LA PORNOGRAFÍA EN MONTEVIDEO

A las salas de cine porno les llegó el invierno

Al bajar la clientela y cerrar algunos locales, buscan atraer fomentando los encuentros de las parejas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
En una sala mostraban película para "heterosexuales" y en otra para "gays". Foto: D. Borrelli

Internet parece haberle dado el golpe de gracia a los cines porno. Hoy funcionan cuatro en Montevideo y año a año desciende la cantidad de personas que asisten. Según estadísticas de la Intendencia de Montevideo, en 2014 unas 13.119 concurrieron a estos sitios. En 2015 fueron 11.458, un promedio de 31 al día.

"El boom de Internet nos terminó de liquidar, aunque tratamos de renovarnos y mantenernos prolijos", comentó a El País Mauricio Pintos, encargado de Private, ubicado en Convención y San José.

Los que no pudieron afrontar la baja clientela fueron Biógrafo I y Cine Gran Ritz, ambos ubicados en Colonia y Paraguay. Ahora, uno luce el cartel "Se alquila" y el otro está cerrado con rejas y un vidrio roto.

Siguen abiertos Multisex 2 en Paraguay y 18 de Julio; Multisex 3 en Carlos Quijano y San José; y Digital Sex en Salvador Ferrer Serra y Acevedo Díaz.

Private es uno de los más grandes que operan en el centro de Montevideo. Cuenta con tres salas con capacidad para 40 personas y su entrada cuesta 200 pesos. Todas exhiben películas distintas y disponen de asientos similares a los que se encuentran en el cine tradicional. En uno de ellos, hay asientos que no miran la pantalla sino que están enfrentados. "Es algo más íntimo, para que haya diálogo", dijo.

También tiene seis cabinas privadas en el subsuelo cuyo precio es de 260 pesos. Cada una cuenta con un sillón, papel higiénico, un lavabo y una televisión de 20 pulgadas. El cliente elige una película en el videoclub que tiene "estrenos de 2017", aseguró Mauricio Pintos, encargado del lugar. "Cada pocos meses tratamos de traer nuevas películas gay y heterosexuales. Tratamos de reinventarnos", apuntó. Luego de que es utilizada, los encargados del lugar la limpian. Están perfumadas y en una de ellas el sillón luce dos números de teléfono escritos con un marcador.

El cine —que antiguamente disponía de un guardia de seguridad en la puerta— también cuenta con un minibar y sillones en los pasillos. Hay mucha oscuridad con algunas luces rojas encendidas.

¿Quiénes van?

La idea histórica de este tipo de lugares, señaló Pintos, es favorecer los encuentros.

Es un sitio donde vienen "muchos homosexuales". Aunque en los últimos años detectó un incremento de parejas swingers de entre 20 y 30 años: "Vienen a buscar una experiencia con otras parejas o con una sola persona", apuntó. De hecho, el cine creó un grupo en WhatsApp que busca que la gente se conozca entre ella y combinan para verse en el cine.

También funciona como un lugar "de previa" para jóvenes que luego van a bailar: "Vienen muchas mujeres, hay despedidas de solteros y algunas agencias de viaje se acercan con varias parejas y le hacemos precio para el acceso".

Para el próximo mes, evalúan subir el precio de la entrada con el objetivo de "cuidar el público que ingresa".

¿Sexo en el cine?

El encargado de Private aseguró que los clientes no pueden tener relaciones sexuales dentro del lugar. De todas formas, "es probable que tengan" y aseguró: "Evidentemente no se puede perseguir al cliente".

En sus 17 años de experiencia también ha visto mujeres prostitutas que han pagado su entrada para captar potenciales clientes. Según Pintos, esto causó malestar en los visitantes al cine. "Por eso, tratamos de evitarlo", aseveró.

Mauricio Peña, director general del canal Divas TV, dueño de tres prostíbulos y de un sex shop online, aseguró a El País que estos lugares nunca fueron un lugar para ver una película. "Hay muchas chicas trabajando ahí y taxiboys, que ofrecen el servicio y se lo hacen ahí mismo", apuntó.

Peña expresó que estos hechos hablan "de lo irregular" del negocio de la prostitución en Montevideo. "Estos locales ofrecen la infraestructura para que la pareja tenga sexo, sobre todo para la movida gay", y opinó: "Si bien los cines son empresas legales, funcionan como prostíbulos clandestinos".

A fines de enero, en la ciudad de Buenos Aires Inspectores de la Agencia Gubernamental de Control realizaron un operativo de control y clausuraron tres salas, según informó el portal Infobae.

La policía bonaerense aseguró que en todos no existía el control en el ingreso de las personas, permitían que entraran menores de edad y las condiciones de higiene y seguridad significaban un riesgo para la salud de los clientes.

En uno de ellos, los baños eran también usados para tener sexo. De hecho, los inspectores encontraron preservativos usados, tirados en el suelo.

En otro, al momento de realizar la inspección, encontraron a dos hombres practicando actos sexuales en las butacas de la sala.

El consumo de pornografía

El sitio web en pornografía Pornhub divulgó que la categoría más buscada utilizada en Uruguay fue "adolescente". Según el informe mundial divulgado hace un año, los usuarios invierten un promedio mundial de nueve minutos y 36 segundos para consumir los contenidos. Durante 2016, el sitio acumuló 23.000 millones de visitas. El país con mayor tráfico en este sitio es Estados Unidos, seguido por Reino Unido y Canadá. Brasil y Argentina integran el top 20 de este ranking.

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