LA PIEL DEL OSO

UPM sostiene precios de los campos

Estudios indican que el sector forestal tiene aún un gran potencial de crecimiento.

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UPM: la empresa finlandesa construirá una nueva planta de celulosa. Foto: F. Ponzetto

Mientras la definición sobre la nueva planta de celulosa de UPM se sigue discutiendo, la empresa avanza en sus plantaciones con miras al largo plazo y el mercado de tierras con aptitud forestal muestra movimientos. Diferentes operadores consultados por El País han evidenciado "más consultas", "más arrendamientos" y "firmeza en los precios" de los campos para forestación, a diferencia de los que tienen como destino la cría de ganado o la producción agrícola. En paralelo, la Dirección Nacional de Medio Ambiente publicó en lo que va de 2017 seis proyectos de Forestal Oriental (proveedor de materia prima de UPM) para obtener la autorización ambiental previa para la plantación de bosques con destino a fabricar pulpa de celulosa.

"Ha habido movimientos de consultas, se dinamizó un poco la búsqueda de campos por la zona de influencia en la costa del río Negro, de Paso de los Toros para arriba. Hay gente buscando campos con aptitud forestal", resumió a El País Alejandro Zambrano, director de Zambrano & Cía.

Entre los interesados dijo que puede haber distintos perfiles: la empresa misma que busca arrendar para plantar, privados que plantan con miras a vender a futuro, fondos de inversión que lo utilizan como renta y quienes compran tierras para arrendar con la forestación como fin. "Hoy el cuello de botella es que tenga prioridad forestal y esté en el lugar que se quiere", dijo Zambrano.

Sebastián Da Silva, director de Da Silva Agroinmuebles, dijo que mientras "lo político se discute el mundo real avanza", y lo ejemplificó diciendo que ve "una clara voluntad de UPM de conseguir un área crítica en volumen de campos en las areniscas profundas del norte de Durazno".

"En el eje de la Ruta 100 y cerca del pueblo de San Jorge hay un movimiento muy fuerte de arrendamiento para forestar, un interés notorio y agresivo, en términos comerciales, por hacerse de un volumen de hectáreas interesante y cercano a donde debería hacerse la planta". Según Da Silva, los arrendamientos se están pagando US$ 200 la hectárea con contratos a 20 años, cuando en otros lados el promedio general de arrendamiento es de US$ 50. "Son valores buenos a largo plazo porque están aspirando a tener dos cortes en madera en lugares cercanos a la planta, lo que rebaja el precio del flete que es importante, y con beneficios para el propietario que le permite entrar ganado después de los primeros cinco años".

Todo esto, según Gonzalo Indarte, director de Indarte y Cía., ha generado que exista "firmeza en los valores de los campos con aptitud forestal en todo el país (...) Los de aptitud ganadera y agrícola han tenido un ajuste a la baja difícil de revertir; se ha parado la venta en estos casos, pero lo forestal sigue firme", dijo Indarte, quien sostiene que la hectárea hoy se vende a un promedio de US$ 3.000.

"Es lógico que el hecho de que se pueda instalar otra planta lleve a que se mueva el mercado del campo, pero no veo que en la zona específicamente hayan subido los valores. Lo que hace la nueva planta de UPM es ayudar a mantener la firmeza en los precios".

Forestación.

En tanto los árboles siguen creciendo, por lo pronto, porque las dos plantas de celulosa que hay en el país captan las dos terceras partes de la extracción de madera del país, según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Según ha divulgado UPM, al año se consumen cerca de cinco millones de metros cúbicos de madera, lo que equivale a la producción de más de 15.000 hectáreas.

El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente publicó en lo que va de 2017 seis proyectos de Forestal Oriental —que concreta las operaciones forestales de UPM— que buscan obtener la autorización ambiental previa. En todos se aspira a plantar 1.300 árboles de eucalyptus dunni y eucalyptus grandis por hectárea. En total suman 1.868,97 hectáreas para forestar en su mayoría cuando llegue la primavera este año, pero en otros casos este otoño. Los proyectos están divididos entre el establecimiento Las Acacias en Durazno (la superficie efectiva a forestar son 225,71 hectáreas), el Illarietti en Paysandú (398,08 hectáreas a forestar), Aldea San Joaquín en Tacuarembó (574,94 hectáreas), Vicente Rocco, en Durazno (195,62 hectáreas), La Beba en Paysandú (430,92 hectáreas) y otro en La Aldea (43,7 hectáreas). En todos los casos, según consta en los expedientes, la finalidad de la plantación es la producción de rolos para la elaboración de pulpa de celulosa, aprovechando los beneficios mientras el monte no se tale para el pastoreo con ganado vacuno.

Según escribió el director de la Dirección General Forestal, Pedro Soust, en el Anuario Opypa 2016, el sector forestal "tiene aún un gran potencial de expansión en superficie, considerando que alrededor del 80% de los suelos declarados de prioridad forestal no se han forestado", y "la intención expresada por parte de UPM de la instalación de una tercera planta de celulosa, hace pensar que el sector tendrá en los próximos años una mayor importancia en la economía nacional".

Destacado por forestación.

El informe Estado de los Bosques del Mundo 2016 de FAO, sostiene que más de 20 países han logrado mejorar la seguridad alimentaria y mantener o aumentar la superficie forestal desde 1990. Pero entre estos hay 12 —entre los cuales figura Uruguay— que aumentaron su superficie forestal en más del 10%. De la región solo está Chile. Otros son China, Turquía, Argelia, Irán y Vietnam.

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