INFORME

Uruguay mejoró los índices de nutrición, indica la FAO

La subalimentación pasó de 4,3% a 2,5% entre 2004 y 2016.

Mejoraron los índices respecto a la población general y en la infancia. Foto: Marcelo Bonjour
Mejoraron los índices respecto a la población general y en la infancia. Foto: Marcelo Bonjour

Uruguay ha seguido mejorando en general sus indicadores de nutrición en todos los segmentos de su población de acuerdo con el informe 2017 sobre "El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo" que elaboró la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

De acuerdo con el informe, la prevalencia de la subalimentación en la población total pasó de 4,3% a menos del 2,5% en el período 2004-2016. La prevalencia de la desnutrición aguda en niños fue en 2016 de 1,3%. La prevalencia de la desnutrición crónica entre los niños menores de cinco años, declinó en el lapso mencionado de 13,9 a 10,7%. El sobrepeso en este grupo de niños retrocedió de 9,4% a 7,2%.

Un dato negativo es que la obesidad entre las personas de más de 18 años pasó en el período 2005-2014 (últimos datos disponibles) de 22,9% a 28,6%. Eso equivale a que se pasó en el lapso analizado por la FAO de 500.000 a 700.000 personas.

La prevalencia de la anemia entre las mujeres en edad fértil creció entre 2005 y 2016 de 18,6% a 20,8%. (lo que equivale a algo más de 200.000).

No hay datos en Uruguay sobre la cantidad de niños alimentados exclusivamente con leche materna.

Deterioro.

La FAO ve un deterioro a nivel mundial de la situación en cuanto a nutrición. "Se estima que en 2016 el número de personas aquejadas de subalimentación crónica en el mundo aumentó hasta los 815 millones (en comparación con los 777 millones de 2015), aunque esta cifra todavía sigue siendo inferior a los cerca de 900 millones registrados en 2000. Después de un descenso prolongado, este reciente incremento podría marcar una inversión de las tendencias. La situación de la seguridad alimentaria ha empeorado en determinadas zonas del África subsahariana, Asia sudoriental y Asia occidental, y se ha observado un deterioro sobre todo en situaciones de conflicto, a veces acompañadas de sequías o inundaciones", dice el análisis.

"Este aparente freno en la reducción de las cifras mundiales del hambre no se refleja todavía en la prevalencia de desnutrición infantil crónica, que sigue disminuyendo, aunque el ritmo de la mejora se ha ralentizado en diversas regiones. A nivel mundial, la prevalencia de desnutrición infantil crónica bajó del 29,5% al 22,9% entre 2005 y 2016, aunque todavía hay 155 millones de niños menores de cinco años afectados por este trastorno", agrega. "La prevalencia de desnutrición infantil crónica bajó del 29,5% al 22,9% entre 2005 y 2016", dice.

El hambre y los conflictos

La incapacidad para reducir el hambre está estrechamente relacionada con el aumento de la violencia. "Durante el último decenio, los conflictos han aumentado de forma alarmante y se han vuelto más complejos y difíciles de solucionar", advierte la FAO. En lugares de conflicto se concentra la inseguridad alimentaria.

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