FIRMAS DE ANCAP EN PROBLEMAS

Subsidiarias de Ancap podrían ser cerradas

Cosse admite la posibilidad; cementeras no producen y la planta de cal está en problemas.

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Bordaberry cree que Ancap debería desprenderse de producción de cal y cemento. Foto: archivo El País

La ministra de Industria, Carolina Cosse, dijo ayer que algunas de las 14 subsidiarias de Ancap podrían ser cerradas.

Un caso podría ser el de la planta de cal, ubicada a 22 kilómetros de la ciudad de Treinta y Tres, que tenía como única compradora a la central de generación eléctrica brasileña Candiota, donde es utilizada para mitigar los efectos de la denominada "lluvia ácida".

El senador Pablo Mieres no sabe si está funcionando por lo que elevó un pedido de informes para saberlo, el que todavía no le ha sido contestado. El legislador dijo a El País que le ha llegado la información de que la cal no estaría siendo comprada en Brasil y es revendida en el mercado interno a precios muy bajos que han dañado a otras firmas fabricantes.

El intendente de Treinta y Tres, Dardo Sánchez, tiene entendido que la planta sí funciona, y valoró lo que ha significado para su departamento donde durante décadas no hubo ninguna inversión industrial de importancia. "Es una obra colosal", señaló. Allí trabajan algo más de 80 personas, pero también genera puestos de trabajo indirectos.

Aunque el senador colorado Pedro Bordaberry entiende que la de cal es una unidad productiva que Ancap podría vender o cerrar, ya que pierde dinero y le ha generado multas por US$ 7 millones anuales.

El panorama no parece mejor en la división de cemento. El diputado colorado por Paysandú, Walter Verri, dijo a El País que tiene entendido que la planta sanducera no está produciendo cemento y los trabajadores se limitan a embolsar el ya fabricado, y lo mismo ocurre con la de Minas, según la senadora blanca, Carol Aviaga.

Verri dijo que los equipos que llegaron al país en 2014 para ampliar la planta no fueron montados. El legislador quiere convocar al Parlamento a la ministra Cosse para que explique la situación. "Es un tema sensible para Paysandú donde la desocupación supera la media nacional", señaló.

Respecto a la otra fábrica, la de Minas, Aviaga dijo que tiene "problemas de gestión" y que su reconversión no fue terminada. "Está en situación difícil, con servicios tercerizados y vacantes sin llenar", señaló. La división cemento de Ancap hace muchos años que arroja pérdidas, pero en los últimos quince años el rojo acumulado ronda los US$ 200 millones.

Bordaberry advirtió que sus pérdidas son cada vez mayores, y pese a que se invirtieron en la reconversión de las dos plantas US$ 270 millones, arroja pérdidas de US$ 30 millones anuales. Esas pérdidas probablemente se repitan este año, reconoció el director blanco de Ancap, Diego Labat, al diario "La Unión" de Minas. Admitió que las inversiones realizadas no incrementaron los volúmenes producidos. El País contactó al secretario general del sindicato de Ancap, Gerardo Rodríguez, que se excusó de dar su opinión para no afectar acuerdos que, según dijo, están cerca de concretarse.

Bordaberry cree también que debería cerrarse la subsidiaria CABA que produce bebidas alcohólicas y perfumes. Y en cuanto a Ducsa (distribuidora de combustible) cree que debería seguir funcionando pero absteniéndose de expandir la red de estaciones.

En cuanto a ALUR recordó que si bien arroja ganancias eso se debe a que le vende a Ancap biocombustibles a precios muy altos, que luego redundan en costos extras para el sector productivo y los consumidores. Y espera que se pueda concretar la venta de Carboclor, firma argentina que Ancap ya está ofreciendo. Esta perdió US$ 2,5 millones en 2015. Bordaberry se lamenta de que Ancap no haya aceptado en 2007 una oferta de compra por US$ 70 millones.

Hay principio de acuerdo en ALUR

El sindicato de ALUR llegó ayer a un preacuerdo con la empresa por el cual acepta ajustes semestrales por inflación y no bimestrales. Un borrador con ajustes bimestrales fue vetado por el Poder Ejecutivo. La asamblea del sindicato se pronunciará el lunes sobre el nuevo preacuerdo. El senador oficialista Leonardo de León, consideró "lamentable" la remoción del gerente de ALUR, Manuel González.

DENUNCIA.

Mieres dice que se le retacea información.

El senador del Partido Independiente, Pablo Mieres, no ve avances en cuanto a transparencia desde que asumió el nuevo directorio de Ancap. Por ejemplo, señaló que no se le respondió en fecha un pedido de informes que hizo respecto al sistema de recepción de ofertas de crudo de la empresa. Recordó que dos auditorías detectaron vulnerabilidades. También señaló que el directorio de Ancap no ha dado información alguna sobre la marcha de la empresa desde que asumió a los integrantes de la comisión investigadora que analizó la gestión de la empresa el año pasado. "Las señales no son buenas", sostuvo.

"No tengo opinión formada respecto a si hay que cerrar subsidiarias. Pero creo que se debe decir, señores, estas pérdidas son intolerables. O se reestructuran o cierran. Hay que hacer una redefinición del rol del grupo Ancap", consideró. Además, aseguró no tener "ninguna duda" de que los gerentes de la subsidiaria Alcoholes del Uruguay (ALUR) que negociaron un preacuerdo salarial con los trabajadores de la empresa con ajustes bimestrales por inflación que fue hecho caer por el Poder Ejecutivo, negociaron con conocimiento de los directores. Los gerentes (quien ocupaba la gerencia general, Manuel González, fue removido) son "un fusible", consideró. "Los responsables de más arriba zafan", se lamentó Mieres. Opinó que las ganancias actuales de Ancap son relativas porque está siendo capitalizada al no bajar los combustibles pese a la caída del crudo.

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