CUESTIÓN DE GÉNERO

"Era trans, ahora soy una mujer"

Clara fue la primera en someterse a una cirugía de cambio de sexo en el Hospital Maciel.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Clara: "Nunca me arrepentí en el proceso y nunca lo voy a hacer". Foto: M. Bonjour

A los nueve años Lucio se dio cuenta de que era "una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre". Mientras sus amigos y hermanos varones preferían el fútbol, él optaba por las muñecas o se ponía "una pañoleta en la cabeza para jugar a las madres". Su padre, que era exboxeador, no lo toleró y entonces empezó a pegarle. Aguantó hasta los 13 años, cuando huyó de su casa, se convirtió en "trabajadora sexual" y se rebautizó como Clara. A los 19 ya tenía decidido hacerse una operación de cambio de sexo. Este año cumplió 50, y esta semana se sometió a la cirugía, que es la primera que se hace en el Hospital Maciel.

Clara no parece estar pasando por un posoperatorio. Sonriente está a la espera de que le den el alta para volver a Colonia del Sacramento, adonde se mudó hace algunos años. "Nunca me arrepentí durante el proceso y no me voy a arrepentir nunca. Era trans, pero ahora puedo decir que soy mujer. Soy una mujer", reafirma contenta.

Estuvo cinco años para que le dieran una cédula de identidad con el nombre que había elegido, y solo siete meses para hacer los trámites que habilitaron la operación. Pero fueron meses movidos: primero fue al Ministerio de Desarrollo Social (Mides), donde le dijeron cuáles eran los pasos que tenía que seguir. Además de los papeles (partida de nacimiento, sacar de nuevo la credencial, etc.), debió someterse a pericias psiquiátricas y psicológicas, exámenes médicos, y conseguir cinco testigos que la conocieran desde hace muchos años.

"Esto es un cambio para mi vida, porque desde que supe que era una chica siempre hubo una parte de mí que tenía que ocultar. Ahora no, ahora soy Clara con todas las de la ley. Quiero dejar de ocultarme. Es feo no poder usar calzas, no poder ir a la playa bien. Siempre digo que hay muchas Claras esperando ahí afuera, quiero ser una inspiración para las otras chicas", señaló.

Fue violada a los nueve años, pero aclara: "Eso no me cambió, yo ya iba a ser lo que iba a ser". Nació en el Cerro. Tiene nueve hermanos. Con la mayoría de su familia perdió contacto cuando huyó a los 13. Con su padre siempre tuvo una mala relación. Un poco mejor fue el vínculo con su madre, que era ama de casa. Igual no guarda rencores: "Mi padre también le pegaba a algunos de mis hermanos, pero me pegaba más a mí para que me doblegara. Como todo en esta sociedad, te dan palo para que aprendas. No lo puedo condenar. Cuando vos sos un padre de familia de un barrio cualquiera y ves que tu hijo sale afeminado, capaz que le pegás".

Mantiene vínculo con uno de sus hermanos y una de sus hermanas. Ninguno de los dos avaló la operación. "Ella vive en Argentina, cuando le conté lo que iba a hacer me dijo: ¡Pero yo soy tu hermana, tengo vagina, sos mi hermano! No entienden. Ahora recién me dicen Clara porque se los impuse".

Dejó de ser trabajadora sexual recién hace tres años. "No es fácil, uno sabe que va a la calle y tiene plata seguro", explica. Ahora está desempleada, pero este tiempo trabajó en muchos lugares: fue ayudante de cocina (pero debió dejar ese empleo porque tuvo un accidente, quedó atrapada como peatona en el medio de un choque entre un ómnibus y un camión; este hecho también la obligó a sacarse las siliconas que se había puesto), fue recepcionista en el Hospital de Colonia y también desempeñó tareas para una firma tercerizada contratada por la Intendencia de ese departamento.

En Colonia la conocen, pues en este tiempo también tuvo un comedor en uno de los barrios más pobres de la ciudad, y fue la encargada de hacerle una visita guiada al senador José Mujica, cuando todavía era presidente, mostrándole las zonas más carenciadas. También es conocida por haber organizado un piquete en reclamo por vivienda digna.

Ahora prepara un libro y una película con su historia, que seguro vale la pena ser contada.

CAMBIO DE SEXO.

Harán una operación por año.

Luego de que el Hospital de Clínicas dejara de hacer la operación de cambio de sexo desde hace ya algunos años, el Hospital Maciel realizó esta semana la primera intervención de este tipo y fue un éxito.

El director del centro, Álvaro Villar, contó a El País que se hará una por año, debido a que es una intervención bastante costosa.

En tanto, el cirujano que operó a Clara, Raúl Capellini, dijo a El País que "hay una gran cantidad de personas trans que todavía no han podido acceder a la operación". Además, aclaró que "en realidad los pasos no son tan engorrosos y no es una operación tan dolorosa como la gente cree".

"Ha cambiado mucho el procedimiento, ahora con el consentimiento de la persona es suficiente", explicó.

Sobre la intervención, Capellini dijo que "en el caso de Clara lo que se hizo fue una reasignación de un sexo biológico masculino hacia una sexualidad con genitales femeninos".

El médico precisó que "se usa la piel del pene y con esto es que se hace la neovagina", y que también se realiza "una cirugía estética de la zona para configurar la vulva".

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