PARTIDO DE RIESGO

Temen por incidentes en el clásico

El sábado prueban las nuevas cámaras en el partido de Nacional contra Boston River.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Interior garantizará la seguridad dentro y fuera del Centenario. Foto: G. Pérez

Pocas veces se lo ve enojado y con declaraciones poco protocolares. Pero aquel día la situación lo había enfurecido. "Si hay un violento y la Policía lo tiene que sacar del forro, lo va a sacar del forro. Y si no quieren subir a la chanchita o como se llame ahora, lo va a agarrar de los fundillos y lo va a meter de cabeza dentro de la chanchita".

Así se refirió el presidente de la República, Tabaré Vázquez, el 28 de noviembre de 2016 en Madrid, a la situación del fútbol uruguayo.

Un día antes, el partido clásico ente Nacional y Peñarol se había suspendido a minutos del comienzo por graves disturbios en la tribuna Ámsterdam. El presidente dijo que se aplicaría mano dura para evitar nuevos hechos similares y permitir que las familias vuelvan al fútbol.

Desde aquellas declaraciones los dos equipos grandes del Uruguay no se volvieron a enfrentar. El partido clásico está fijado para el miércoles 5, pero las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), las directivas de Nacional y Peñarol, y el gobierno temen que vuelvan a ocasionarse problemas entre las hinchadas.

Por eso ultiman detalles para brindar las máximas garantías. Sin embargo desde el gobierno se monitorea la situación y no se descarta tomar medidas si se vuelven a repetir los hechos de violencia.

El director nacional del Deporte, Fernando Cáceres, dijo a El País que para el gobierno fue desafortunada la decisión de la AUF de fijar el partido clásico entre semana. Su postura fue transmitida a las autoridades del fútbol y ante la ratificación del día, decidieron trabajar "con gran dedicación" para que el espectáculo se desarrolle con normalidad.

"Nosotros no queremos hacer ejercicio de las atribuciones que tenemos para prohibir el partido. Y vamos a trabajar responsablemente para que estén dadas todas las condiciones para el espectáculo", dijo.

A pesar de eso Cáceres aclaró que las atribuciones normativas están presentes, y si se tienen que aplicar, el gobierno lo hará. "Siempre apostamos a la libre determinación de las instituciones deportivas. Aún en la profunda discrepancia. Eso no descarta que, llegado el momento que entendamos que amerita la suspensión de un espectáculo lo vamos a hacer", aclaró el jerarca.

Integrantes de la directiva de Nacional y Peñarol, y una fuente del Ministerio del Interior dijeron a El País que tienen información de que ambas barras pretenden provocarse exponiendo banderas robadas a otras instituciones. Esto se conoce en la jerga futbolera como "trofeos de guerra".

Por eso en el dispositivo de seguridad se resolvió no permitir el ingreso de ningún tipo de bandera. En partidos anteriores el Ministerio del Interior resolvió no permitir el ingreso de banderas de gran tamaño y bombos. Ahora la decisión es no permitir ni siquiera el ingreso de banderas pequeñas.

Tras el compromiso de la AUF con el decreto de actuación para prevenir la violencia en el fútbol, el Ministerio del Interior garantizará la seguridad interna del Estadio Centenario. Esta fue una larga discusión que se había dado en el anterior clásico, ya que el gobierno había dispuesto el no ingreso a las tribunas de efectivos policiales.

Un grupo de barras bravas de Peñarol saquearon los comercio internos de la tribuna Ámsterdam, y uno de ellos arrojó una garrafa de supergás a los policías que custodiaban el ingreso a la tribuna.

Primer partido con cámaras.

Las cámaras de reconocimiento facial de videovigilancia quedarán operativas a partir de hoy, y serán empleadas a partir del partido del sábado 1° entre Nacional y Boston River. Esta medida de seguridad fue uno de los requisitos innegociables que dispuso el gobierno para permitir que se juegue el clásico entre Nacional y Peñarol el miércoles próximo.

VIOLENCIA EN EL FÚTBOL.

Garantizan transporte en el centro.

Ante la decisión de los transportistas de decretar un paro durante el partido clásico entre Nacional y Peñarol del miércoles 5 de abril, el gobierno intervino para garantizar el transporte del público que asista al Estadio Centenario.

La Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott) y representantes del Ministerio del Interior se reunieron ayer jueves para ultimar detalles y solicitarles colaboración.

El gobierno entiende que es muy complicado si los asistentes al partido no tienen transporte para volver a sus casas y quedan en las inmediaciones del estadio a esa hora de la noche.

Los representantes de Interior lograron que parte del transporte capitalino ofrezca servicios de emergencia desde el Estadio Centenario; en su mayoría serán líneas de la empresa Cutcsa. Los suburbanos y algunas cooperativas de transporte capitalino igual decidieron mantener el paro.

"Hablamos con las gremiales del transporte, que querían parar todas, para que den una mano y se pueda brindar el servicio", dijo a El País el director nacional del Deporte, Fernando Cáceres.

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