SEMANA CRIOLLA: LA FIESTA DEL DEPORTE TRADICIONAL

Las últimas voladas del ídolo de las jineteadas

Emilio “Coronilla” Errázquin, el jinete más laureado en los últimos años, abandona el ruedo esta semana.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El jinete viene recibiendo reconomimientos por su trayectoria. Foto: Arequita digital

De apellido vasco y sobrenombre bien criollo, Emilio "Coronilla" Errázquin, tiene una de las mayores carreras en el deporte de la jineteada que se tenga memoria. Con 31 años de edad, ganó la mayor parte de las competencias en las que participó.

Hijo de un capataz de estancia, desde niño subió a todos los caballos que tuvo a mano en los campos de Mariscala, Lavalleja. A los 18 años comenzó a montar en las criollas de la mano de otro reconocido jinete, Luis Huelmo.

Su fama se hizo a fuerza de premios. En el año 2007 los organizadores de una fiesta criolla de Minas dispusieron que el primer premio fuera una camioneta. Errázquin ganó la primera y cuatro más en los años siguientes.

Desde ese momento todas las criollas entregaron un vehículo al ganador. En lo que va de carrera, Coronilla ganó 12 motos y ocho camionetas.

"Con la primera compré un terreno y con la segunda comencé con la casa, después me quedé con una de las que gané. Gracias a las criollas tengo una casa, una camioneta y unas cuadras de campo y una familia", señaló a El País.

Está casado con Florencia de la Peña, una joven veterinaria que cuando fue a levantar el título a la facultad ensilló y volvió al pago a caballo.

Su agilidad para resistir los ocho segundos que marca el reglamento la consiguió trabajando en el campo, nunca hizo otro entrenamiento.

"Llegaron a decir que tenía un gimnasio en casa, pero es mentira. Nunca hice nada de eso. Llegar a la casa de trabajar del campo y después ponerse a hacer gimnasia es complicado. Lo importante para el jinete es estar domando de continuo. Así se agarra fuerza de piernas, vista y agilidad", dijo Errázquin.

El público de las jineteadas, como en otros deportes, tiene sus ídolos. El peso de Errázquin se hizo sentir el fin de semana pasado durante el homenaje que recibió en el festival de Minas y Abril.

Desde las gradas la gente se enfervorizó por ver a su jinete preferido montar por última vez en el ruedo local. La vuelta de honor que dio Coronilla fue con todo el público de pie, algo nunca visto.

"Me retiro porque mi carrera ya está hecha, además con la familia y el trabajo todo cambia. Hay mucha gente de a caballo que podrán seguir haciéndolo mejor que yo", dijo.

El jinete lamenta la poca difusión de su deporte. "Las cosas del campo se tendrían que ver más. Cuando vas al fútbol, por ejemplo, hay que andar cuidándose de que no te peguen una pedrada. Eso sí lo pasan en la tele. Ahora, el gauchaje no aparece. En las caballerizas somos todos iguales, el gaucho siempre es gaucho", afirmó el jinete.

El retiro.

Anunció que se despedirá de las domas en dos etapas, la primera será durante la Semana Criolla en la Rural del Prado en Montevideo y la última en la llamada "Revancha del Prado", una festividad que se desarrolla en Cardona, Soriano.

Fue precisamente en Cardona donde "Coronilla" tuvo la peor lesión de su carrera. En 2012 se quebró una vértebra que lo dejó fuera de competencia durante un año.

Entradas al ruedo.

Hasta el domingo 16 de abril podrá disfrutarse en la Rural del Prado de Montevideo el mayor concurso de jineteadas del país, que este año cuenta con un nuevo reglamento, más puntilloso en cuanto a los cuidados que se les debe brindar a los caballos. Los competidores, por ejemplo, deben usar espuelas mochas.

El acceso al predio es a partir de la hora 10:00 y hasta las 22:00. Las jineteadas comienzan a las 14:30 y se extienden hasta las 18:00 con montas en basto, en pelo nacional, en pelo internacional y basto argentino. Las pruebas de rienda se realizan de 19:00 a 21:00.

La entrada general cuesta $ 140; para ingresar al ruedo hay que abonar entre $ 180 y $ 250, según la tribuna numerada que se elija, y $ 300 en el palco.

Por primera vez hay un stand de la Fiesta de la Patria Gaucha, por acuerdo con la Intendencia de Tacuarembó.

Además de la plaza de artesanos, de una variada oferta gastronómica en la plaza de comidas, de los espectáculos musicales en los galpones y de las tradicionales peñas nocturnas, los visitantes podrán pasearse por una singular feria de oficios rurales.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)