NUEVOS MERCADOS

Los presidentes del Mercosur se comprometen a revitalizarlo

Los mandatarios del bloque pretenden volver a los orígenes del pacto de integración.

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Reunión de presidentes del Mercosur. Foto: Presidencia

El presidente Tabaré Vázquez siempre ha tenido una visión negativa acerca de la validez de las cumbres del Mercosur. Es que de cada encuentro presidencial de los que había participado hasta ahora había vuelto con las manos vacías. Esta vez, ocurrió lo contrario y la delegación uruguaya que participó de la Cumbre de presidentes en la ciudad argentina de Mendoza retornó a Montevideo con la satisfacción de haber conseguido lo que fue a buscar.

Es que no solo logró evitar una condena a Venezuela por su recortes a la institucionalidad democrática, sino que los miembros fundadores del Mercosur decidieron darle un giro al bloque y salir al mundo en busca de acuerdos comerciales sin importar el color político de los gobiernos de cada país.

El socialismo chileno, el liberalismo colombiano, la Alianza del Pacífico, la China comunista, o la Unión Europea tironeada entre Francia y Alemania, con todos ellos el Mercosur pretende negociar como bloque.

Hasta ahora el gobierno uruguayo liderado por la izquierda se había cansado de pedir al resto de los países que se levantaran las trabas comerciales dentro del bloque y se "cambiase la cabeza" para salir a negociar con otros países y regiones. Sin embargo su pedido era ignorado por los gobernantes del mismo signo político: Néstor Kirchner y su esposa Cristina Fernández en Argentina, Dilma Rousseff en Brasil, y Nicolás Maduro de Venezuela.

Las elecciones en el caso de Argentina y un juicio político en Brasil llevaron a que la derecha accediera al poder. Juntos con Paraguay impulsaron la suspensión de Venezuela, y ahora la visión del bloque pasó a estar en la misma línea que la reclamada por Uruguay.

Ayer en la Cumbre de Jefes de Estado en Mendoza, el argentino Mauricio Macri dejó bien claro que es tiempo de reactivar el Mercosur y dejar las frustraciones en el pasado.

"Debemos ser capaces de superar la etapa de las frustraciones. Poner la mirada en el futuro, y la voluntad al más alto nivel político", dijo. De inmediato enfatizó su discurso y apuntó en la misma línea que había planteado Vázquez años atrás en Buenos Aires.

"Hay que dejar atrás los debates existenciales y enterrar las falsas promesas. Hay que trabajar sobre las cuestiones concretas de nuestra integración. De manera fuerte y sin vacilaciones", declaró en el arranque de la sección.

Su posición fue la misma que la de Brasil, Paraguay, y obviamente Uruguay. Pero además es la posición con la que Bolivia, gobernada por Evo Morales, se plantó en el plenario.

El líder populista aplaudió el discurso del brasileño Michel Temer cuando dijo que la Cumbre del Mercosur en Mendoza será recordada por retornar a la impronta de la fundación. Aquellos objetivos comerciales firmados por los presidentes Carlos Menen (Argentina), Fernando Collor de Mello (Brasil), Andrés Rodríguez (Paraguay) y Luis Alberto Lacalle (Uruguay) en 1991.

"La cumbre de Mendoza será recordada como el marco del esfuerzo del rescate de la vocación original de nuestro bloque", dijo Temer al tomar la presidencia del bloque de manos de Macri.

La Cancillería argentina se adjudicó el haber logrado revitalizar el Mercosur durante su presidencia, y poder volver a convocar a una Cumbre de Jefes de Estado tras cerca de dos años. Los miembros fundadores detectaron casi 100 barreras comerciales aplicadas durante los años anteriores.

El compromiso político de los gobiernos del Mercosur logró levantar cerca de un 70% de esas medidas. Esto se traducirá en un comercio más fluido: más ventas, más dinero, y más empleo para los países. La formula perseguida por Vázquez.

Ahora la mira está en unirse con la Alianza del Pacífico y tratar de cerrar el Tratado de Libre de Comercio (TLC) con la Unión Europea. Un objetivo que los países son optimistas de lograr antes de fin de año.

El presidente Vázquez ya solicitó ingresar a la Alianza del Pacífico como miembro observador. Su decisión no ha caído simpática en el Frente Amplio. Sin embargo Vázquez saldrá a defender la posición con el argumento que es más integración Latinoamericana.

"No debemos ver en esta alianza un contrapeso o una competencia, sino una complementación para incorporarse a cadenas regionales de producción, disminuir barreras al comercio y adoptar estándares comunes", dijo Vázquez en la reunión presidencial.

La desconfianza de la coalición de izquierda uruguaya es que ese bloque está integrado por países gobernados por partidos de derecha, con la excepción de Chile donde aún preside la socialista Michelle Bachelet. Un equilibrio similar al que hoy tiene el Mercosur, con Vázquez como el único presidente de izquierda.

PROTAGONISTAS.

Complementación - Tabaré Vázquez, presidente de Uruguay.

El presidente Tabaré Vázquez llamó a no ver un acuerdo con la Alianza del Pacífico como "un contrapeso o una competencia", sino como una "complementación" para incorporarse a cadenas regionales de producción y reducir barreras comerciales.

No firmó - Evo Morales, presidente de Bolivia.

Evo Morales fue el único de los presidentes que no firmó la declaración sobre Venezuela, defendió al gobierno de Maduro y acusó a Estados Unidos de estar detrás de "un golpe" en Venezuela. Exhortó al Mercosur a "no ser cómplice de ese país".

Invitación - Michelle Bachelet, presidenta Chilena.

La presidenta chilena instó a que el Mercosur y la Alianza del Pacífico se unan porque "es posible e indispensable avanzar (...) en la convergencia en la diversidad. No tenemos que tener los mismos modelos, pero sí podemos crear sinergia entre los dos mecanismos".

ES EL TURNO DE TEMER.

Brasil debe avanzar con Europa.

Es el turno de Michel Temer de liderar las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. El mandatario brasileño recibió la presidencia del Mercosur por parte del argentino Mauricio Macri y será su gobierno el que encabece el diálogo con Europa en septiembre en Bruselas y luego en octubre en Brasilia, cuando delegaciones de los dos bloques intercambien ofertas.

El optimismo entre los jefes de Estado por sellar un acuerdo antes de fin de año es alto. La discusión está sobre la mesa hace más de 20 años. En 1995 se firmó un acuerdo de cooperación, y en 2000 comenzaron las negociaciones en Buenos Aires.

Uruguay intentó apurar las negociaciones en 2015, pero Brasil y Argentina se opusieron. Incluso no lo dejaron negociar por cuenta propia un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Ahora todos los miembros del bloque coinciden en que el acuerdo es beneficioso y las negociaciones avanzaron. Sin embargo las dudas de la delegación uruguaya pasan por qué es lo que pueda ocurrir con el ritmo que tomarán las negociaciones ahora que estarán en manos de Brasil.

Su presidente enfrenta sospechas de corrupción y la situación política en ese país es compleja. Sin embargo los temores fueron aplacados al tener el compromiso de Brasil para que sea un equipo técnico quien comande las conversaciones.

De hecho ayer en Mendoza los jerarcas técnicos de la Cancillería brasileña eran los mismos que estaban en los gobiernos anteriores de Luis Inácio Lula da Silva, y Dilma Rousseff.

La salida en busca de nuevos mercados será agresiva en cuanto a la intensidad. Además de lo que se obtenga con la Unión Europea y la Alianza del Pacífico, los países del bloque decidieron iniciar negociaciones para un acuerdo de libre comercio con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA). Este bloque está integrado por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Por otro lado pretenden dialogar con Canadá para estudiar la posibilidad de un TLC con ese país.

EL MERCOSUR EVITÓ SER UN “ÁNGEL CASTIGADOR” DEL PAÍS CARIBEÑO

Un llamado a la paz al gobierno de Venezuela.

El orden del alfabeto le jugó una mala pasada a Mauricio Macri en diciembre de 2015. El presidente argentino fue a la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay, con la decisión de denunciar la violación de los derechos humanos en Venezuela y reclamar por la liberación de los presos políticos.

Su discurso fue seguido por el de Venezuela que le respondió con mucha dureza. Macri, que era el nuevo en la reunión, pidió para responder sin conocer el reglamento del bloque que impide esa posibilidad. Por eso para la cumbre de esta semana en Mendoza impulsó una declaración de condena al régimen chavista en Venezuela que no prosperó por el freno que planteó el gobierno uruguayo.

El mandatario argentino bajó su intensidad del discurso e hizo un llamado a la paz en el país caribeño. La declaración consensuada reitera la "profunda preocupación", hace un "llamado urgente al cese de la violencia" y la liberación de todos los presos políticos. Además "exhorta" al gobierno y oposición a no definir iniciativas que dividan aún más la sociedad venezolana.

El canciller argentino, Jorge Faurie, aclaró que no se trata de un "ultimátum" a Maduro y reiteró que "ninguno de los países del Mercosur" quiere actuar como su "ángel castigador".

Faurie anunció que el bloque le envió una carta a Maduro en la que le "instó" a mantener un diálogo con la oposición y el Mercosur "en un plazo particularmente breve".

La nota fue remitida en el marco del Protocolo de Ushuaia, firmado por el Mercosur en 1998 y que incluye la llamada "cláusula democrática", un instrumento que "obliga a que los países miembros hagan un proceso de consulta" en caso de ruptura del orden institucional, pero que no implica una expulsión del bloque.

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