Intendencia no pagó los sueldos a sus 2.000 funcionarios

Salto está sin efectivo y con deuda millonaria

En la Intendencia de Salto los sueldos se pagan el último día hábil del mes. Ayer la administración rompió la tradición e informó que no podría hacerlo y que hacía gestiones "a todos los niveles" para cumplir en el menor plazo posible.

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La gestión del ex intendente colorado está bajo la lupa del FA. Foto: Gerardo Fiorelli.

El intendente encargado de la transición, Manuel Barreiro, le adelantó días atrás al electo del Frente Amplio, Andrés Lima, que la Intendencia de Salto no tenía efectivo y que no podría pagar el salario de mayo a los 2.000 funcionarios municipales; tampoco el de junio ni el medio aguinaldo que debe entregar antes del 20 de ese mes. En total son unos US$ 6,6 millones.

Esa no es la única muestra de la caótica situación financiera. Ancap, por ejemplo, tampoco le vende más combustible porque la deuda de la Intendencia con la empresa supera el millón de dólares. Así que la maquinaria está detenida y los vehículos parados, salvo unos pocos que utilizan el combustible cargado en alguna de las estaciones locales que aún le vende a la administración.

Lima estuvo esta semana en Montevideo negociando con Ancap la firma de un acuerdo que le dé la tranquilidad de saber que contará con combustible para el inicio de su mandato el 9 de julio. En resumen, acordaron que la Intendencia pagará a mes vencido el consumo y la deuda se refinanciará.

La Intendencia de Salto tiene una deuda total de US$ 37 millones, lo que equivale, según dijo Lima a El País, al presupuesto de todo un año.

"El gobierno nacional le mandó además un total de US$ 66 millones a Salto y el gobierno departamental anterior había dejado en la caja casi US$ 4 millones. No sé qué se hizo con la plata", afirmó Lima que el 10 de mayo le terminó ganando al exintendente colorado Germán Coutinho por tan solo 1.503 votos.

El País intentó comunicarse ayer con Coutinho y la diputada colorada y exsecretaria de la Intendencia, Cecilia Eguiluz, pero ninguno respondió.

Con este panorama, la nueva administración decidió comenzar el 10 de julio, es decir al otro día de asumir, una auditoría externa y privada.

Lima afirma que presentará una denuncia penal si de la auditoria surgen elementos que "ameriten una investigación".

Además de Salto, en Maldonado también la nueva administración ya anunció que luego de asumir iniciará una auditoría de la Intendencia.

"Vamos a necesitar los primeros datos de esa auditoría en un plazo no mayor a tres meses porque después tendríamos tres meses más para terminar de armar el presupuesto departamental, en el que tenemos que incluir obras que queremos hacer y de dónde salen los recursos", dijo el intendente electo de Salto.

Lima, que en campaña electoral mencionó varias de sus aspiraciones para el quinquenio, algunas de ellas ambiciosas, piensa cómo gobernará con la caja vacía. De hecho ya comentó las gestiones ante el gobierno nacional para buscar una solución.

Uno de los problemas es que las partidas de dinero que llegan al departamento son retenidas para el pago de fideicomisos. La clave, explicó Lima, es encontrar mecanismos para que esas partidas sean volcadas a las arcas municipales.

Para achicar costos el intendente electo piensa en rediseñar el organigrama de la Intendencia de Salto, que pasará de tenés 16 direcciones a 11.

Lima pretende reducir los cargos de confianza — "hoy hay un exceso, son cerca de 100 y nosotros con 20 o 24 estamos sobrados", dijo—, eliminará las compensaciones políticas y no tercerizará obras.

"Se hizo en los últimos cinco años y genera un doble gasto porque hay que pagar a la empresa, pero a su vez tener un departamento de obra con 300 trabajadores y funcionarios a los que le tenés que pagar el sueldo mes a mes", explicó el intendente electo.

El sindicato de funcionarios municipales, Adeom Salto, que ayer se reunió en asamblea para analizar la situación (ver nota aparte), estuvo esta semana con la bancada de diputados del Frente Amplio, que se comprometió a transmitir el tema al gobierno nacional.

Procuran un fideicomiso y un préstamo.

LUIS PÉREZ / SALTO

Ayer en horas de la tarde y previo a la asamblea de los municipales, dos representantes de la bancada de ediles del Partido Colorado se reunieron con directivos de Adeom Salto. Los ediles informaron que están en contacto con el gobierno departamental en procura de que les hagan llegar propuestas para que pueda destrabarse el conflicto y pagar los sueldos.

El edil Alberto Villasboas dijo a El País que el intendente Manuel Barreiro envió a la Junta Departamental una iniciativa para comprometer un fideicomiso a 10 años y otra para un préstamo de hasta $ 71 millones a fin de asegurar el pago de los sueldos de mayo y otros atrasos, cosa que el Frente Amplio había rechazado días atrás.

"Creemos que más allá del problema que pueda suscitarse a nivel económico, esto tiene una salida política y esa salida en el único lugar que se puede dar es en el ámbito de la Junta Departamental en donde están representados todos los partidos políticos, en eso estamos", acotó el edil del Partido Colorado.

El secretario general de la Intendencia, José Luis Presentado, dijo a El País que legalmente está dentro de los plazos para abonar los sueldos. "De brazos cruzados no estamos, intentamos que se nos pague alguna partida pendiente, recolectando los ingresos diarios por el área de turismo y a la espera de otros cobros que van apareciendo en las pantallas, pero estamos dentro de los plazos legales", dijo.

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