PODRÍA ESTAR AL MENOS 15 AÑOS EN PRISIÓN

¿Verá el Mundial 2030 en la cárcel?

El Pato Feo volvió a ser procesado por nueve rapiñas e intento de homicidio de un policía.

El "Pato Feo" ingresa al juzgado de Toledo. Foto: Ariel Colmegna.
Foto: Ariel Colmegna.

Anthony Martín Rodríguez Silvera, conocido como el "Pato Feo" (o "Patito Feo", como lo llama la jueza Julia Staricco en su resolución) volvió a ser procesado con prisión por nueve delitos de rapiña especialmente agravados, un delito de incendio, un delito de homicidio muy especialmente agravado en grado de tentativa y por porte de armas. De acuerdo con lo dispuesto por la justicia, deberá cumplir esas condenas luego de que haya concluido la pena que le fue impuesta en 2011, antes de que se fugara del Instituto Nacional de Traumatología (INOT) el pasado 3 de septiembre.

El Pato Feo estuvo 40 días fugado. Durante ese tiempo lideró al menos siete asaltos a bancos y redes de cobranza. A su vez, tuvo participación en por lo menos cinco robos de autos, muchos de ellos utilizados luego para cometer las rapiñas a los comercios, según el auto de procesamiento.

Movimientos.

Sus andanzas comenzaron un día después de que se fugara del INOT. Lo primero que hizo fue "encargarle" a algunos de sus cómplices que robaran un auto, que él retiró luego en la zona de Piedras Blancas. El 5 de septiembre, mientras se dirigía al Cerro en el vehículo robado, este se descompuso, por lo que decidió dejarlo abandonado y robar otro.

Unas horas después, ya de noche, el Pato Feo y un cómplice divisaron a un hombre que estaba ingresando en un Chevrolet a un complejo de viviendas en el barrio Peñarol. Mientras esperaba que se abriera el portón, fue abordado por el Pato Feo que le exigió mediante amenazas con arma de fuego que le entregara el auto; pero el hombre se negó y dijo que era policía. En ese momento el delincuente le efectuó varios disparos a una distancia de un metro y medio. Las balas impactaron en la zona abdominal, en la mano y en la pierna del policía. A pesar de las heridas el efectivo logró sacar su arma de reglamento y le disparó a su agresor, pero no logró herirlo ya que tenía un chaleco antibalas.

El Pato Feo se dio a la fuga sin haber robado el vehículo.

Cuarenta minutos después y a tres cuadras de donde había disparado contra el policía, el delincuente volvió a rapiñar a una familia cuando ingresaba con el auto a su vivienda, y en este caso logró su cometido. Al día siguiente el vehículo fue ubicado en Nuevo París incendiado.

Raid delictivo.

El 6 de septiembre, cerca de las 21:00 horas, el cabecilla y su banda ingresaron con armas de fuego a un comercio ubicado en Camino Parau y tras reducir y golpear a uno de los presentes, se llevaron 10 mil pesos, bebidas y otras mercaderías.

El 11 de septiembre, cerca de las 22:00, volvieron a robar otro auto, esta vez en el barrio Athahualpa, y lo utilizaron al día siguiente para rapiñar un local de Abitab en Nuevo París. Al no poder robar la recaudación, los delincuentes decidieron rapiñar a los clientes. Quince minutos después la banda se dirigió a un local de Red Pagos en Casavalle. En un principio se hicieron pasar por clientes pero enseguida sacaron las armas y dijeron a las cajeras que tenían una granada y que si no les daban el dinero "hacían volar el local". Lograron llevarse 160 mil pesos y darse a la fuga antes de que llegara la policía.

A las 00:00 horas del 22 de septiembre robaron otro auto en Nuevo París y a las 10.50 de ese mismo día el Pato Feo y sus cómplices volvieron a ingresar al local de Abitab de Santa Lucía y Yugoslavia —al que no habían podido rapiñar 11 días antes— y se llevaron unos 17 mil pesos principalmente de los clientes.

El 6 de octubre, a las 20.25 en el barrio Sayago volvieron a rapiñar otro auto con el mismo "modus operandis": abordando al conductor cuando se encontraba ingresando a su vivienda. Fue ese auto el que utilizaron al día siguiente para cometer el último delito antes de ser capturados. El 7 de octubre tras romper un cristal y fuertemente armados, la banda del Pato Feo ingresó al local de Red Pagos ubicado en Pascual Costa y Felipe Carape, abordaron a las empleadas del local tras romper las mamparas con un marrón y se robaron 2 millones de pesos. El vehículo utilizado para el robo apareció al otro día con rastros de sangre en su interior así como con el marrón empleado para romper la mampara y una bolsa con miguelitos, dice el auto de procesamiento.

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