro del Frente Amplio, el MPP culminó la jornada también con un panorama bastante diferente al de octubre, cuando se había quedado con el 60% de la bancada del FA y era todo festejo.

La buena votación le permitió conquistar un mes después varios ministerios e incluso hubo quienes aseguraron que el expresidente José Mujica tuvo un papel determinante en la victoria del hoy presidente Tabaré Vázquez en el balotaje de noviembre de 2014.

Esa votación le permitió al MPP, además, agarrar viento en la camiseta para la elección departamental de ayer: presentó candidatos en todos los departamentos y Mujica impulsó la candidatura de su mujer Lucía Topolansky para la capital, a quién pretendió traspasarle su popularidad.

Sin embargo, el socialista Daniel Martínez casi que duplicó ayer a Topolansky, lo cual representa un duro fracaso para el MPP y el expresidente.

Las cifras parecen reflejar también que el apoyo de la ciudadanía para con Mujica no tiene una correlación directa con su sector e incluso con su esposa, un indicador no menor para el futuro político del sector.

“La gente parece decirle a Mujica que aquí nadie es más que nadie y que es un líder pero tiene un límite”, opinó ayer en canal 12 el politólogo Daniel Chasquetti.

El MPP también sintió la derrota en Cerro Largo, donde el propio Mujica había hecho una gran apuesta por la figura del expresidente del Instituto Nacional de Carnes y actual diputado, Alfredo Fratti. Incluso fue en varias ocasiones al departamento para hacer campaña por él.

En octubre el escenario había quedado dividido, lo que le permitía tener esperanza de triunfar: había obtenido el 39% contra el 41% del Partido Nacional.

El sector sí pudo festeja en Canelones, con el triunfo de Yamandú Orsi, que se quedó con el 50% de los votos, según Factum. Orsi fue secretario general de la Intendencia durante la actual administración de Marcos Carámbula.

En octubre la victoria del FA había sido aplastante: obtuvo el 50,78% de los votos contra el 27,9% del Partido Nacional y el 14,12% del Partido Colorado.

Eso se tradujo en que su principal competidor fuera también frentista: José Carlos Mahía del Frente Líber Seregni, sector liderado por el actual ministro de Economía, Danilo Astori.

Por sexta vez el FA confirmó que manda en Montevideo, donde vive más de la mitad de la población. La gran fidelidad de los frenteamplistas con su partido hacía impensable que la izquierda perdiera otro de sus bastiones históricos. Según datos preliminares obtuvo el 53% de los votos, cuando en octubre había concentrado el 55.91%. Sin embargo, la múltiple candidatura trajo un crecimiento en comparación con la elección departamental de 2010, cuando había conquistado el 45,9% de los votos.

Concertación: el partido que quiso ser pero no fue

La Concertación terminó siendo una suma de votos aislada de tres candidatos (Edgardo Novick, Álvaro Garcé y Ricardo Rachetti) que funcionaron de manera independiente, lo cual se vio reflejado en las urnas. De hecho ayer, una vez pasada la votación, fue una de las pocas veces que se mostraron los tres juntos.

Los candidatos sumaron 34%, según datos preliminares. La cifra es más baja de la obtenida por el Partido Colorado y el Partido Nacional sumados en octubre, cuando conquistaron el 36.27% de los votos. Es además similar a la obtenida por la oposición en la elección departamental de 2010. Novick, una figura que surgió después de candidaturas frustradas independientes de la Concertación, apareció con un discurso novedoso y crítico y terminó siendo quién más sedujo a los votantes, arrastrando a los descontentos con la administración frenteamplista.

El politólogo Eduardo González lo definió anoche como uno de los ganadores mientras que fue crítico con Garcé y Rachetti. Sobre le primero dijo que "lo dejaron solo" y sobre el segundo que "llegó tarde".

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