MONTEVIDEO ES EL "TERMOMETRO" DEL TRABAJO DEL MINISTERIO

Van siete jefes de policía capitalinos en ocho años del FA

Con la renuncia de Diego Fernández esta semana ya son siete los jefes de Policía de Montevideo que pasan por el cargo en ocho años de gobierno del Frente Amplio. 

Mario Layera asumirá el 9 de mayo. Es experto en investigación, operaciones y en la conducción de unidades sensibles. 
Walder Ferreira asumió en marzo de 2010 y dejó el cargo en 2011. Era de línea dura y se fue enojado con el Ministerio.
Alberto Toscanini llegó al cargo con la promesa de cambios pero lo abandonó a los seis meses. 
Artigas Lema asumió en septiembre de 2008 y renunció un año después rodeado de una polémica por "maquillaje" de delitos. 
Alcides Caballero estuvo en el cargo desde marzo de 2007 hasta setiembre de 2008, cuando asumió como jefe de Policía en Rocha. 
Ricardo Bernal fue el primer jefe de Policía de Tabaré Vázquez y duró dos años en el cargo, un récord en los dos gobiernos frenteamplistas. 
Diego Fernández, el último jefe en dejar el cargo, lo ocupaba desde noviembre de 2011. Renunció por diferencias con algunas decisiones del Ministerio. 

La Jefatura montevideana se convirtió en el fusible que primero salta ante una crisis de seguridad pública.

En momentos en que la seguridad es la principal preocupación para la sociedad, los jerarcas capitalinos han tenido que abandonar sus puestos rápidamente y en los últimos dos gobiernos resisten en promedio un año y medio en el cargo.

"La Jefatura de Montevideo es la referencia de cómo está haciendo las cosas el Ministerio del Interior. Es el termómetro", explicó a El País una alta fuente policial. Dijo que los índices de delitos "pesan" sobre la sede capitalina, a la cual se le piden explicaciones constantemente.

"Tal vez es poco tiempo de trabajo, pero hay que entender que es muy desgastante. Hay que dar muchas respuestas en muy poco tiempo. Hay que generar compromiso y lograr resultados, es muy difícil", dijo.

"Sobre las espaldas del jefe de Montevideo recae planificar y estructurar toda la tarea para dar respuestas ante los índices de delitos, desde las rapiñas y copamientos hasta los asesinatos", señaló el informante y agregó que esa figura aparece en parte como uno de los responsables de los resultados.

El jefe de Policía es un cargo político al cual le piden respuestas de acuerdo a las estrategias del Ministerio del Interior. Por eso, según se explicó, la responsabilidad que se carga al frente de esa Jefatura es acorde al peso político que tiene la capital en el país: es el principal núcleo electoral.

Para la interna policial, cada vez que asume un jefe hay un cambio en la forma de trabajo. Depende mucho del perfil del nuevo jerarca, y puede implicar cambios en los mandos, modificaciones en la dirección de las tareas, nuevos espacios de trabajo y otra forma de relacionamiento con la gente.

Layera: Experto en investigación, operaciones y en la conducción de unidades sensibles

El jueves 9 asumirá como nuevo jefe de Policía de Montevideo el inspector principal Mario Layera, quien hasta ahora se venía desempeñando como director de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid).

Al llegar al cargo sus prioridades serán mejorar la respuesta policial ante denuncias de delitos -un tema que aparece como obsesión de la cúpula ministerial- y fortalecer lo iniciado por el jefe saliente Diego Fernández en cuanto a la reestructura de la Jefatura (descentralización y división por zonas). Layera recibió la directiva de combatir específicamente las rapiñas, los arrebatos callejeros y en general todos los delitos que pegan más en el "termómetro" de la población.

El marco en el que asume Layera no es el mejor, y deberá enfrentar algunas cuestiones disciplinarias señaladas por el gobierno. El propio presidente de la República, José Mujica, dijo que "hay que ajustar las clavijas, hay ciertas cosas disciplinarias que al parecer hay que cumplirlas y se va a resolver".

Además, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, añadió que "hubo inconductas desde las zonas hacia abajo" y que "algunas" fueron corregidas por Fernández y otras "quedan por corregir". Sobre Layera, Bonomi destacó que "tiene una vasta experiencia en investigación, en operaciones y en conducción de unidades sensibles".

Layera se recibió de oficial en 1983 y fue destinado a la Jefatura de Colonia. En mayo de 1999 fue trasladado a la Dirección de Represión al Tráfico de Drogas. Allí fue jefe de la Brigada Antidrogas, luego jefe del Departamento de Información, coordinador, subdirector y luego designado como titular de la Dgrtid cuando Julio Guarteche fue nombrado director nacional de Policía.

Bernal: "Me hubiera gustado estar más tiempo"

Ricardo Bernal fue el primer jefe de Policía de Montevideo del gobierno de Tabaré Vázquez. Con dos años en el cargo, fue el jerarca que más duró en la Jefatura de Montevideo durante los gobiernos frenteamplistas.

Hizo cursos en el FBI, había sido director de Interpol en Uruguay, jefe de Policía en Colonia y subjefe de Montevideo, y asumió en marzo de 2005 bajo las órdenes del ministro José Díaz. Desempeñó su cargo hasta marzo de 2007, cuando la entonces ministra del Interior, Daisy Tourné, lo llama para ser el nuevo subsecretario del Interior. Bernal se convirtió así en el primer efectivo policial en asumir este cargo. Cuando Tourné dejó el Ministerio, en junio de 2009, Bernal se mantuvo como subsecretario de Jorge Bruni, hasta culminar el mandato en 2010.

Bernal dijo a El País que le hubiera gustado estar más tiempo al frente de la Jefatura "para poder concretar algunas cosas".

"Me llevó mucho tiempo la reorganización de la Jefatura. Se había hecho un experimento que no había dado resultado en la anterior gestión y yo tuve que desandar eso. Y después me quedó poco tiempo para la gestión en sí", contó Bernal. "Yo había apuntado a combatir las rapiñas y la distribución de drogas, sobre todo de la pasta base. Pero eso quedó un poco trunco cuando me fui, y cada jefe toma sus medidas como cree conveniente", agregó.

Según Bernal, la Jefatura de Montevideo "es por lejos la unidad que tiene más trabajo de la Policía" y "un lugar muy complejo, muy difícil". Agregó que "es importante que quien asuma este trabajo tenga mucho aplomo, que no se deje llevar por la situación".

Caballero: Lo sacaron, fue a Rocha y luego dirigió el INR

Alcides Caballero asumió en marzo de 2007 y estuvo hasta septiembre de 2008. El Ministerio del Interior hizo en ese momento 22 movimientos en la cúpula policial y adujo que se realizaba por la creación de nuevos cargos y la puesta en funcionamiento del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y la Guardia Republicana.

Tras dejar el cargo, siguió en actividad, primero como jefe en Rocha y luego como director del INR. Antes de ser jefe en Montevideo, Caballero, oriundo de Paso de los Toros y hoy retirado, ocupó varios puestos, entre ellos, dirigió la Oficina Central de Interpol en Uruguay.

Artigas Lema: Polémica por maquillaje de los delitos

Asumió como jefe de Policía de Montevideo en septiembre de 2008. Antes tenía el mismo cargo en Rocha. Cuando renunció, en septiembre de 2009, pidió al Ministerio del Interior un subsidio por haber ejercido el cargo -85% de su sueldo-; este le fue denegado.

El exministro del Interior, Jorge Bruni, lo relevó de su cargo por su "responsabilidad política" en el registro de rapiñas. Un subalterno suyo cambió el sistema de registro de delitos, al clasificar como hurtos a celulares algunas casos que eran rapiñas. También se constató que muchas rapiñas se registraron como robos.

Toscanini: Prometió cambios y duró 6 meses

Luego de la tumultuosa salida de Artigas Lema, el entonces jefe de Policía de Cerro Largo, Alberto Toscanini, asumió la jefatura de Montevideo en septiembre de 2009 anunciando la realización de más "operativos de saturación" para disuadir a los delincuentes de cometer delitos mediante la presencia de la policía en la calle. Ostentó el cargo hasta la finalización del gobierno de Tabaré Vázquez, en marzo de 2010, cuando cambió la cúpula ministerial

En ese entonces, tras el cambio, el diputado blanco Sergio Botana y otros actores de la política salieron a elogiar la actuación de Toscanini en Cerro Largo. "Han demostrado -él y el subjefe Osvaldo Coitiño, que también fue a Montevideo- una seguridad en el accionar policial bajando y resolviendo los hechos delictivos casi al instante", dijo el parlamentario nacionalista.

Por otra parte, ediles departamentales y organizaciones no gubernamentales también señalaron su conformidad con la actuación policial de Toscanini, que se definía como un "policía de a pie" y todo su equipo.

Sin embargo, la actuación del exjefe de Cerro Largo pasó por Montevideo sin pena ni gloria. Tuvo varios roces con los policías de la capital. El primero por nombrar a Coitiño subjefe por un tema de escalafón, siendo que éste tenía un grado inferior a varios oficiales.

Antes, además de en Cerro Largo, Toscanini había trabajado como jefe de Policía de Tránsito de Montevideo y un año como director de los Grupos de Apoyo de la jefatura capitalina. Ahora está retirado.

Ferreira: Líder de línea dura; se fue enojado con el Ministerio

Walder Ferreira asumió como jefe de Policía en marzo de 2010, cuando con la llegada de José Mujica al poder cambió la cúpula ministerial y asumió Eduardo Bonomi al frente de la cartera del Interior, y dejó el cargo en octubre de 2011. Hasta su nombramiento, fue jefe de Policía en Salto -ostentó ese cargo por cinco años: todo un récord. Bajo su gestión, la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas atrapó al jefe narco colombiano Durán Bautista, que fue capturado cuando transportaba 500 kilos de cocaína en una estancia salteña. Ferreira, que es oriundo de Flores, antes también había sido subjefe de la Policía capitalina.

Al renunciar en 2011 alegó "desgaste" por la tarea. Sin embargo, fuentes policiales dijeron en ese momento que Ferreira se había molestado por la decisión del Ministerio del Interior de suprimir la Oficina Centralizadora de Información Técnica (OCIT) de la Jefatura de Montevideo. Con la información que proporcionaba la OCIT, el comando de Jefatura con los directores de Seguridad e Investigaciones podía disponer medidas represivas cuando un tipo de delito se repetía en algún barrio.

Durante su mandato hizo una serie de declaraciones polémicas. En mayo de 2010 prohibió festejar triunfos futbolísticos en la avenida 18 de Julio, tras los incidentes luego de un clásico, en el que unas 300 personas fueron detenidas -70 pasaron a juez. En ese momento dijo: "Hay que hacer un corral como para los animales, poner allí dentro a los hinchas exaltados y que se revienten entre ellos".

Además, consultado por la represión ejercida por varios agentes, sostuvo que la Policía "pegó poco". Y añadió: "Vamos a tener que pegar más".

Durante esos incidentes Ferreira fue herido por un roce de bala en una pierna.

El exjefe de Policía, ahora retirado, también se hizo conocido por los llamados megaoperativos, muy cuestionados por algunos en filas opositoras al gobierno del Frente Amplio, y que incluso fueron comparados con razias. "La razia significaba parar a cualquier ciudadano y llevarlo detenido por el hecho de hacer números y generar un temor en la población -se defendió Ferreira en una nota con Últimas Noticias en 2011. Acá no, si bien hay muchas detenciones, es porque le faltan el respeto a la Policía o se desacatan, porque se niegan a identificarse o incluso los apedrean".

Otra vez también declaró: "Yo no tendría inconveniente en trabajar con soldados, siempre y cuando se haga una redistribución y se adapten al régimen".

También dijo que en la Policía "ha habido corrupción, hay y la habrá". Durante su gestión propuso, además, que se obligue a los policías a hacer ejercicio físico, luego de que un informe señalara que el 30% de los agentes padecía sobrepeso.

El País se comunicó con Ferreira, quien dijo que al estar retirado prefería no hacer comentarios sobre la remoción del que fue su sucesor.

Fernández: Allanamientos, relevo del sub y Seccional 14

Asumió en noviembre de 2011 tras pasar por distintos puestos de destaque: director del Penal de Libertad, coordinador ejecutivo de la Dirección de Cárceles, subjefe de Florida en 2010 y director de la Guardia Republicana en 2011. Entre sus principales cometidos estaban bajar los hurtos y rapiñas. En enero de 2012 instrumentó una reestructura en la Jefatura. Dividió la ciudad en cuatro zonas y descentralizó las investigaciones de homicidios, drogas, hurtos y rapiñas. Según datos del Ministerio del Interior, en el primer trimestre de 2013 bajó la cantidad de homicidios, de rapiñas y hurtos respecto a igual período del año anterior.

El allanamiento de la Seccional 3ª, el relevo de su exsubjefe de Policía y la reciente denuncia contra la Seccional 14ª hecha por el Ministerio fueron desgastándolo hasta que el martes renunció.

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