Se desmintió la versión de que la familia estaba negociando un rescate

Policía "peina" barrios de la periferia buscando a médica

La Policía "peina" los barrios periféricos en busca de la médica ginecóloga desaparecida, Milvana Salomone (48), cuya camioneta Kia Sportage apareció incendiada en la noche del domingo 17.

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La Policía de Montevideo explota todas las pistas que recibe el caso Salomone. Foto: L. Carreño

Fuentes del caso indicaron a El País que todavía no hubo ningún contacto con la familia para pedir un rescate.

La Policía, en tanto, profundizó su investigación en la zona donde apareció la camioneta: Arturo Recalde y Oliveras. A poca distancia de allí se encuentra una "boca" de venta de drogas y se especula que los delincuentes que incendiaron la camioneta podrían haberse dirigido allí.

Vecinos del barrio señalaron a El País que los delincuentes, que prendieron fuego a la camioneta para borrar huellas dactilares o rastros de ADN, actuaron en forma impulsiva porque si seguían dos kilómetros y medio más, podían tirar la camioneta en el arroyo Pantanoso y no dejar huella alguna del vehículo.

Los investigadores siguen todas las pistas: un posible homicidio o secuestro pese a que, hasta el momento, la familia no recibió ninguna llamada o pedido de rescate por la médica ginecóloga.

El lunes 18 y el martes 19, unidades policiales con perros "peinaron" varios descampados ubicados en el Cerro de Montevideo y en Pajas Blancas en búsqueda de la profesional, tras recibir información de que en esa zona había un cuerpo. Sin embargo, los efectivos nada hallaron en los predios.

Al día siguiente, el miércoles 20, las esperanzas de encontrar con vida a la profesional también se iban perdiendo en el entorno de la profesional.

Larga espera.

Ayer en Florida corrió el rumor de que la familia estaba juntando el dinero para pagar el rescate de la ginecóloga desaparecida. Sin embargo, tal extremo fue desmentido por fuentes de la investigación.

El inspector retirado Eduardo Tellechea, quien participó en la resolución del caso de secuestro de Valentina Simon a fines de 2003 y principios de 2004, dijo a El País que nadie puede estar adentro de la mente del delincuente.

"Por lo tanto, la Policía lo que debe hacer es investigar todas las pistas y cubrir las eventuales líneas de acción del delincuentes y aguardar" un contacto de éstos con la familia, dijo el experto (ver aparte).

Uno de los temas espinosos para la Policía es manejar la ansiedad de los familiares de la persona desaparecida antes de recibir el llamado del o los secuestradores.

Según Tellechea, se trata de un tema "delicado" y que, para afrontar esa instancia, la unidad policial que se encarga del caso, debe tener personal capacitado, preferentemente con experiencia, para enfrentar la crisis familiar en una situación de secuestro. "Es muy difícil ponerse en el lugar de la familia. Las reacciones que puedan tener no son pensadas", dijo el inspector Tellechea.

Por el momento la rapiña es una de las líneas de investigación que cuenta con menos asidero por dentro del equipo policial dirigido por el jefe de Montevideo, Mario Layera, quien durante años integró la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid). Las pericias de los efectivos de la Policía Científica en la camioneta encontraron la carcaza de una tablet que pertenecía a la médica ginecóloga y vestigios de dinero.

GPS.

La Policía, en este momento, utiliza tecnología israelí y norteamericana, adquirida por el Ministerio del Interior en el correr de 2014, para efectuar los rastreos de teléfonos celulares. Lo que saben los investigadores es concreto: la médica salió de Florida alrededor de las 17:20 horas. A sus familiares, les dijo que iba a visitar a un paciente.

Las señales del GPS emitidas por el celular de la profesional muestran que esta se detuvo cerca de su casa en la calle Rafael Pastoriza, en Parque Batlle.

Ello hace suponer a los policías que la médica pudo ser emboscada por delincuentes que abordaron el vehículo con amenazas. Eran aproximadamente las 19:10 horas.

Luego la camioneta circuló por avenida América Ricaldoni y siguió por avenida Garibaldi. Al llegar a la esquina con Bulevar Artigas, la señal de GPS del celular se desactivó.

Dos horas más tarde, una vecina de la calle Arturo Recalde y Oliveras (Sayago) llamó a Bomberos y a la Policía al ver la camioneta envuelta en una bola de fuego.

Minutos antes, un familiar de esta mujer salió a la calle y no vio nada. Es decir, que los delincuentes pararon y le prendieron fuego a la camioneta Kia en segundos. La vecina denunciante dijo a El País que, poco después de observar las llamas, temió que estas se extendieran a unos arbustos cercanos que están sobre la vereda. Con temor de sufrir algún daño, la denunciante se encerró en una habitación del fondo.

"En ese momento escuché una fuerte explosión. Parecía que había explotado una garrafa de gas. Creo que en ese momento estalló el tanque de combustible", expresó.

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