LA ENTREVISTA DEL DOMINGO - JORGE QUIAN, DIRECTOR GENERAL DE LA SALUD

Quian: "Muchos médicos desarrollan medicina defensiva por temor"

Además de ser pediatra y un ferviente defensor del actual Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), Jorge Quian escribe cuentos para niños y busca la transparencia en los centros de salud.

Jorge Quian. Foto: Darwin Borrelli
Jorge Quian. Foto: Darwin Borrelli

Tiene 73 años, es pediatra y en su tiempo libre escribe cuentos para niños, es el actual impulsor de las campañas de vacunación en el Ministerio de Salud Pública. Un ferviente defensor del actual Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), de la equidad en el acceso a los servicios y de la transparencia en la gestión de centros de salud en momentos en que se investigan presuntas irregularidades.

—Es notoria su predilección por los niños, de hecho escribe cuentos infantiles. ¿Cuándo despertó su vocación por la pediatría?

—Se inició cuando cursaba el internado de la Facultad de Medicina, que en la época en que la hice duraba entre tres y cinco años. Aterricé en el Hospital Pereira Rossell y me di cuenta de mi vocación por la pediatría. Creo que es una de las especialidades más bonitas que existen dentro de la medicina por lo que significa el acompañamiento en el desarrollo y la enfermedad del niño.

—¿Qué siente cuando un niño debe viajar al extranjero para recibir atención médica porque no la puede recibir en Uruguay?

—Son muy diferentes las circunstancias. Uruguay es un país con muy escasa población y muchas veces no hay experiencia suficiente para tratar alguna de las enfermedades poco frecuentes de la infancia. Puede suceder que haya una enfermedad de muy baja frecuencia y que en el Uruguay no estén los especialistas suficientes para el tratamiento de ese niño. Obviamente que la caridad no es una buena forma de ejercer la medicina, o la que yo quiero y de la que quiere mi gobierno, pero bueno, también es cierto que la salud no puede cubrir todos los aspectos.

—¿Y cuáles son las enfermedades que se dejan de lado o no se pueden atender?

—No se deja de lado ninguna. Lo que se llaman las enfermedades atendidas o raras, no quiero mencionar ninguna en especial, lo que quiero transmitir es el concepto de que todos los países tienen en algún momento dificultades para tratar. Uruguay tiene el 9% del PBI destinado a la salud. Hay países que dedican mucho más que esto a la salud y no tienen los resultados de Uruguay. Dentro de ese 9% hay que tener prioridades, en la vida en todo hay prioridades y en la salud también.

—A diez años de implementado el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), aún parece no mejorar el tiempo de espera para determinados especialistas. ¿Cuáles siguen siendo las falencias del sistema?

—Para un sistema de salud, 10 años son como seis meses en la vida de un ser humano. ¿Qué quiero transmitir con esto? Que el sistema es muy joven pero además de serlo, no se implementó en un lugar donde no hubiera sistema sanitario. Se implantó donde el sistema estaba fragmentado y segmentado y ahí hubo que incorporar un Sistema Nacional Integrado de Salud, y la integración del mismo lleva mucho tiempo. Hay una frase que siempre dice el ministro y yo la voy a repetir ahora: "más especialistas, más tomógrafos, más resonadores, no significan mejor asistencia". La medicina invasiva y la judicialización de la medicina es uno de los problemas que hay y que hace que muchos médicos desarrollen una medicina defensiva por temor a represalias.

—¿Cómo explica que en un sistema integrado de salud, el costo de una tomografía en una mutualista sea de 956 pesos y en otras de 376?

—Este sistema se instala donde hay un sistema de salud que pertenece al mundo capitalista que tiene competencia entre las instituciones donde cada uno busca ofrecer lo mejor. Las instituciones de asistencia privada reciben una cápita del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) que está relacionado con la edad y con el sexo. Entre diciembre y febrero de este año cuando se abrió el corralito mutual, estas instituciones —que no les alcanza el dinero— gastaron 12 millones de dólares en publicidad para lograr incorporar más pacientes, pero esos 12 millones de dólares no son de donaciones, son de esas cápitas que se destinan a la salud. Es bien difícil para el Ministerio de Salud Pública (MSP) impedir que se hagan estos gastos en materias que no son para la salud.

—A usted no le gusta hablar de "medicamentos de alto costo", se refiere a los mismos como de "alto precio". ¿Cómo se explica que aún con un 9% de inversión del PBI en salud, los mismos no estén contemplados?

—En los medicamentos, el precio lo pone la industria y no podemos discutir ese precio porque la industria farmacéutica es la más poderosa del mundo y Uruguay no tiene capacidad de incidir en los precios. No le pasa a Uruguay, le pasa a Francia, le pasa a Argentina y le pasa a Brasil. Si un laboratorio tiene un medicamento a veinte y otro a cuarenta, el de veinte luego lo igualará al superior y ninguno se funde.

—Hay quienes lo definen a usted como "un fanático de la vacunación", ¿es así?

—Les agradezco muchísimo. Sí, soy fanático de las vacunas y de Peñarol. La única enfermedad que se erradicó de la faz de la Tierra es a través de una vacuna es la viruela, la única enfermedad que está en vías de serlo es la poliomielitis. ¿Cómo no puedo ser fanático de las vacunas si son, después del agua potable y del saneamiento, de las cosas que han hecho los seres humanos, la que más vidas han salvado en la historia de la humanidad?

—¿Salud Pública identificó grupos antivacunas en Uruguay?

—Personas antivacunas. Sí, claro. En todos lados hay pequeños grupos, hay en Montevideo, Maldonado, en Rocha. Dice el filósofo español Fernando Savater que lo que se respetan son las personas, las ideas se combaten y las ideas de los antivacunas, lo que transmiten es una ignorancia científica. Si yo le ofrezco a usted un medicamento porque está enfermo, usted me dice "sí lo tomo", si yo le ofrezco una vacuna, es por la posibilidad de que usted que hoy está sano pueda tener una enfermedad. Ante la consulta sobre qué puede desencadenar la vacuna, le digo, sí claro, le puede provocar fiebre, dolor, malestar y algún vómito. Ahora, si no la toma, la enfermedad probablemente tenga muchas peores consecuencias, entonces esto es una discusión que es entendible.

—La OPS recomendó a Uruguay adoptar acciones para mejorar los índices de vacunación tras detectar tres casos de sarampión en Venezuela. ¿Qué acciones directas se implementarán?

—La única que se puede tomar. Recomendar que los niños se vacunen: es una al año y otra a los cinco años, y que se las den en el momento adecuado. El MSP venía preocupado por este tema antes de lo de Venezuela. ¿Por qué razón? Había casos de sarampión en Francia, Italia, Rumania, y si usted incubaba y viajaba, desarrollaba el sarampión y contagiaba. Estamos preparando una jornada sobre inmunizaciones el 5 de octubre de 9 a 12 horas en la sede de la cartera.

—La oposición exigió la semana pasada que las campañas de vacunación sean iguales para todas las enfermedades. ¿Por qué hay una contradicción entre usted y el exsubsecretario de Salud, Leonel Briozzo sobre la vacunación contra el HPV?

—Creo que las declaraciones de Briozzo en 2012 sobre la no pertinencia de recomendar la vacuna del Virus del Papiloma Humano (HPV), yo podía acompañarlas. Esta vacuna se comienza a aplicar entre 2005 y 2006, el efecto de la vacuna es disminuir el virus en la población para evitar los cánceres que puede provocar en la mujer, el cáncer de cuello uterino o anal, y cáncer de pene en el hombre. Después de inocular la vacuna en niñas en 2006 se tiene que esperar por lo menos cinco años para demostrar que disminuye la circulación del virus, pero después tiene que esperar unos 25 a 30 años para mostrar que disminuye el cáncer. Todavía no se pudo demostrar que la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano disminuya el cáncer de cuello de útero, pero sí están disminuyendo las lesiones precancerosas.

—¿A cuánto se está de que la vacuna sea obligatoria?

No estoy de acuerdo con que sea obligatoria. Yo quiero convencer a todas las personas de que las vacunas son muy importantes. En este momento Francia e Italia están aprobando leyes para obligar a vacunarse. En Uruguay, desde 1980 son obligatorias las vacunas de la primera infancia.

—En el caso de niños con sobredosis de vitamina D3, ¿debería haber más responsables, además de la química farmacéutica que fue separada del cargo?

—Lo que menos se debe hacer es responsabilizar a una persona y cortarle la cabeza porque el error se va a seguir repitiendo. Personalmente pedí disculpas por el error y las vuelvo a pedir.

MSP seguirá con atención investigación de ASSE.

El director general de la Salud, Jorge Quian, consideró que la Justicia debe actuar en todos aquellos casos en los que la Comisión Investigadora de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), que está procesando información, lo crea necesario. Mañana sesionará por segunda vez la investigadora.

¿Qué siente cuando lee en la prensa sobre casos de irregularidades en la gestión de hospitales del interior?

—La sensación es que en los casos en que sea necesario debe actuar la Justicia y determinar cuáles son las razones y culpabilidades de cada persona. El ministro de Salud, Jorge Basso, está profundamente preocupado por esto y se encuentra en permanente contacto con ASSE.

Las desviaciones de las conductas humanas, si existen, que las determine la Justicia.

La Comisión Investigadora de ASSE en el Parlamento, ¿es un mal necesario?

No sé si es un mal, sí es necesario que se investigue, yo quiero pertenecer a un gobierno transparente. Pienso que todo lo que haya que investigar se investigue y creo que esa es la línea del presidente y del ministro.

Los jefes de área que renunciaron en el Hospital de Rivera, tras la salida del director Andrés Toriani, dicen que las mutualistas perdieron 3.000 personas en la última apertura del corralito mutual. ¿Le consta que esto sea así?

Cada vez más personas a través del Fondo Nacional de la Salud (Fonasa) pasaron a ASSE, no solo en Rivera, así que ASSE en algunas cosas está haciendo las cosas muy bien. Siempre se ve lo malo, lo de Rivera, lo de Artigas, a través de la Comisión Investigadora sabremos por qué pasaron estas cosas.

POR LEISHMANIASIS HACEN INSPECCIONES Y PREVÉN IR A RIVERA.

Autoridades sanitarias preparan campaña contra el dengue.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) define una nueva estrategia ante la posible presencia de larvas del mosquito transmisor del dengue en diferentes zonas del país.

—Según informes que tiene el MSP, se aproxima otro verano complicado en materia de dengue, ¿qué acciones se implementarán desde la cartera?

—Vamos a tener una reunión para hablar de dengue, es una responsabilidad sanitaria de todos nosotros, estamos en época de combatir las larvas, y la descacharrización es importante. No tener recipientes con agua, cambiarlos, lavarlos, sacar las cubiertas de las calles, porque adentro se acumula agua. En Florida hay un local donde se podrán destruir las cubiertas y hay gente que está encargada de poder llevar las cubiertas para destruirlas.

—¿Preocupa la aparición de focos de Leishmaniasis en Artigas y en Salto?

—Estamos muy preocupados pero también muy satisfechos. La primera preocupación es que no se detectaron casos en humanos; la segunda, es concientizar a la población. El 90% de perros fueron sacrificados. Los casos están localizados en Salto y en Artigas y estamos haciendo inspecciones. En Paysandú se buscó y no se encontró y ahora una experta indicó que vayamos a buscar a Rivera.

—¿Qué función principal tendrá para los funcionarios médicos y no médicos el uso del nuevo mapa sanitario que fue presentado la semana pasada?

—El mismo permitirá saber qué tenemos a lo largo y ancho del país, muchas veces se confunde calidad de asistencia con más mamógrafos o más resonadores. El mapa sanitario es una herramienta fundamental porque además en esta administración se instaló una Junta de Pertinencia, encargada de justificar lo que se pide para un centro de salud.

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