HABÍA COMPRADO EL ARMA UNOS DÍAS ANTES DE COMETER LA AGRESIÓN

Policía que disparó a sus dos hijas tenía orden de detención

No fueron a buscarlo, esperaron a que él mismo se presentara.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La escena del hecho: efectivos policiales investigando la casa de Solymar. Foto: Telenoche

El juez Juan Pablo Benítez, que está al frente del caso de las dos niñas baleadas por su padre, el policía Víctor Álvez, se encuentra investigando el procedimiento policial en los días previos al hecho. Luego de que la exmujer del agresor radicó la segunda denuncia por amenazas el martes 9 de mayo, el magistrado dispuso la detención del policía, pero esta nunca se concretó.

"Una vez que recibimos la denuncia se dispuso la inmediata detención de Álvez, ya que su exmujer también decía que podía estar en posesión de un arma", a pesar de que la de reglamento ya se la habían quitado, explicó Benítez a Fuentes Confiables.

"Pero el hombre no fue detenido y no tenemos claro por qué sucedió eso; lo estamos investigando", agregó.

Luego de la denuncia, el jefe de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica de Canelones se comunicó por teléfono con Álvez, y le manifestó la necesidad de entrevistarse "a la brevedad" con él. Álvez le informó que estaba en Florida y que concurriría a esa Unidad cuando llegara.

En tanto, la policía se comunicó con su exmujer para recomendarle que si tenía otro lugar donde ir junto con sus hijas, para salvaguardar su integridad y la de las menores, se fuera de su casa. Ella les explicó que iría "a la casa de una compañera".

A las 6 de la tarde del martes, dos horas después del primer llamado y dado que Álvez no había aparecido, la Unidad se comunicó otra vez por teléfono y el policía dijo que se presentaría con su abogado.

Pasaron otras dos horas. A las 8 de la noche Álvez aún no se había presentado por lo que el jefe de la Unidad de Violencia Doméstica volvió a llamarlo. El celular estaba apagado por lo que el jefe de la Unidad dispuso que a las 6 de la mañana siguiente, cuando el policía se presentara a trabajar, fuera detenido.

A pesar de que la mujer había dicho que dormiría en la casa de una compañera, eso no se concretó y cuando el agresor fue a la casa de su expareja, al día siguiente, las encontró allí y les disparó a sus dos hijas. Luego fue abatido por la policía, que ya estaba en el lugar.

Otro punto que se encuentra investigando la justicia es si las medidas restrictivas a las que había sido sometido Álvez estaban vigentes o no.

El agresor era funcionario policial y se le había retirado el arma de reglamento tras la primera denuncia de violencia doméstica, radicada por su exmujer a principios de 2015.

Según la mujer, su expareja había comprado el arma unos días antes de cometer la agresión contra sus hijas.

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