NOVIAS DE REMATE

Vestidos de novia ayudan a combatir el cáncer infantil

Las donaciones serán destinadas a una subasta y los fondos recaudados irán para la Fundación Perez Scremini.

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En la subasta se espera recaudar entre 5 mil y 10 mil pesos por cada vestido. Foto: AFP

Por lo general, las novias pasan meses preparando su boda y pensando cómo será su vestido en ese día tan especial. Eligen la modista que lo confeccionará, la tela y el modelo; pasan por pruebas y más pruebas y de a poco van viendo cómo el vestido de sus sueños va tomando forma. Pero una vez que termina la fiesta, muchas veces, ese atuendo que llevó meses de planificación y de pruebas, queda guardado en un ropero por años.

Ante esa situación, aparece el Bridal Dress Project (Proyecto Vestidos de Novia), una iniciativa que nació en Canadá y que este año, por primera vez, será llevada a cabo en Uruguay. En el país, el objetivo es la recaudación de fondos a través de la donación de vestidos de novia, con el fin de colaborar con la Fundación Pérez Scremini en su lucha contra el cáncer infantil.

El "Bridal Dress Proyect" será promocionado en el marco del Congreso Wedding Business 3.0, un evento que reunirá a referentes internacionales y locales de la industria de bodas, que será realizado en Uruguay el fin de semana del 20 y 21 de agosto. Todos los vestidos que se reciban hasta un día después de finalizado el congreso serán contabilizados y luego subastados en septiembre, en el evento que realiza todos los años la Fundación Pérez Scremini. Lo que se recaude será utilizado para los tratamientos y la atención integral de los niños con cáncer. Los vestidos tendrán una base de 5.000 pesos en la subasta.

"La idea es que las mujeres que se casaron, e incluso los diseñadores de alta costura, estén apoyando a la fundación donando vestidos de novias", explicó a El País uno de los organizadores del proyecto y del congreso, Leonardo Artigas. Según cuenta, la iniciativa fue tomada de Guatemala —a pesar de que surgió en Canadá— y comenzó a ser difundida a fines del mes de junio en Uruguay. Hasta el momento han recibido cuatro vestidos y diariamente llaman aproximadamente 80 personas manifestando su interés y solicitando información, entre ellos varios diseñadores de alta costura. Por eso esperan que al finalizar el plazo recibirán más de 50 vestidos y que por cada uno de ellos recaudarán entre 5.000 y 10.000 pesos.

"La idea es que el vestido donado luego sea utilizado por una futura novia, por lo que solicitamos que estén en buenas condiciones y limpios", aclaró el organizador.

Aquellas personas que quieran pueden dirigirse a la Oficina Nativo Planners, ubicada en Mario Cassinoni 1266, o al centro Planners Innovation, localizado en Bulevar España 2184, piso 3.

Comienzo.

Fue en 2004 cuando la canadiense Helen Sweet, luego de haber perdido a lo largo de los años a familiares y amigos a causa del cáncer, decidió crear una proyecto con dos propósitos fundamentales: por un lado apoyar a las asociaciones de lucha contra el cáncer a través de lo recaudado por la donación y posterior venta de vestidos de novia, y por otro lado darle la posibilidad a las mujeres de conseguir un vestido a un precio accesible contribuyendo a la vez a una buena causa.

Además de proveer a las novias de vestidos, The Brides Proyect recibe también donaciones de tocados y zapatos que podrán usar en ese día especial. Según se lee en su página web, en el transcurso de 11 años han recaudado 600.000 dólares.

En el caso de Uruguay, la iniciativa es dirigida a ayudar a la Fundación Perez Scremini que trabaja por la cura del cáncer infantil en el país.

En la actualidad se atienden por año a 2.000 niños y adolescentes de todo el país "brindándoles tratamientos y atención médica de manera gratuita para sus familias, absorbiendo todos los costos la propia fundación", explicó Everita Silveira, encargada de comunicación de Pérez Scremini.

Disminuyen casamientos religiosos en Montevideo.

Según cifras brindadas a El País por la Arquidiócesis de Montevideo, en los últimos años los casamientos religiosos en la capital son cada vez menos frecuentes. En 11 años, las bodas por la Iglesia disminuyeron en un 39%. En el año 2004 se habían registrado 1.692 matrimonios mientras que en 2015 pasaron por el altar 657 parejas menos, concretándose 1.035 bodas. El año en que se contabilizaron menos casamientos religiosos fue 2013, con 985 parejas.

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