NECESIDAD DE DAR UNA BUENA IMAGEN

Tregua entre empresarios y el PIT para no opacar la gira

Habrá una reunión a puertas cerradas por la queja patronal ante la OIT.

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Vázquez y Astori presentan al país como un destino atractivo para la inversión extranjera. Foto: AFP

Desayunan todos los días en el mismo salón. Viajan juntos y descansan en los mismos hoteles. Durante 15 días formarán parte de la delegación oficial que acompaña al presidente de la República, Tabaré Vázquez, por Alemania, Finlandia y Rusia. El presidente de la central única de trabajadores, PIT-CNT, Fernando Pereira, y el titular de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, Carlos Perera, son viejos conocidos de largas negociaciones entre empresarios y sindicatos. Sus diferencias son notorias; incluso ideológicas. En este momento, están enfrentados por un reclamo internacional. Uno defiende la queja que el sector empresarial volvió a presentar hace días ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por entender que el gobierno uruguayo no respeta las reglas de juego laborales. El otro remarca que el reclamo no se ajusta a la realidad, y que lo que buscan las cámaras empresariales es perjudicar la imagen del país a nivel internacional.

Las cámaras de Comercio e Industria entienden que la legislación uruguaya no debe permitir la ocupación de los lugares de trabajo cuando hay conflictos y que las negociaciones salariales deben ser básicamente bipartitas y no tener la participación del Estado, como ocurre hoy en los Consejos de Salarios. Las gremiales dejaron dos años en suspenso su queja ante la OIT para permitir la realización de negociaciones que permitieran desactivar pero la volvieron a presentar en enero por entender que las tratativas estaban resultando infructuosas y que el PIT-CNT no daba prioridad a las conversaciones.

Los posicionamientos son firmes y serán tema de fuertes cuestionamientos en Montevideo. Ambas partes muestran pocas señales de estar dispuestas a ceder. Pero esa polémica será a la vuelta.

En Europa el ambiente es diferente. Ninguno de los dos esconde sus duras criticas hacia el otro. Pero ahora tienen un pacto. Una tregua. Quieren evitar que se genere un escenario de conflicto y por eso están alineados para ayudar al presidente Vázquez a atraer las inversiones necesarias para concretar la instalación de la segunda planta de celulosa de UPM.

En ese marco, el jefe de Estado salió a la cancha a intentar seducir al empresariado europeo. No esconde su interés. "Vinimos acá porque queremos más inversiones. Tenemos planes de desarrollo, pero necesitamos inversión extranjera", dijo el presidente Vázquez ayer ante un auditorio de unos 100 empresarios.

Vázquez fue concreto y puso sobre la mesa todo lo que pueden ser los atractivos de Uruguay para cautivarlos. Recordó que el país está en los primeros lugares de los rankings que miden la libertad, la equidad, la transparencia, la baja corrupción y la seguridad jurídica del país. Destacó que el sistema, uno de los más antiguos del mundo, ofrece estabilidad institucional y democrática.

Y fue todavía incluso más directo. El presidente destacó que Uruguay es un país seguro, con gran nivel de calidad de vida, tranquilo y pacífico y que si los empresarios deciden llegar para invertir —o para vivir— van a poder andar por las calles sin guardaespaldas ni coches blindados.

Más tarde, el mandatario presentó un discurso más específico. Fue en el almuerzo organizado por la Cámara de Comercio e Industrias (DIHK), al que asistieron representantes de Hamburg Sud, Bosch, Siemens, Banco Santander, Commerzbank, Winterschall, Evonik y Reinmetal. El ministro de Economía, Danilo Astori, apuntó a uno de los principales intereses empresariales: la rentabilidad. Al igual que Vázquez, enfatizó que Uruguay permite buenos niveles de rentabilidad y ofrece reglas de juego claras y estables.

El ministro de Economía explicó que su interés no solo es que lleguen inversiones, sino garantizar su permanencia. Vázquez aclaró que para el país es importante la inversión extranjera y que el gobierno trata de igual forma al empresario foráneo que al nacional. "Uruguay es un país en el que vale la pena invertir, trabajar y vivir", dijo el ministro de Economía.

Pacto de caballeros.

Perera y Pereira escucharon los discursos de Vázquez y Astori. Ambos se comprometieron con el presidente Vázquez a demostrar que el relacionamiento entre empresarios y sindicatos es bueno. Y así lo destacó el presidente en su discurso, resaltando que los dos forman parte de la comitiva oficial en este viaje. Con eso, el presidente buscó mostrar que existen en Uruguay relaciones laborales correctas. "Somos un país donde existen recursos humanos calificados, relaciones laborales equilibradas y salarios competitivos en comparación con la región", dijo el jefe de Estado.

Pereira y Perera se reunirán a puertas cerradas en Helsinki, la capital finlandesa, para analizar el tema de la protesta ante la OIT, pero acordaron no hablar públicamente de sus diferencias, por el momento. Pereira dijo que el motivo central de la gira era conseguir inversiones alemanas para Uruguay porque "eso implica puestos de trabajo".

"Acá no venimos a dirimir conflictos que son nacionales. Los dirimimos en Uruguay. Lo que hacemos en esta delegación es intentar que el trabajo llegue a Uruguay", señaló.

Perera mostró una posición similar. Le dijo a El País que es crítico con la legislación laboral uruguaya por ser muy rígida, pero aclaró que de ninguna manera quiere afectar la imagen del país, aunque ve en el gobierno un posicionamiento más a favor de los sindicatos que de los empresarios. "A mí no me gustaría tocar estos temas en esta gira. Hablé con Fernando (Pereira) para apoyar la gira. Nos vamos a reunir en Finlandia. No opaquemos esta gira", señaló.

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