POCOS INDICIOS

La Policía volvió a allanar la chacra del gurú alemán

El hijo de una de las mujeres desaparecidas pide ayuda.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Asado en Los Cerrillos: una de las últimas fotos de Arno Wollensak. Foto: A. Colmegna

Un grupo de investigadores elegidos por el director nacional de Policía, Mario Layera, llevó a cabo ayer un segundo allanamiento a la casa donde vivía el gurú alemán Arno Wollensak en Los Cerrillos, Canelones.

Los policías, acompañados por efectivos de Policía Científica de Canelones, realizaron una revisión minuciosa en los dos pisos de la casa y en el galpón donde Wollensak tenía un tractor que había adquirido a un vecino y herramientas agrícolas. En el lugar había pinturas de Ursula Frei, una de las mujeres integrantes de la secta que acompañaron al gurú cuando llegó a Uruguay en 2007.

En el primer allanamiento efectuado el martes 30 de agosto, solo se encontró algo de ropa de las mujeres que acompañaban a Wollensak, pero la revisión no fue minuciosa.

El casero actual de la finca —que es funcionario de la Guardia Repúblicana— les dijo a los efectivos que llegaron a la casa que debían derribar alguna de las puertas como forma de iniciar el procedimiento. Sin embargo, estos carecían de un ariete para romper la gruesa puerta de madera del frente de la casa. El policía de la Republicana llevó a los efectivos hasta el fondo. La puerta era de aluminio. "Esta es más fácil de abrir", les dijo.

Un policía de Canelones la abrió de una patada. El casero les mostró todas las habitaciones —se trata de una casa de dos pisos y un galpón en un predio de 28 hectáreas próximo a las costas al río Santa Lucía—. Luego los efectivos recorrieron el campo, infructuosamente.

En los últimos días, el juez penal de Atlántida, Marcos Seijas interrogó a vecinos de Wollensak para ver si alguno de ellos le aportaba información relevante. Fuentes del caso indicaron a El País que aún quedaban muchas pistas por seguir y agregaron que la Prefectura continua investigando si alguna embarcación se utilizó para trasladar el cuerpo de Wollensak mar adentro, ya que se presume que el cadáver fue arrojado al mar y las corrientes lo devolvieron a la playa de La Floresta, donde fue encontrado.

Pedido de ayuda.

La Policía aún no tiene información sobre qué ocurrió con las dos mujeres que vivían con Arno Wollensak en Los Cerrillos. Su paradero se desconoce y es esencial para poder armar el complejo rompecabezas del crimen.

Una de las mujeres es Julie Ravel —médium de la secta y pareja del gurú— y la otra es Ursula Frei, ambas mayores de 60 años.

Ursula es la madre de Lea Laasner, la joven suiza que logró escapar del grupo y denunció a Wollensak ante la justicia alemana, haciendo que éste terminara buscando refugio en Uruguay en 2007, cuando ingresó al territorio por el aeropuerto de Melilla con un pasaporte falso.

Ayer, el hermano de Lea escribió un mensaje en un blog especializado en sectas pidiendo información acerca de su madre. "Quiero saber si está viva y bien", indica el texto.

Según pudo saber El País, Ursula Frei llegó a Uruguay, con Wollensak y Julie, con su pasaporte suizo original.

En 2014, obtuvo la cédula de identidad N° 6.081.667-5 (una cédula con dos años de validez, que se otorga a los extranjeros residentes). En abril pasado, volvió a la Dirección Nacional de Identificación Civil a renovar el documento.

Según los vecinos que la conocieron, es "una mujer bajita, de más de 60 años, algo reservada". Ella, junto a Wollensak y Julie Ravel, asistían a veces a reuniones sociales y asados con vecinos de Los Cerrillos. Uno de los participantes facilitó a El País las fotos más recientes de Wollensak y de Ursula, que tomó con un teléfono celular.

Úrsula Frei, madre de la joven que denunció al gurú aleman a la Policía.  <br>Foto: A. Colmegna
Úrsula Frei, madre de la joven que denunció al gurú aleman a la Policía.  
Foto: A. Colmegna
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