Las de brasileños se duplicaron; fuerte crecimiento de cubanos y dominicanos

Se triplican residencias de argentinos

En 2013 se triplicó la cifra de residencias definitivas otorgadas a ciudadanos argentinos. Desde 2008, año en que se aprobó la Ley de Migración, no se observa un pico tan alto.

Los principales destinos son Punta del Este y Colonia. Foto: AFP

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GABRIELA CORTIZAS26 ene 2014

En 2013, el Estado otorgó 1.645 residencias definitivas a ciudadanos argentinos, mientras esta cifra fue de 461 en 2012.

Además, el número total de residencias otorgadas también presentó un pico considerable. Mientras en 2012 se habían concedido 2.426, en 2013 fueron 5.885, que se traduce también en un crecimiento incluso mayor al que se produjo tras la aplicación de la Ley de Migración de 2008.

La presencia de argentinos en el país siempre fue significativa respecto al resto de los ciudadanos extranjeros. En esta oportunidad, las residencias otorgadas representan el 27,9% del total de autorizaciones. En 2012 eran solamente el 19% del total con tendencia a ubicarse en este rango.

Si bien las restricciones que impone el gobierno argentino a sus ciudadanos hacen que muchos de estos busquen una salida alternativa, la cifra de argentinos que tramitaba la residencia en Uruguay venía decayendo desde el pico de 2008. Las restricciones aumentaron en 2013, especialmente las que impedían el acceso a dólares. Y el desencanto con las medidas de Cristina Fernández se manifestó en la cantidad de argentinos que se decidieron radicar en Uruguay en 2013.

Este dato recogido por la Dirección Nacional de Migración confirma las cifras del censo de 2011 y lo percibido por operadores inmobiliarios esteños. Según estos últimos creció la residencia permanente de argentinos en Punta del Este, pero también en Colonia y, en menor medida, en Montevideo.

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El otro vecino, Brasil, también presentó mayores cifras de ciudadanos que se radicaron en Uruguay. En este caso el doble. En 2012, 305 brasileños dispusieron su residencia en el país. En 2013, 634.

Esto va de la mano con las intenciones del presidente José Mujica, quien había manifestado la necesidad de acelerar los trámites de ciudadanía y residencia, tanto para argentinos como para brasileños.

Los cancilleres de Uruguay, Luis Almagro, y de Brasil, Antonio Patriota, firmaron el año pasado un acuerdo que facilita los trámites para los ciudadanos de ambos países.

"Este acuerdo le dará una dinámica nueva e importante al proceso de integración", apuntó Almagro tras la firma. Destacó además que se facilitaría la legalización de documentos en ambos países.

Región.

Los ciudadanos de la región son protagonistas en el pedido de residencias y se observa un particular crecimiento en algunos países. Mientras, en 2012, 157 peruanos solicitaron la residencia, en 2013 fueron 376. Los paraguayos solicitantes pasaron de 48 a 116 y los bolivianos de 21 a 93. Los ecuatorianos, en menor número, también presentaron un importante crecimiento. De 14 solicitudes realizadas en 2012 pasaron a 39.

Martín Koolhaas, licenciado en Ciencias Políticas especializado en Migraciones, dijo a El País que este fenómeno se puede explicar, por ejemplo, con la presencia de trabajadoras domésticas de estas nacionalidades. Según dijo, en el último censo se observó esta tendencia con una fuerte presencia de mujeres.

En 2012 el ingreso de personas para dedicarse al servicio doméstico fue solamente de 31.

Según Koolhaas, la normativa de Uruguay, abierta a los inmigrantes, hace que sea minoritaria la presencia de ciudadanos ilegales. Sin embargo, puede existir un desfase entre el momento que las personas ingresan al país y realizan los trámites para ser residentes. En Uruguay, cualquier persona que realice los trámites de residencia adquiere automáticamente los mismos derechos a los de un ciudadano natural.

Otro crecimiento exponencial fue el de los cubanos. En 2008, 36 personas de esta nacionalidad obtuvieron los permisos para radicarse en el país. El año pasado la cifra creció notoriamente a 209.

Finalmente, los dominicanos pasaron de no presentar ninguna residencia en 2012 a pedir 508 el año pasado.

En 2011, además, solamente habían pasado tres por la Dirección Nacional de Migración. Esto representa un crecimiento destacado, incluso por el director nacional de Migraciones, Carlos del Puerto.

Cambio.

En 2008 se aprobó la Ley de Migración 18.250. Según explicó Koolhaas, esta normativa le da los mismos derechos a los extranjeros que a los uruguayos naturales.

Por este motivo, ese mismo año se presenció un aluvión de extranjeros queriendo regularizar su situación en el país. Ciudadanos de otras nacionalidades que vivían hace años en Uruguay decidieron poner sus papeles en orden y así poder gozar de todos los derechos en el país.

De esta forma, 3.981 personas pidieron residencia en 2008, mientras que en 2007 lo habían hecho 1.344. El crecimiento es notable pero no se compara con las 5.885 residencias otorgadas en 2013.

Uruguay se muestra así como un país atractivo para los extranjeros. Los argentinos gozan de más libertades tributarias que en su propio país. Y con la nueva ley todos los residentes, extranjeros o uruguayos naturales, gozan de los mismos derechos y obligaciones. "Es una ley de avanzada en cuanto a los derechos que se conceden para los inmigrantes y los pone en igualdad de condiciones", dijo Koolhaas.

La crisis europea disparó demandas de residencias

La crisis económica, que golpeó fuertemente a Europa, también se está sintiendo en Uruguay. En el país se traduce en la cantidad de ciudadanos europeos que deciden emigrar.

La colonia española es la más numerosa dentro de este grupo. Solamente en 2013, 530 españoles solicitaron la residencia en Uruguay. En 2012 habían sido 87. Según la Dirección Nacional de Migración, esto se podría explicar por los hijos de uruguayos retornados a Uruguay que nacieron en España.

Los alemanes, cuyo país sintió en menor medida el efecto de la crisis europea, también aumentaron su presencia en Uruguay. Pasaron de solicitar 45 residencias en 2012 a 98 el pasado año.

Los italianos pasaron de 11 solicitudes a 83, los franceses de 19 a 84 y los británicos de 8 a 31.

Si bien algunas de estas colonias continúan siendo pequeñas, todas presentaron un crecimiento en relación con el año anterior.

India, por fuera de Europa, también presentó un crecimiento importante en Uruguay. Ya se podía ver incrementada la presencia de ciudadanos de este país en las inmediaciones de las zonas francas y esto se ve traducido ahora a los números. Mientras solamente siete ciudadanos de India solicitaron la ciudadanía en 2012, en 2013 fueron 137.

En América, ciudadanos de varios países presentaron crecimientos significativos a pesar de lo pequeño de sus colonias. Venezuela es uno, con 101 solicitudes de residencia en 2013. En 2012 habían sido solamente 38.

El otro país es México. Mientras el año pasado se solicitaron 99 residencias definitivas, el año anterior habían sido 11.

Incluso en los países con menos representación, la cantidad de solicitudes creció.

Derechos de los residentes

En Uruguay rige la Ley de Migraciones Nº 18.250, del 6 de enero de 2008.

Uruguay reconoce a los extranjeros la "igualdad de derechos con los uruguayos, sin distinción alguna, por motivos de sexo, raza, color, idioma, religión o convicción, opinión política, origen nacional, étnico o social, nacionalidad, edad, situación económica, patrimonio, estado civil, nacimiento o cualquier otra condición".

Están amparados por las leyes uruguayas y los tratados internacionales ratificados.

Según la Dirección Nacional de Impresiones y Publicaciones Oficiales, el país distingue a los turistas de los migrantes y dice que estos últimos son todos aquellos que ingresan al país con ánimo de residir. No importa cuánto tiempo hayan vivido en Uruguay, pueden comenzar los trámites de residencia desde el primer día.

Los residentes pueden ser permanentes -cuando ingresan al país con ánimo de establecerse indefinidamente- y los temporarios, que pueden ser, por ejemplo, estudiantes que se quedarán por un lapso de tiempo estipulado.

Los extranjeros y sus familias tienen derecho, por ejemplo, a la salud, el trabajo, la seguridad social, la vivienda y la educación. Al igual que sus familiares: padres, cónyuges, concubinos, hijos solteros menores y mayores con discapacidad.

Los migrantes irregulares, aquellos que no han pasado por la Dirección Nacional de Migración, tienen derecho a la Justicia y a la salud. El acceso de sus hijos a la educación no podrá ser influido por la situación irregular de sus padres. Ni en instituciones públicas ni en privadas.

Los residentes permanentes pueden trabajar como empleados o por cuenta propia con las mismas condiciones que los nacionales. Y los temporarios también durante el lapso que vivan en el país.

El extranjero que quiera obtener la residencia permanente en Uruguay debe concurrir a la Dirección Nacional de Migración con el certificado de antecedentes penales. Debe probar medios de vida, una oferta de empleo que cumpla con los requisitos de seguridad social. Además, debe tener carnet de salud. Los empleadores no pueden contratar a extranjeros en situación irregular.

El Ministerio del Interior puede cancelar la residencia de los inmigrantes e incluso expulsarlo del país. Antes la persona podrá reclamar el pago de su salario y todos sus derechos.

El Poder Ejecutivo, además, se reserva el derecho de suspender los beneficios a aquellos ciudadanos que provengan de Estados que dispongan restricciones a los uruguayos.

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