FIRMA ZAMBRANO

Vendidos ayer once campos vinculados con Aratirí

Se pagaron US$1.970 por hectárea en promedio.

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Gerardo Zambrano. Foto: Darwin Borrelli

Ayer la firma Zambrano vendió 11 predios que estuvieron vinculados al fallido proyecto minero de Aratirí, ubicados en el este de los departamentos de Florida y Durazno por los que se pagaron en promedio US$ 1.970 la hectárea. El total pagado en la venta de estos campos, básicamente de aptitud forestal, fueron US$ 6,51 millones. Los predios se pusieron a la venta a partir de US$ 1.700 y para el caso de uno de los predios en particular hubo 26 ofertas, según supo El País. En total fueron rematados aproximadamente 3.503 de las 9.000 hectáreas que estuvieron vinculadas al proyecto minero. Cuatro de los predios estaban en Durazno (totalizaban 1705 hectáreas) y el resto en Florida.

Se pagaron US$ 1,3 millones por 733 hectáreas en Durazno y US$ 1,1 millones por otras 613 hectáreas en el mismo departamento. Un tercer establecimiento, que tenía el mejor índice Coneat (104), se vendió en Durazno a US$ 2.260 la hectárea. En este caso hubo 26 ofertas. El pre-cio más bajo pagado fue de US$ 1.800 la hectárea.

El rematador Gerardo Zambrano, que ejecutó la venta, dijo que los precios estuvieron "dentro de lo esperado" y que los compradores fueron vecinos de la zona, inversores locales y otro extranjero interesado en desarrollar un proyecto forestal. Zambrano señaló que son buenos campos para cría y recría ganadera y para forestación. El remate judicial realizado ayer fue por la ejecución de garantías reales por deudas que el grupo que impulsaba el proyecto Aratirí había contraído. El martillero señaló que las empresas forestales no suelen ofertar en remates judiciales y que puede que alguno de los campos sea luego transferido a una de ellas.

El grupo que impulsaba Aratirí debe la mitad de los despidos a 95 trabajadores que lo demandaron para cobrar sus créditos laborales, que superan los US$ 350.000. Este grupo de trabajadores es patrocinado por el sindicato metalúrgico (Untmra) y tiene la expectativa de cobrar parte de lo que se adeuda con el producido del remate de maquinaria embargada. También tiene obligaciones que no pagó con al menos 30 productores a los que debe hace unos cuatro años "servidumbre de paso".

El expresidente José Mujica sostenía que los campos de la zona (en las cercanías de las localidades de Cerro Chato y Valentines) eran relativamente pobres y que la minería podía ser una buena opción laboral para la zona. El movimiento Uruguay Libre, que quiere prohibir la minería a cielo abierto en Uruguay, se opuso a Aratirí y sostenía que se trata de una zona de pradera no apta para la minería.

El proyecto Aratirí no se concretó, pese a las enormes esperanzas que había depositado en él el gobierno de Mujica, debido a la caída del precio del hierro, y a la demora en la aprobación de diversos permisos, entre otros factores.

El 30% de la plantilla de Aratirí lo conformaban mujeres con escasas posibilidades laborales en la zona cercana de los cinco yacimientos en los que se planeó extraer hierro. El proyecto fue impulsado a partir de 2011 por el magnate indio Premod Agarwal, que se reunió en más de una oportunidad con Mujica. Sostenía que la zona podía llegar a producir entre 3.000 y 5.000 millones de toneladas.

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