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Pokémon profanan la ciudad

Aparecen en el Mausoleo de Artigas, el Memorial del Holocausto y en los cementerios.

Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Pokémon Go en Montevideo. Foto: Florencia Barré
Un pokémon apareció ayer por la tarde en el mausoleo del prócer Artigas. Foto: D. Píriz
Un pokémon estaba sobre el Memorial del Holocausto del Pueblo Judío. Foto: Diego Píriz
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DIEGO PÍRIZ05 ago 2016

No hay límites. Escuelas, liceos, centros de salud, comercios y otros sitios inesperados como cementerios, iglesias, monumentos históricos y memoriales. El juego Pokémon Go que llegó a Uruguay el miércoles ya invadió toda la ciudad.

La calles estaban ayer inundadas de niños, jóvenes y adultos, que con sus celulares trataban de capturar a alguna de las 250 criaturas virtuales con poderes sobrenaturales que están disponibles al descargar la aplicación.

En los alrededores del Estadio Centenario, vibraban los celulares. Un hombre de 32 años, con mochila y una botella de agua a su lado, le decía a otro con vehemencia: "¡Acá hay uno, acá hay uno!". Automáticamente los dos apuntaron el dispositivo móvil en dirección al "Monumento del Fútbol". Allí había un Tangela, un pokémon del "tipo planta", según indicaba la aplicación. Rodrigo y Agustín, los dos "cazadores", se prepararon para atraparlo con la "pokebola". "Ya está, lo tenemos", exclamó Rodrigo sonriendo. Luego ambos siguieron con su búsqueda por la ciudad.

Cerca del estadio, en una pequeña plazoleta situada en Américo Ricaldoni, había seis personas congregadas: una mujer con su hijo, un estudiante de Economía, dos jóvenes novios, y un adolescente. Allí, donde está el busto de Pierre de Coubertin, padre de los JJ.OO. modernos, hay una "pokeparada": un lugar donde los jugadores pueden encontrar premios, y en el mejor de los casos, más pokémon.

Nadie despegaba la vista de su dispositivo móvil. Luz, que estaba con su hijo, Ismael de 10 años, confesó: "No sabés cómo me tiene con esto de Pokémon Go, lo traje acá porque vino a la práctica de fútbol y me comentó que había una superparada de pokémon; lo que estoy caminando, ni se sabe".

Polémica.

El furor que desata el juego en todo el mundo no ha estado exento de polémica. Lo que pretende ser una aventura lúdica ha tocado la sensibilidad de ciudadanos y autoridades en otras partes del mundo, y Uruguay no quedará ajeno a ese fenómeno.

Ayer, en una recorrida que realizó El País, encontró pokémon en el Mausoleo de Artigas, en el Memorial de los Desaparecidos y en el Memorial del Holocausto, en la rambla.

La Plaza Independencia era uno de los lugares donde se concentraban más buscadores de criaturas. Zubat merodeaba por el lugar.

Hasta el interior del mausoleo, bajo la estatua del prócer, donde suele reinar el silencio y el respeto, había descendido Clefairy, un pokémon de color rosado con apariencia de chancho. Estaba delante del mármol con la inscripción: "Nacimiento del General José Artigas, 19 de junio de 1764".

Los blandengues que custodian los restos del prócer quedaron estupefactos, no salían de su asombro, y al comprobar la presencia del "invasor" se limitaron a un gesto de sorpresa, levantando sus cejas.

Algo parecido sucedió en la Rambla Presidente Wilson, donde se encuentra el Memorial del Holocausto del pueblo judío. En la aplicación de Pokémon Go apareció un Cubone, otro pequeño bicho bajo una pokeparada situada en el monumento. Un hombre que miraba lo que ocurría preguntó porqué la gente estaba allí con los celulares. "No puedo creer a lo que llegamos", dijo cuando se enteró de qué se trataba.

La presencia de criaturas en sitios como este y otros memoriales ya ha desatado controversias en otras partes.

En Washington, el portavoz del Museo del Holocausto, Andrew Hollinger, dijo que estaban trabajando para que el juego sea excluido del lugar.

"Jugar Pokémon Go en un monumento dedicado a las víctimas del nazismo, es extremadamente inapropiado", dijo.

También se han reportado problemas en el antiguo campo de concentración de Auschwitz en Polonia y en el monumento que recuerda el atentado terrorista que derribó las torres gemelas el 11 de septiembre del 2001 en Nueva York.

Pawel Sawicki, portavoz del memorial de Auschwitz, dijo que "permitir que este tipo de juegos se active en Auschwitz es una falta de respeto a la memoria de las víctimas", según recogió The New York Times.

También en Japón, cuna de Pokémon, hubo críticas por la cantidad de usuarios del juego que están invadiendo el Parque de Hiroshima, donde existe una "pokeparada".

Autoridades de la ciudad japonesa manifestaron su enojo luego por la profanación de la zona de monumentos en honor a las víctimas de la bomba atómica, y pidieron a la firma creadora del juego, Niantic Inc., que sean borradas para mañana 6 de agosto, el aniversario de la bomba de 1945 y fecha de la ceremonia anual en recuerdo de las víctimas.

Parlamento.

La confusión que se da entre el juego y los límites que impone la realidad ya ha generado problemas, sobre todo entre los usuarios más jóvenes que no dudan en traspasar fronteras.

El Palacio Legislativo no quedó ayer exento de la invasión de pokémon y cazadores. Sobre la explanada que da a la Avenida del Libertador, un grupo de liceales que recién había salido del centro estudian-til se reunieron para atrapar pokémon.

Estaban entusiasmados, y tanto, que quisieron entrar al parlamento para agarrar a uno de los personajes que participaba de incógnito en la interpelación al ministro Danilo Astori. Llegaron hasta la puerta del Palacio, y allí se quedaron luego de que la seguridad les denegara el acceso. Igualmente, no protestaron; en la escalinata encontraron su consuelo, un pequeño virtual, Venonat, los estaba esperando.

Así como ocurrió en el parlamento, también hubo situaciones inesperadas en los cementerios.

Un hombre de 54 años, que prefirió mantener su identidad en reserva, conversó con El País sobre la "locura" de Pokémon Go y contó:

"Esta mañana fui al Cementerio del Norte, porque tengo enterrada a mi madre ahí. Fui con el nene de 10 años después que salió de la escuela. Él tiene celular, y la verdad que no me di cuenta de sacárselo antes de entrar, pero cuando estábamos ahí, noté que mi hijo se había separado un poco de mí y cuando lo miré con más atención lo vi tratando de agarrar pokémon en medio de las tumbas. Casi me muero yo", contó el hombre.

Advertencias.

Aunque en Uruguay todavía no ha habido exhortaciones oficiales, en otros países de la región, como Chile, Perú y Bolivia —donde también apareció el juego— las autoridades han advertido los riesgos a los que se exponen los jugadores.

Entre otros llamados de atención se dirigieron a los conductores, recordándoles la prohibición de circular utilizando celulares. Ya se han reportado accidentes por parte de usuarios que van tratando de localizar pokémon por la calle mientras manejan.

También se ha advertido sobre la necesidad de extremar el cuidado de los celulares, ya que en caso de robo o extravío, el usuario perderá todos los pokémon que capturó.

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