UN TANGO DE ACERO, GRANITO Y CRISTAL

La plaza Matos Rodríguez tendrá su monumento a La Cumparsita

El artista Giorgio Carlevaro hará la obra gigante al compás del bandoneón.

Giorgio Carlevaro y la maqueta de su monumento, que tendría 4 X 1,20 X 1,20 metros. Foto: A. Colmegna
Giorgio Carlevaro y la maqueta de su monumento, que tendría 4 X 1,20 X 1,20 metros más el basamento de 1,5 X 1 X 1m. Foto: A. Colmegna

La Cumparsita tendrá su monumento en la Plaza Gerardo Matos Rodríguez, contigua a la intersección de las calles Ciudadela, Santiago de Liniers y Soriano, a espaldas del edificio de la Presidencia de la República. Después de las gestiones promovidas por el edil Alfonso Iglesias y de los estudios de los técnicos de Planificación, Gestión y Diseño de la Intendencia de Montevideo, esta resolvió aceptar la donación del artista Giorgio Carlevaro y autorizar la implantación de la escultura, para lo cual solo falta la votación en la Junta Departamental que se cumplirá en estos días.

Desde el planteo de la obra en un papel, la realización de planos de la zona en donde se emplazará, las estimaciones de costos y los cálculos del impacto de los vientos en un punto que está a pasos del mar, el proyecto demandó un año de trabajo del artista.

Pero además de la creación del monumento que hoy tiene lista su maqueta, Carlevaro también ha estudiado el entorno y el basamento de la propia plaza para su rediseño.

Mientras que no habrá alteraciones en las actuales áreas verdes, sí está previsto cambiar los asientos de hormigón existentes y acondicionar el suelo con losas de granito como las que la Intendencia retiró de veredas de la Ciudad Vieja y conserva en depósito. También demandará ajustes la iluminación artificial del lugar, adaptándola a la propia que tendrá la escultura por las noches.

Materiales.

Para la obra se empleará granito (en su base, que representa un taburete), y en el bandoneón abierto se usará cristal y acero corten, elegido este por su resistencia, ya que en la fase inicial de la corrosión se le forma una capa de óxido muy delgada, de apariencia rojizo-anaranjada, que se adhiere muy bien y vuelve a la pieza impermeable al agua y al vapor de agua, lo cual impide que la oxidación del acero prosiga hacia el interior de la propia escultura.

"Es una obra muy contemporánea que representa bien lo que es el tango pero con un aire moderno; la idea es que se pueda recorrer, creo que va a ser muy convocante, que la gente irá y se sacará fotos como en el cartel con las letras de Montevideo que hay en Pocitos", dice a El País Giorgio Carlevaro.

El monumento y la mano de obra serán financiados con el apoyo de empresas privadas, en tanto la Intendencia aportará la asignación del espacio público y los materiales para el pavimento. La ejecución se efectuará en más de una instancia.

"El acero corten no se suelda como un hierro común sino que exige una máquina especial. Todo eso lo haré en mi taller. Pero voy a hacer en el lugar, con estudiantes de Bellas Artes, el armado de las piezas y el acabado fino, como el área de cristalería en laminado, iluminada por led interior, algo que le va a dar el aire al bandoneón", explica el artista Carlevaro.

La base de granito del monumento es una piedra gigante que está detrás de la escultura en homenaje a Abel Carlevaro, que también realizó Giorgio y se admira en la rambla, frente al Museo Zorrilla.

"Ese bloque lo voy a trabajar ahí, así el polvo se va para el mar. Luego lo levantará una grúa para trasladarlo a la Plaza Matos Rodríguez. En este sitio sí será tallado en la base de la piedra, en altorrelieve: Cien años de La Cumparsita".

En la actualidad hay en la plaza una placa sobre un monolito de ladrillos, que seguramente será trasladada también para la base.

"Mi objetivo, lo que más disfruto es hacer este tipo de obra pública, para que la gente se apropie de ella, que vea su ejecución, como pasó mientras se hizo el monumento a Abel", afirma el escultor Carlevaro.

En tierras niponas.

Un monumento similar podría llegar a instalarse en Oriente. Está muy interesado un escultor japonés famoso, Inoue, quien un día se fue a vivir a Buenos Aires y se enamoró del 2x4, al punto que hoy es dueño de la academia más grande de tango que hay en Japón. A Carlevaro le agrada la idea de que la obra sea una réplica de la que habrá en la Plaza Matos Rodríguez, no como un logro personal, sino cultural, del país.

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