Los ingresos al puente ya se encuentran al límite de su capacidad de carga

Turistas deben hacer kilómetros de cola

Hasta tres kilómetros de cola tuvieron que hacer en la tarde de ayer los turistas argentinos antes de ingresar a territorio uruguayo por el puente San Martín. La Gendarmería argentina montó un operativo en la ruta 136 y comenzó a liberar por tandas de vehículos para no sobrecargar la estructura del tendido binacional.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los turistas que eligieron descansar en Uruguay aguardaron varias horas de cola. Foto: D. Rojas

El dato recogido a las 16:45 de ayer da cuenta que la cola se extendía por más de 3 kilómetros e iba creciendo a medida que avanza la tarde. En Ruta 14, conocida como la carretera del Mercosur, por la que circulan quienes hacen el trayecto Buenos Aires-Gualeguaychú-Fray Bentos, el tránsito era fluido y sin embotellamientos.

"Está circulando muchísima gente", aseguraron a El País desde el escuadrón 56 de Gendarmería con asiento en Gualeguaychú. Desde la Aduana uruguaya aseguraron que claramente "estamos en presencia del mayor movimiento turístico del verano porque se juntó el recambio de quincena con el feriado de carnaval".

"Está complicado por el volumen de gente que sigue ingresando. La situación fue puesta en conocimiento de las autoridades nacionales", informó un funcionario de rango, precisando que las demoras se originan en Migración y no por Aduana que tiene en práctica un plan de contingencia, mediante el cual se controla un vehículo cada 50 que pasan.

Furor.

Se trata de una "avalancha" de argentinos que está ingresando al Uruguay sin dar respiro desde el viernes pasado. El sábado fueron habilitados seis carriles e igualmente CARU detectó en sus cámaras que la estructura del puente estaba repleta de vehículos a lo largo de su extensión desde territorio uruguayo al argentino.

Miles de autos yendo y viniendo. Camiones buscando su lugar o tratando de salir del caos para no quedar atrapados todo el fin de semana. Gente caminando averiguando aquí y allá. Hombres haciendo cola y mujeres atendiendo niños y hasta comprando en el free shop. El puente San Martín se transformó en un carnaval.

En algunos casos la demora para cruzar la frontera osciló entre 2 y 3 horas, pero hubo casos en que las demoras fueron mayores.

El servicio dispuesto por momentos fue insuficiente, pero más no se puede hacer, dijeron las autoridades fronterizas. El personal está 100% afectado a la función, pero si no se agranda un espacio construido hace 40 años, se forma un cuello de botella y no hay forma de agilizar por más que se quiera.

"Estamos trabajando con seis casetas, utilizamos toda la infraestructura disponible y más no podemos hacer porque es mucha la gente que está llegando al mismo tiempo", dijo un funcionario de Migración.

Quejas.

Trabajadores, usuarios y turistas se quejan y apuntan a una promesa incumplida. Nadie tiene noticias, del llamado a licitación internacional para modernizar la principal frontera terrestre del país, planificado por el Ministerio de Defensa para el año pasado.

"Somos de Buenos Aires y vamos a Montevideo. Entramos al puente a las 9:20 y ya son cerca de las 12. No sé las causas de la demora, pero ingresar el documento y controlar el vehículo no debería demandar mucho tiempo", se quejó Gustavo.

Leonardo, un trabajador del puente San Martín, contó a El País que el viernes cruzó a Gualeguaychú y al regreso tuvo que esperar 3 horas arriba del puente por la gran cantidad de gente que está llegando. Le llevó más tiempo hacer la cola, que el viaje de ida y vuelta y el trámite que fue a realizar.

Este fin de semana se da la particularidad de que también hay un interesante movimien-to de salida. Son uruguayos que a causa del fin de semana largo viajan hacia Argentina, para aprovechar la diferencia cambiaria.

Camioneros se sienten rehenes


Los camioneros dicen que nadie atiende sus reclamos. En estas fechas quedan muchas veces como rehenes del movimiento turístico. "Se preocupan por el turismo pero de nosotros nadie se ocupa. Cruzar el puente con este infierno de autos es una verdadera locura, pero encima estamos en una frontera donde no hay ni dónde comprar cigarrillos", se quejó el chofer Lorenzo Santoro.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)