Joaquín Morales Solá

"Tanto Macri como Scioli moderaron sus discursos"

El reconocido periodista, columnista del diario argentino La Nación, advierte matices en el discurso del candidato oficialista, Daniel Scioli, que lo diferencian con el “relato” que la presidenta Cristina Kirchner ha construido en estos años.

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"El kirchnerismo ha puesto cierto miedo a perder la cohesión social". Foto: La Nación/GDA.

Pero curiosamente, su mayor contendor, Mauricio Macri también adoptó posiciones moderadas para su campaña. La creciente crispación de la sociedad argentina ha obligado a los postulantes a buscar un tono más propicio al diálogo.

—¿Cómo se están viviendo las PASO en la Argentina?

—Esta es una elección muy importante porque por primera vez desde el año 1999 va a haber un gobierno nuevo desde diciembre. Digo esto porque lo que pasó después de la salida anticipada de De la Rúa fue muy caótico: los cinco presidentes que hubo en una semana y la elección anormal en mayo del 2003 que dio lugar al gobierno de Kirchner; y después hubo una sucesión de Kirchners, con Néstor y Cristina. Otra novedad es que hay una alternativa no peronista que es la propuesta de Mauricio Macri y Cambiemos. Estas primarias van a ser la encuesta de cómo está el país con respecto al gobierno, a la oposición, y qué dos candidatos realmente competirán en octubre.

—¿Entonces se sigue vislumbrando un escenario de balotaje para las Elecciones Presidenciales?

—Hoy ninguna de las mediciones de opinión pública da el triunfo de alguno de los dos principales candidatos en la primera vuelta y se abre un escenario de balotaje. Sin embargo este escenario puede cambiar. De hecho, en Brasil y Uruguay, donde hay sociedades más previsibles que en Argentina, dos o tres meses antes de las elecciones las encuestas marcaban resultados muy distintos de lo que finalmente sucedió. Faltarán tres meses, pero yo creo que por primera vez podríamos estar también ante la posibilidad de que haya una segunda vuelta presidencial en Argentina y eso también es una novedad importante.

—Justamente hubo un llamado de la Cámara Nacional Electoral de "mayor rigor" hacia las encuestadoras.

—En las elecciones locales en que hubo errores los candidatos afectados han sido tanto oficialistas como opositores. Tal como se han devaluado muchas cosas en la Argentina, también se han devaluado las encuestas en estos últimos años. Y eso se debe a que se han usado mucho para crear un estado de opinión pública que a veces no es real, entonces creo que una parte de las encuestadoras actúa de manera deshonesta y otra parte está viviendo con muchas limitaciones como que gran parte de la población ya no tiene teléfono fijo. Además el kirchnerismo ha logrado poner cierto miedo, no de persecución política, sino miedo a perder la cohesión social, a perder la actitud que tiene el Estado y creo que eso también condiciona las respuestas que da la gente.

—Ha entrevistado a los principales precandidatos a poco de las Primarias. ¿Cómo los encontró a Daniel Scioli y a Mauricio Macri?

—Me parece que Scioli estuvo haciendo un esfuerzo por circular en medios que no son ni anti-kirchneristas ni pro-kirchneristas. Hay entre un 25 y un 30% dentro de la sociedad que está en este lugar intermedio, que obviamente va a definir la elección. Así que él también ha moderado su discurso en las últimas declaraciones para salir a buscar ese voto que un poco está condicionado o limitado por el kirchnerismo, porque después sale la presidenta por cadena nacional o Zannini o Máximo Kirchner. Entonces a Scioli lo noté tanteando su discurso hacia un discurso más moderado. Por ejemplo me habló de "desestresar a la sociedad" con lo que está reconociendo que hay una sociedad estresada, algo que hasta ahora nadie del oficialismo había dicho, todo lo contrario, la presidenta hablaba de una sociedad pacífica, llena de amor y de armonía. Y esa moderación también la hizo Macri, porque cuando cambió su discurso, que no es ninguna novedad, tenía dos objetivos: uno es el miedo que los sectores sociales, sobre todo los más pobres, tienen de que un gobierno que no sea peronista o kirchnerista les elimine los beneficios del Estado, los planes sociales; y por otro, defiende a esa sociedad que hoy no está enrolada en ningún sector y para la que hay cuestiones valiosas, aunque sea simbólicamente, y que él las va a conservar como Aerolíneas Argentinas e YPF.

—¿Qué es lo que ocurrió con Sergio Massa?

—Tras la elección de medio término que ganó en la provincia de Buenos Aires en octubre del 2013 era el candidato o la figura con más intención de voto en el país. Y yo creo que después fue decepcionando, su discurso fue muy armado como si respondiera a un parámetro y fuera frío, cometió muchos errores en otros territorios grandes y chicos del país y se aisló mucho.

—¿En la interna de Cambiemos que pasará con Elisa Carrió y Ernesto Sanz?

—Carrió es una mujer que tiene un gran poder de comunicación en la opinión pública y no la votan pero la escuchan. Y el radicalismo le está aportando a Macri algo que el PRO no tenía, que es estructura política en el país. Y bueno, la UCR es un partido con más de un siglo en el país, tiene estructura pero no tiene candidatos carismáticos para ser votados por la sociedad. Y la estructura es un valor muy importante para definir la transparencia de la elección, porque en la provincia de Buenos Aires o en cualquier provincia del norte si se carece de fiscales… Y Macri además va a necesitar incorporar al gobierno a la UCR porque el radicalismo tiene otro aporte que hacerle: es el partido opositor no peronista con más bancas en el Congreso, tanto en el Senado como en Diputados y eso va a ser decisivo para el próximo gobierno.

—¿Cómo ve el escenario político, económico y social de Argentina en este año electoral?

—La situación económica venía mal —no se crece desde hace 3 años— y se está complicando cada vez más por la devaluación de Brasil y la crisis de China, que son los dos socios más importantes. Esto le augura una gran carencia de dólares a un país que ya estaba carenciado de dólares. Y la situación social es latentemente peligrosa porque la inflación no deja aumento salarial libre de un deterioro enorme y rápido. Las últimas novedades han puesto en duda si la crisis internacional le va a permitir al gobierno de Cristina Fernández no asumir estos problemas ahora o si va a tener que tomar decisiones antes de diciembre, como una devaluaciónArgentina, elecciones 2015, PASO, Joaquín Morales Solá.

Una guerra sin límites dentro del peronismo.

"El escándalo estalló apenas seis días antes de elecciones cruciales para la continuidad —o no— del partido gobernante. La unificación del peronismo, escenificada por la fórmula Scioli-Zannini, fue destruida por la guerra sin cuartel, sin medidas y sin límites del peronismo bonaerense", escribió Morales Solá en su última columna del diario La Nación. Allí el periodista analiza la convulsa interna peronista, agitada por uno de los casos más dramáticos como el Triple Crimen de General Rodríguez.

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