ESTUDIAR OPCIONES PARA NO PERDER BENEFICIOS

Sugieren buscar "agujeros" en ley migratoria de EE.UU.

Fin de ayuda a 4.500 uruguayos; peligran sus becas y libretas de conducir.

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Las medidas de Donald Trump también afectan a los uruguayos. Foto: Archivo El País

Los abogados uruguayos que viven en Estados Unidos y que se especializan en temas de migración, están aconsejando a los beneficiarios del programa DACA que el gobierno de Donald Trump decidió dejar sin efecto, que busquen asesoramiento porque las normativas migratorias del país norteamericano pueden ofrecer resquicios para solucionar su estatus, pero admiten que están en riesgo becas de estudio y licencias de conducir.

En Montevideo, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en el que reiteró a la colectividad uruguaya que tiene a su disposición la red de consulados en Estados Unidos para efectuar consultas. Estos consulados están "brindando un constante servicio de orientación, asesoramiento y tramitación de documentos en caso de requerirse los mismos", dice en el comunicado.

Trump anunció que dejará sin efecto el Programa de Acción Diferida para los llegados a Estados Unidos de América en la infancia (DACA, por sus siglas en inglés). El DACA permitía a los beneficiarios trabajar y los protegía de una eventual deportación aunque no equivalía ni a acceder a la residencia ni a la ciudadanía. Se otorgaba por dos años pero se podía renovar. Unos 4.500 uruguayos se habían acogido a su protección. Quienes pierdan el DACA no perderán su número de la seguridad social estadounidense.

Jorge Moreira, un abogado que reside hace décadas en Nueva York donde dirige el estudio Moreira y Asociados, dijo a El País que las personas que se beneficiaron del DACA perderían su licencia de conducir (aunque como estas son estaduales esto quizás no sea así en los estados con gobiernos menos hostiles a los inmigrantes, aunque sí ocurrirá en la mayoría). En el caso de los estudiantes podrían quedarse sin becas, aunque esto dependerá de las características de cada programa específico. "Hay que ver caso por caso. Mucha gente posiblemente va a quedar afuera de las becas", reconoció. "Muchas veces la gente tenía otros caminos y no los exploraba. Lo que recomendamos es que estén atentos y que vean si califican de alguna otra manera para algún otro beneficio. La ley de inmigración es muy grande y tiene muchas cosas que se pueden hacer. Lo único es que esta gente estaba ilegal y acá estando ilegal era difícil cambiar a otro estatus. Pero a medida que van creciendo, algunos se casan y pueden hacer sus papeles, y otros pueden mostrar una oferta de trabajo", señaló.

"Las leyes de migración están cambiando todo el tiempo. Ahora están cambiando para peor, pero de pronto se puede abrir alguna puerta", reflexionó.

Las consultas abundan, dijo Moreira. "La gente quiere saber qué defensa tendría en caso de que la agarraran, qué pasaría con sus hijos, con su casa, con su auto, con su cuenta bancaria", contó Moreira.

Favio Ramírez es otro abogado uruguayo que vive en Nueva York. En la zona de Staten Island dirige el Centro del Inmigrante que da asistencia legal gratuita. Hizo un razonamiento similar al de Moreira. "El sistema migratorio de Estados Unidos es muy complejo de entender y los cambios muchas veces pasan muy rápido. Muchos chicos que de repente aplican a DACA no saben que pueden aplicar a otro alivio migratorio. Por eso decimos que hagan entrevistas con abogados de migración que les den diferentes opciones. Es un caso común que un "dreamer" (como se conoce a los beneficiarios del DACA) se haya casado con un ciudadano estadounidense y pueden ver la forma de hacer una petición por medio de la familia y volverse residentes de otra manera. Hay un tipo de visa específica para los casos de las víctimas de crímenes violentos", señaló. Pero reconoció que "hay una gran masa que no califica para nada más".

"Muchas empresas tienen empleados que son dreamers y no lo saben, porque si la persona tenía autorización de trabajo no se le preguntaba por el estatus migratorio. Mucha gente se da cuenta ahora", agregó. Un paliativo es que algunas ciudades grandes como Los Ángeles, Nueva York o Chicago, tienen alcaldes demócratas que prohíben a sus agentes de policía pedir documentos de migración a las personas por la calle.

Ramírez está en contacto con los 18 consulados de países latinoamericanos en el área de Nueva York, y dijo que coordinará acciones con la cónsul general de Uruguay, Pauline Davies (que tiene también jurisdicción en los estados de Connecticut y New Jersey), para organizar actividades informativas para la colonia uruguaya.

Quienes se acogieron al DACA y este se les vencía en los próximos seis meses tienen plazo hasta el 5 de octubre para pedir una renovación por dos años. Entre agosto y diciembre 201.678 de estos permisos caducarán. Solamente 55.000 hasta ahora han pedido la renovación, lo que implica que decenas de miles tendrán que apurarse para llegar a tiempo y obtener los US$ 500 que cobran las autoridades migratorias para renovar los permisos.

Un grupo de 16 fiscales generales de EE.UU. recurrió en una corte federal de Nueva York la decisión de Trump de poner fin al programa DACA, que beneficiaba a más de 800.000 jóvenes inmigrantes. Consideraron que la medida tenía un sesgo antimexicano. El 78% de los beneficiarios son mexicanos.

Se calcula que el 97% de los beneficiarios del DACA están empleados o van a la escuela y pagan unos US$ 140 millones anuales en impuestos estatales y locales.

Uruguayo buscó ayuda para evitar deportación.

La Radio Celeste de New Jersey y la página de Facebook del club "Uruguayos Unidos" de Elizabeth, plantearon en agosto la situación de un uruguayo que corría riesgo de deportación y que, para pagarse un abogado, rifaba su camioneta para lo que ofrecía números a US$ 10. Por ese motivo, se organizó una campaña para apoyarlo. La zona de New Jersey recibió muchos migrantes uruguayos tras la crisis de 2002 y muchos están indocumentados. Lo mismo pasa en algunas zonas de Nueva York.

Una amplia red de consulados atiende a 70.000 uruguayos.

Los uruguayos son numerosos en Elizabeth y Newark (New Jersey) y en Queens (Nueva York). Hay algunos profesionales y empresarios uruguayos viviendo en Manhattan.

En la ciudad de Elizabeth, hay un busto de José Artigas y algunos años la colectividad ha desfilado por su avenida principal. Todos los años se organiza un picnic de la colonia en el parque Warinanco. El mes pasado 700 personas fueron a ver al grupo "Zíngaros". En Elizabeth está "R.O.U. Bakery" (panadería), la pizzería "Montevideo" y la parrillada "La Estancia". Y funciona el club "Uruguayos Unidos". En Union City, en el mismo estado, están "Pizzarras" y "Las Chicas Bakery". En Jackson Heights (Queens, Nueva York), están las panaderías "La Nueva", punto de reunión importante cuando juega la selección uruguaya, "La Gran Uruguaya" y el restaurante "El chivito doro". En otras zonas de Nueva York están los restaurantes "Charrúa" y "Tabaré". En Hillside, Nueva Jersey, está el "Café del Uruguay".

Se calcula que hay unos 70.000 uruguayos en Estados Unidos, aproximadamente el 13% de los que viven fuera del país. El país tiene consulados generales en Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston, Miami y Washington. Además tiene consulados de distrito en Nueva Orleans, San Francisco, Oklahoma City, Filadelfia, Salt Lake City, Dallas y Sacramento.

Los cálculos del gobierno del estado de Nueva York indican que en esa ciudad y su zona cercana hay unos 42.000 "dreamers". El DACA fue lanzando en 2012 por el gobierno del ex presidente demócrata Barack Obama.

Su sucesor Donald Trump cree que su creación fue inconstitucional y ahora pretende que el Congreso apruebe algún tipo de legislación que aporte alguna solución para los "dreamers". La renovación total de la Cámara de Representantes y de parte del Senado, que podría modificar la correlación de fuerzas entre republicanos y demócratas, se realizará en 2018.

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