Debió actuar ante 60 situaciones de posible riesgo

Se coloca una tobillera cada seis días; ya van 36

Desde que fueron habilitadas el 1° de febrero, la Justicia ordenó la colocación de 36 tobilleras electrónicas en casos de violencia doméstica, de las cuales actualmente están operativas 21. Operadores judiciales están conformes con el sistema.

El Ministerio del Interior arrendó 100 aparatos; en febrero se realizará una evaluación definitiva. M.I.Hiriart

Pablo Meléndrez

En los primeros siete meses de utilización de los dispositivos electrónicos con los que se busca evitar casos extremos de violencia doméstica, los jueces ordenaron utilizar los aparatos en 36 casos, lo que arroja un promedio de cinco por mes.

De ese total, actualmente se encuentran funcionando 21 dispositivos, ya que los 15 restantes fueron desactivados debido al vencimiento del plazo de la medida cautelar de prohibición de acercamiento, que por lo general se impone por 90 días, dijo la directora de Políticas de Género del Ministerio del Interior, Marisa Lindner.

Las tobilleras electrónicas (que funcionan en base a un sistema de ubicación satelital) fueron arrendadas por el Ministerio del Interior en el marco de un plan piloto que comenzó el 1° de febrero en Montevideo y la zona metropolitana que busca asegurar que los hombres denunciados por violencia doméstica cumplan con las órdenes de restricción judicial en relación a sus parejas.

Al agresor se le coloca una tobillera y se le entrega un rastreador y a la víctima se le da un celular. En caso de que ambos se acerquen demasiado, una alerta se enciende en una central policial que de inmediato les advierte la situación.

Lindner informó que hasta el momento la Policía tuvo que intervenir con medidas operativas por violación voluntaria del área de exclusión por parte del agresor o acercamientos fortuitos en unas 60 ocasiones.

Para el Ministerio del Interior (que arrendó 100 dispositivos electrónicos y realizará una evaluación definitiva sobre su utilización en febrero de 2014, cuando se cumpla un año de su aplicación) la experiencia por ahora es exitosa.

"Hasta el momento tenemos una valoración positiva por el funcionamiento de los dispositivos y de las personas que ingresaron al programa", expresó Lindner a El País.

Un agresor que se retiró la tobillera y otro que teniendo antecedentes por agredir a su pareja e incumplió las normas de comunicación que rigen el uso de estos aparatos fueron procesados con prisión.

Lindner dijo que en los últimos casos de violencia doméstica que terminaron con mujeres fallecidas, los agresores no tenían antecedentes ni denuncias previas, por lo que no hubiera correspondido el uso de las tobilleras. "Estamos hablando de otro tipo de situaciones", indicó la funcionaria.

Conformes.

"Yo pienso que es una experiencia muy buena. Incluso han habido casos donde el dispositivo se retiró a pedido de la víctima porque no se registraron nuevos incidentes", respondió el juez de violencia doméstica Dardo Nievas cuando El País le preguntó su opinión respecto a su experiencia con el uso de los nuevos dispositivos electrónicos.

Si bien no es lo habitual, el magistrado dijo que en algunas situaciones la víctima se negó a utilizar la tecnología por considerar que es muy complejo o que la situación denunciada no amerita esa medida. "Implementar una tobillera cuando la propia víctima no está de acuerdo no es muy útil porque alcanzaría que dejara el celular ya se desvirtúa el sistema", comentó Nievas.

Por su parte, la directora de la defensoría de oficio de violencia doméstica de Montevideo, Elvira Regueiro, dijo que el uso de las tobilleras electrónicas "se está llevando bien, con mesura y con cuidado".

Según el protocolo aprobado elaborado por la Suprema Corte de Justicia, los dispositivos deben utilizarse en casos donde exista un riesgo de agresión extrema. "No es algo que se deba utilizar siempre, y en general no han habido mayores incumplimientos por parte de los agresores", dijo Regueiro.

Acceden para mostrar "exceso"

El juez de violencia doméstica Dardo Nievas dijo que se han registrado casos de agresores que no sólo acceden a la instalación de la tobillera sino que además expresan su acuerdo con la medida porque les permitirá tener un proceso con más garantías.

"Algunos dicen que sí para que quede acreditado que hay un exceso en los términos en los que se planteó la denuncia", dijo el juez a El País.

Nievas, quien ordenó la instalación de los dispositivos en media docena de casos, informó que "en general las víctimas no insisten en la colocación de la tobillera" sino que "lo tienen incorporado como algo que se puede hacer si la situación lo amerita y por eso normalmente se acepta".

En tanto, la directora de la defensoría de oficio de violencia doméstica de Montevideo, Elvira Regueiro, dijo que hay casos "donde el propio hombre pide que se coloque la tobillera como garantía para él porque quiere que quede registrado si hay un acercamiento de la víctima".

"Ese tipo de planteos han ocurrido en casos donde es la mujer quien se acerca, y por ese motivo el hombre prefiere que se le coloque la tobillera porque con eso se sabría que es ella quien se acerca", indicó Regueiro a El País.

Comentarios
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)
user-photo
Si no puedes leer la imagen de validación haz clic aquí
Pulse aquí para volver a la versión mobile.