INDUSTRIA AUDIOVISUAL SE FORTALECE

Casi 200 solicitudes por año para filmar en Montevideo

La ciudad posee escenarios urbanos que se transforman en Nueva York o París.

Rodajes en Montevideo. Foto: Oficina de Locaciones
Una marca de cerveza japonesa cubrió la Plaza Independencia con cientos de miles de pétalos. Foto: Oficina de Locaciones

Unas 200 veces por año, la capital uruguaya se transforma en un set cinematográfico y sus paisajes urbanos se vuelven escenarios internacionales. Las playas de Montevideo se convierten en Copacabana, la Avenida del Libertador ha sido varias veces una espléndida calle de Nueva York y la rambla portuaria simula ser Barcelona.

En la Intendencia de Montevideo funciona una Oficina de Locaciones que recibe solicitudes, gestiona y coordina la autorización de espacios y edificios públicos. En 2016 recibió 187 pedidos de permisos para rodajes de publicidad, largometrajes, series de TV, pilotos, cortometrajes, videoclips, programas de TV nacionales y para el exterior.

Este año Nintendo, que filmó frente al Cuartel Centenario de Bomberos, se sumó a la lista de empresas que eligieron Montevideo como lugar para producir cortos publicitarios. El año pasado, una marca de cerveza japonesa lanzó toneladas de pétalos de rosas en la Plaza Independencia para promocionar la bebida. Electronic Arts ya había transformado la misma plaza en 2013 para auspiciar el videojuego "La Guerra de las Galaxias, La Vieja República".

"Son hechos que suceden casi a diario en la ciudad pero solo te enterás si pasás por el lugar", comentó a El País Gisella Previtali, directora de esta oficina desde 2009.

Locaciones ofrece una guía de 115 sitios de rodaje que incluyen playas, parques y plazas, entornos urbanos, edificios institucionales, viviendas, instalaciones deportivas, teatros, paisajes portuarios y rurales, entre otros.

Esta oficina, ubicada en Ciudad Vieja, cuenta con un pizarrón en el que están escritos los próximos rodajes y sus lugares.

Rodajes en Montevideo. Foto: Oficina de Locaciones
El 70% de las producciones publicitarias que se filman en Montevideo proceden del exterior. Foto: Oficina de Locaciones

Mientras Previtali explica su funcionamiento, suena el teléfono. Es un productor que necesita filmar en el Palacio Legislativo. "Necesito detalles de escena por escena de lo que van a hacer (…) Hay espacios donde no se puede poner iluminación", le explica Previtali.

Qué se puede y qué no, es una de las obligaciones que la oficina debe hacer respetar. "La casa es seria", acota Previtali.

Los publicistas, más estresados, y los cineastas, con más tiempo pero menos dinero, le piden de todo: desde un burro hasta un par de zapatos para colocarle a la escultura del coreano en la rambla.

Los rodajes publicitarios, de los que el año pasado se tramitaron 116 permisos para filmar en sitios públicos, tienen una media de tres días de duración. El mismo período de producción insume en promedio ca- da uno de los 37 cortometra- jes cuyo permiso se solicitó el año pasado. Se trató de proyectos independientes, académicos, videoclips y producciones varias.

Las películas —con diez proyectos nacionales y cinco extranjeros el año pasado— pueden durar de cuatro a siete semanas.

Los lugares más requeridos para las filmaciones son el Barrio Jardín, lindero al Parque Rodó, las playas de Montevideo y la rambla.

Bajo nieve.

Muchas marcas europeas y estadounidenses vienen a filmar a Montevideo en el verano uruguayo y buscan generar nieve. Al principio, la recreaban con sal gruesa. Después de algunas experiencias se comprobó que la sal afectaba las bocas de tormenta, y ahora no está permitido utilizarla. La estrategia cambió: "Ahora la nieve se representa con copos de puré de papa, que es biodegradable. Esos son algunos aprendizajes que hemos hecho sobre la marcha", comentó Previtali.

Otra de los prohibiciones es filmar en el Centro y en Ciudad Vieja de lunes a viernes, debido al crecimiento que experimentó el parque automotor.

Los espacios públicos solicitados deben devolverse en iguales o, incluso, mejores condiciones de las que se recibieron. Pasó en el Parque Rodó: el rodaje de la película de Julieta Zylberberg Mi amiga del parque, en cartel en 2015, posibilitó que se restituyeran luminarias en el parque. "El arenero quedó cerrado para los niños durante días por el rodaje, pero después la producción colocó luces que iluminaron parte del lugar", contó Previtali.

Según recuerda, su oficina ha aplicado tres veces alguna sanción por haber afectado un lugar. "Una de ellas fue a causa de un árbol que fue tirado. Los responsables debieron restituirlo", comentó.

En su oficina son conscientes de que hay lugares privados donde se realizan grandes filmaciones que perturban la cotidianidad del vecindario: residentes que no encuentran lugar para estacionar o exceso de ruidos molestos. Por eso, les gustaría contar con mayor cantidad de inspectores para poder controlar posibles alteraciones en el espacio público.

Quiénes pagan.

Las producciones nacionales están exoneradas del pago de un impuesto por el uso del espacio público. El motivo: "Es muy difícil y costoso hacer cine en este país. Muchas películas se filman con sacrificio", aseguró Previtali.

En cuanto a los programas de televisión, no se les cobra nada, aunque sí se les pide que abonen los costos asociados al uso de un lugar de la Intendencia. Por ejemplo, si MasterChef usa el Jardín Botánico se les solicita que dejen en condiciones el lugar.

Los que terminan dejando más ingresos son los proyectos publicitarios cuyo costo de rodaje es de cuatro unidades reajustables por hora (unos 4.000 pesos) en los lugares públicos.

El 70% de esos proyectos llegan desde el exterior. Tal como sucede con el turismo, los rodajes generan un movimiento que enriquece a la industria audiovisual. "Los técnicos locales adquieren nuevas destrezas", aseguró Previtali. Las filmaciones dejan ganancias no solo en las arcas municipales. "Los equipos que vienen a filmar se alojan en hoteles y comen en nuestros restaurantes".

Según un pedido de informes de la edil nacionalista Cristina Ruffo, desde enero a diciembre de 2016 ingresó a esta oficina municipal un monto de $ 1.748.377 que fue destinado a festivales, eventos y ciclos de cine realizados en la ciudad.

Gestionan dos fondos para fomentar el cine nacional

La Oficina de Locaciones de la Intendencia de Montevideo gestiona dos fondos destinados a cineastas nacionales. La segunda convocatoria para ambos finalizó el lunes pasado. Uno de ellos, el Montevideo Filma, prevé un aporte de $ 700.000 para proyectos de ficción y dos de $ 300.000 para documentales.

Entre los requisitos, la Oficina exige que el rodaje "sea hecho mayoritariamente en territorio uruguayo y con una participación mayoritaria de técnicas, técnicos y artistas nacionales en todas las etapas de la producción audiovisual".

El fondo Montevideo Socio Audiovisual brindará dos apoyos de $ 1.100.000 para largometrajes de ficción y otros dos por $ 600.000 para documentales.

Los proyectos deben tener una duración mayor a 45 minutos y los directores deben ser uruguayos, indican las bases.

Comercial para XBox 360 / Forza 4
Publicidad de un videojuego para X-Box fue filmado en el año 2011 en Montevideo
EXPERIENCIAS


Montevideo representó un lugar de "fantasía".

"Esta es nuestra joyita", aseguró Gisella Previtali al hablar de la publicidad de Forza 4, un videojuego para X-box filmado en 2011 en Montevideo.

Un ejecutivo queda atrapado en su vehículo en un embotellamiento. Se baja, camina un rato y descubre un auto de alta gama estacionado en la plaza del Entrevero. Se sube a él y avanza a toda velocidad pasando por lugares icónicos de la capital como el túnel de 8 de Octubre, la rambla, la Plaza Independencia.

En su trayecto, elude manifestaciones, tropieza con calles en reparación y otros obstáculos que sortea a alta velocidad, escapa de móviles policiales que lo persiguen y finalmente le cierran el paso en lo alto del puente de las Américas.

Los creadores de la publicidad advierten al comienzo: "Lo que está a punto de ver es una fantasía. No tiene lugar en el mundo real".

"Aquí hay sitios que no parecen Uruguay".

El cineasta uruguayo Joaquín Mauad contó que muchas veces, al escribir una historia, se imagina un lugar que luego, por distintos motivos, no llega a funcionar. Por eso, antes de emprender un rodaje hacen lo que se llama scouting: una visita técnica de locaciones para confirmar si ese espacio funciona como el lugar que pretenden escenificar.

A nivel de espacios públicos, Mauad dijo que hay sitios que resultan "desconocidos" para muchas personas porque "no se parecen al Uruguay".

"Hay un montón de locaciones, de escenarios y de paisajes que rinden muchísimo", comentó.

Los cineastas también se enfrentan a problemas. Hace unos días, Mauad tenía previsto filmar en una estación de servicio, pero tuvieron un problema con el dueño. Al final, encontraron otro lugar mejor. "Son cosas que suelen pasar", comentó.

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