INCÓMODO Y SIN BENEFICIOS

Tarjeta inteligente e impopular

Solo el 5% de los usuarios utiliza el plástico STM. La Intendencia quiere llegar al 60%.

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Hasta ahora la tarjeta no ha logrado seducir a los usuarios. Foto: archivo El País

Desde hace años la tarjeta STM forma parte de un sistema "inteligente" de transporte que la Intendencia de Montevideo intenta masificar. Sin embargo, por distintos motivos, un implemento tecnológicamente sencillo, que es muy aceptado y difundido en otras ciudades del mundo, no ha logrado alcanzar una difusión masiva en la capital.

Al comparecer ante la Junta Departamental, el economista Gonzalo Márquez, integrante del Departamento de Movilidad Urbana de la IMM, informó que solamente "el 5% de las transacciones que se están realizando actualmente en el STM (Sistema de Transporte Metropolitano) se hacen con dinero electrónico".

Ayer, el presidente de Cutcsa, Juan Salgado, manejó una cifra diferente al ser entrevistado por radio Carve, aunque igualmente exigua: "Llevamos 10 años de boletera electrónica y solamente se paga por tarjeta un 10%, tenemos que darle un envión", sostuvo.

El viernes, Salgado dijo a El País que "no hay que pensar que bajando el número de guardas se solucionan los problemas del transporte, no es tan sencillo. Antes hay que reestructurar el sistema, ver la cantidad de permisos, alcanzar un 80% de boletos por prepago. Después se podrá evaluar qué recorridos pueden trabajar sin guardas".

Con respecto a la expectativa por el uso de la tarjeta, el economista Márquez indicó que la Intendencia aspira a llegar "al 60% de utilización de dinero electrónico en el primer año de funcionamiento" de un nuevo sistema que, desde hace años, la comuna no logra masificar.

Hasta el próximo lunes, está abierto un llamado de condiciones (por el que cualquiera que esté dispuesto a cumplirlas podrá participar) para ampliar la red de locales para compra y recarga de tarjetas.

Desde hace años estos locales son unos 40, pertenecientes a Cutcsa y a Transportistas Unidos (TUSA); pero sumando las redes de cobranza y de apuestas (Abitab, Redpagos y la Banca de Quinielas), podría haber 3.000 disponibles. "De esa manera sí tendríamos la posibilidad de permear en toda la ciudad y que el usuario tuviera un lugar de recarga muy cercano", señaló el economista Márquez, ante la Comisión de Movilidad Urbana de la Junta.

Mini red.

Según la Intendencia de Montevideo, hay dos obstáculos que han impedido el despegue del prepago en la tarjeta STM. Uno de ellos es la inexistencia de una red extendida. El otro, la falta de incentivos tarifarios para volcar a la gente hacia la modalidad de utilización de dinero electrónico. "Hemos identificado esos dos obstáculos y estamos trabajando para sortearlos", sostuvo Márquez.

El éxito en este trabajo es fundamental para combatir las subas del boleto, que se encuentran fundamentalmente atadas a los compromisos salariales y a la caída en la venta de pasajes, que en lo que va del año se sitúa en unos 7 millones.

Según Salgado, las bajas cifras del uso del plástico se deben a que "no incentivamos a nadie, vale lo mismo el boleto común que la tarjeta. Y para recargarla, la gente tiene que ir a unos 35 locales que hay en Montevideo; se tiene que trasladar, a veces en ómnibus". La recarga "debe facilitarse, la persona tiene que poder hacerlo a menos de 200 metros de su casa", entendió. Y concluyó: "El valor del boleto arriba del ómnibus debe ser uno y si recargo con tarjeta debe ser inferior".

En el caso de pospago, OCA y Creditel están prestando servicios a la Intendencia. Hay diferentes grados de avance para incorporar otras tarjetas.

Incomodidad: la tarjeta es más cómoda que el efectivo. Foto: F. Ponzetto
Incomodidad: la tarjeta es más cómoda que el efectivo. Foto: F. Ponzetto

Fracaso.

Hasta el momento, todos los intentos de la IMM para sumar agentes de prepago han fracasado. El motivo principal es que el porcentaje de ganancia que ha ofrecido la administración municipal a los locales de apuestas y cobranzas (intentando no subir el precio del boleto) no han sido atractivos para los empresarios. Se trata de comisiones bajas por tratarse de "micropagos", con lo cual los locales deberían atender a miles de personas para poder ganar, en un caso promedio, $ 1.50 por cada cliente al que se le recarga una tarjeta.

"El pliego que estaba vigente marcaba como remuneración por brindar ese servicio el pago de un 0,85% más IVA de las transacciones realizadas. Ni las redes de pago ni las redes de apuestas estuvieron dispuestas a aceptar esas condiciones", explicó el asesor del departamento de Movilidad Urbana de la Intendencia.

"El problema en sí no es el monto de la comisión; es una comisión baja, pero este es un negocio que mueve dinero. El tema es que, a diferencia de lo que ocurre con el Sucive o con la cobranza de cualquier empresa pública, aquí se trata de micropagos; estamos hablando de transacciones que pueden rondar los 100 o 150 pesos. Esto es lo que hacía inconveniente para las redes de cobranza y de apuestas entrar a este negocio", explicó Márquez.

Frente a un nuevo llamado a ofertas, hay algunas ventajas respecto al pasado. Una de ellas es que los locales de apuestas y cobranzas ya no tienen que invertir en dispositivos especiales para recargar las tarjetas, pues los cambios de la tecnología les permiten ahora hacerlo con sus propios equipos.

Luego de masificar el uso de la tarjeta STM (que también se pretende extender al taxi y al ferrocarril), el segundo objetivo de la Intendencia es el de cobrar tarifas diferenciales según se pague con efectivo o con dinero electrónico.

Márquez anticipó que se quiere crear un fideicomiso para volcar las recaudaciones, que será administrado por la IMM. "Estamos proponiendo que los fondos provenientes del prepago y del pospago vayan a un fideicomiso, el cual pagará a cada una de las empresas de acuerdo a los usos que efectivamente tenga la tarjeta", precisó.

El asesor admitió que "el ingreso del taxi genera una complejidad mayor, porque estamos hablando de miles de empresas y no de cuatro, como son las del transporte urbano".

Quitar el dinero en efectivo de los ómnibus.

En Montevideo hay desde hace años unos 40 locales para recargar la tarjeta STM, pertenecientes a Cutcsa y a Transportistas Unidos (TUSA). Hasta ahora no se ha logrado extender la red porque lo que ha ofrecido como ganancia la Intendencia no es atractivo para los locales de cobranza y de loterías y quinielas. El intendente Daniel Martínez ha indicado que la masificación de la tarjeta es una medida fundamental para contener la escalada del precio del boleto. También quitaría el dinero de los ómnibus, desincentivando con ello las rapiñas.

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