VERANO 2017

Punta del Este con aires europeos

Turistas del viejo continente eligen la ciudad balneario como escala previa a Buenos Aires.

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Austríacos: pasaron por Punta del Este antes de visitar Buenos Aires. Foto: R. Figueredo

Es tu turno—le dice Eva (25) a Christoph (26), una pareja de austríacos que llegaron a Punta del Este hace tres días. Antes de tomar el taco para seguir la partida de pool, Christoph contó a El País el viaje al principal balneario que planificó junto a su novia y otra pareja austríaca. Su historia la repiten cientos de turistas europeos jóvenes que llegan a Uruguay: hacen visitas relámpago antes de conocer Buenos Aires.

"Para ser honestos —comentó Christoph entre risas— estábamos en El Calafate y estuvimos mirando la posibilidad de tomar un vuelo hacia Montevideo y hacer un poco de playa. Después vamos a Buenos Aires". Pasaron un día por la capital y hace dos están en Punta del Este. Hoy será el último.

Christoph, ingeniero, Eva, científica especializada en microbiología, dicen que Uruguay "es caro". Sin embargo, les encanta la aventura y por eso cruzaron el océano para completar una travesía de tres semanas antes de retornar a Viena.

Destacaron que los uruguayos son "muy parecidos a los españoles e italianos"; de las tradiciones locales conocían el mate pero confiesan que todavía no lo probaron.

El destino más elegido por europeos jóvenes es el hostel, aunque una de las modas que más han incorporado es hacer "couchsurfing". No pocos uruguayos residentes en Maldonado ofrecen sus domicilios de manera gratuita, en muchos casos con desayuno y hasta una visita por la ciudad. Los turistas, agradecidos.

Fue el caso de un chipriota llamado Elías Vasiliou, que la semana pasada disfrutó al ser hospedado por una pareja uruguaya. "Rocío y Mariano son muy amables, ¡buena onda! Me recibieron en su linda casa por dos días. Hicimos un asado uruguayo, (tomamos) un vino local, caminamos mucho en la playa y disfrutamos mucho el agua y el sol. ¡Siempre con mucha alegría! ¡Me encantaron sus perros locos!", dijo.

De buen comer.

Los europeos no escatiman gastos en un buen menú. Sobre todo personas mayores, que acuden a algunos de los tantos locales del Boulevard Gourmet, ubicado en Pedragosa Sierra.

"Buscan platos clásicos, de la cocina francesa. Magret de pato es un clásico", contó Jordan, uno de los encargados desde hace doce años de La Bourgogne.

Este tipo de turista es mucho más exigente que el sudamericano. "Están en todos los detalles: tanto por la comida como por la presentación del plato. El sudamericano es más sencillo", puntualizó Jordan.

Multidestino.

En la diferentes ferias internacionales de turismo, Uruguay se presenta como un país donde los europeos pueden hacer una escala. "Tal como hacen los latinoamericanos cuando van a visitar Europa: tratan de aprovechar el boleto aéreo al máximo", aseguró a El País Benjamín Liberoff, subsecretario del Ministerio de Turismo.

Desde la cartera, observan que desde hace tres años llegan más personas desde el viejo continente debido a un mejoramiento de la conectividad aérea. Por ejemplo, más personas eligen viajar desde Colonia a Buenos Aires en dos horas en el buque "Papa Francisco". Como lo harán hoy los austríacos.

Según Liberoff, Uruguay recibe cerca de 170.000 visitantes europeos por año. Los que más eligen conocer las costas uruguayas son los españoles, seguido por los italianos, franceses e ingleses. Luego aparecen los alemanes y escandinavos.

El turista chino, nuevo objetivo

El alcalde de Punta del Este, Andrés Jafif, aseguró a El País que están trabajando para que en un futuro no tan lejano se pueda atraer a "chinos de buen poder adquisitivo" para que visiten Uruguay, Brasil y Argentina. En septiembre del año pasado, Jafif viajó a Chongqing para participar de la Cumbre Mundial de Ciudades y seguir "tejiendo vínculos" para lograr este objetivo.

Extranjeros en su nueva residencia

Muchos turistas que visitaron Punta del Este en algún momento se enamoraron del balneario y decidieron venirse a vivir.

Fue el caso de un londinense, quien hace 11 años decidió venirse a vivir a Uruguay. "Era para tener una vida más tranquila, disfrutar el lugar, la naturaleza y tener tiempo de vivir sin estrés. No teníamos esta calidad de vida en Europa. Esta libertad vale oro", comentó el británico, quien prefirió no revelar su nombre.

Más de una vez se le presentó la posibilidad de ir a Montevideo para llevar a sus hijos al liceo, pero siempre prefirió el este.

El alcalde de Punta del Este, Andrés Jafif, aseguró que la decisión de vivir en la península se repite mucho en jubilados argentinos de "buen nivel socioeconómico".

Benjamín Liberoff, subsecretario de Turismo, también detecta un número creciente de europeos que deciden venir al Este. Y no solo eligen la costa. "Hay holandeses en Quebrada de los Cuervos, por ejemplo", comentó.

También, tras la inversión de las plantas de celulosa, algunos finlandeses optaron por Uruguay como el mejor país para vivir.

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