Descansar unos días lejos de Dilma

Vacaciones a sunga y samba

Turistas brasileños siguen llegando a Uruguay pero quedan tapados por los argentinos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Brasileñas: las arenas del Este las convocan durante la "Reveillon". Foto: R. Figueredo

El portugués es el segundo idioma en Punta del Este. En la última década la presencia de brasileños se hace notar desde los últimos días de diciembre hasta la primera semana de enero.

Este año la sensación es que hay menos norteños que en 2015, sin embargo se los ve por todas partes y a toda hora. Muchos utilizan distintivos de Brasil y en las playas las mujeres utilizan mallas pequeñas y coloridas y los hombres, sungas, a contrapelo con la cultura rioplatense.

Si bien son los argentinos los que aportan el mayor número de turistas, los brasileños no se quedan atrás. En los últimos años ha crecido su preferencia por Uruguay. En 2005, venían apenas unos 170.000 brasileños mientras que en 2014 visitaron Uruguay unos 470.000, según informó a El País Benjamín Liberoff, subsecretario de Turismo.

Durante los 12 años que duró el período K se redujo al mínimo el stock de argentinos en Punta del Este. El triunfo de Mauricio Macri, un amigo del balneario, produjo un retorno masivo, rápido e inesperado.

Un retorno argentino era impensable en los últimos dos años por lo que la promoción turística apuntó las baterías al sur de Brasil. Para este año, por ejemplo, el Ministerio de Turismo está realizando promociones de los distintos balnearios en ocho señales de cable de Brasil, en 12 periódicos y varias revistas de Río Grande del Sur.

Liberoff estima que los brasileños llegaron igual que en años anteriores pero "no aparecen" por la presencia de muchos argentinos y uruguayos. Todavía los números oficiales no aparecieron. Habrá que aguardar hasta el 18 de enero para conocer las cifras del inicio de temporada.

El jerarca advirtió que "no hay una baja en la presencia de brasileños" y que no se los ve por el "crecimiento de los argentinos que no se esperaba".

"No es que ahora tengamos menos vuelos desde San Pablo o Porto Alegre, EGA tiene los mismos servicios. Todos ellos vienen llenos. Tampoco hay menos jet parqueados en Punta del Este. ¿Por qué vamos a tener menos brasileños ahora que en otro momento?", se preguntó.

Los brasileños tienen permanencias cortas. En general, vienen por la Reveillon, el tiempo de vacaciones que va desde fines de diciembre a principios de enero. Es el caso de Vitorio, quien llegó el 28 de diciembre y parte hoy a su pueblo natal: Santa Victoria del Palmar (próxima al Chuy).

Este brasileño destaca "la cercanía" que hay en Punta del Este entre los servicios, las playas y las residencias.

Umberto, que llegó la semana pasada con su esposa y su hijo, quienes pensaban estar solo un día en Punta del Este.

Una de las playas más preferidas es La Pastora, frente al Hotel Conrad (muy elegido para jugar en el casino por la importante promoción que se realiza en el sur brasileño). Aparecen, a su vez, en la popular Calle 20, donde están los comercios de mayor renombre.

La escultura de Los Dedos es una de las principales atracciones para los brasileños que arriban por primera vez. En los últimos días, se ha visto numerosos ómnibus que vienen en excursiones, principalmente, desde el estado Santa Catarina.

Una de las brasileñas que descendió de uno de estos vehículos, guardó arena en una botella como si no tuviera planes de volver a Punta.

Por única vez.

La encargada de una de las agencias contó que, en general, el brasileño no suele regresar. "El uruguayo es al revés: puede ir 10 Ó 15 veces a Brasil. Mi experiencia profesional de 22 años me lo dice", señaló.

Los servicios y las ventas de productos también buscan adaptarse a esta clientela. Justo en la entrada a Los Dedos, un vendedor de carteras habla en portugués para seducir a la mayoría de los brasileños de comprar sus productos. "Hay que rebuscarse, no queda otra", dice. Sabe que vender de ese modo es ilegal, pero la presencia de turistas dispuestos a llevarse un recuerdo lo hacen "arriesgar". "Ahora viene la intendencia y me lleva todo. Yo cobro en pesos. En ese parador (que está a pocos metros de Los Dedos) cobran en dólares", afirma.

Los cruceristas también admiran el lugar. Un 60% de los pasajeros que eligen venir al principal balneario en crucero proviene del país norteño.

En los últimos años han tenido una mayor predisposición a comprar propiedades. "Sobre todo cuando estaba el real fuerte", añade Liberoff.

La alegría y el talle pequeño del traje de baño.

El público brasileño gusta cada vez más de la costa uruguaya. Hasta hace dos años venían atraídos por la diferencia cambiaria, ahora apuestan fuerte por el glamour de Punta del Este y llegan a pasar los últimos días de diciembre y los primeros de enero. Traen su cultura alegre y un modo de vestir que marca la diferencia frente a los turistas argentinos y uruguayos. Colores vivos, sungas para los hombres y las mallas pequeñas en las mujeres son las marcas que los distinguen. Han impuesto un estilo en el este y ya hay ofertas pensadas únicamente en ellos.

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