LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

Pepe S.A.

El expresidente y actual senador, José Mujica, admitió que en 2003 —y como informó El País— compró dos padrones rurales cercanos a su chacra de Rincón del Cerro utilizando para ello una sociedad anónima del MLN-Tupamaros.

Mujica reconoció, luego que el tema saliera a la luz pública, que compró esos padrones a dos hermanos que, tras la crisis de 2002, habían quedado endeudados, y que para la operación usó "una sociedad anónima de confianza".

¿Se entiende de qué estamos hablando? Vamos de nuevo. El senador y expresidente compró en 2003 tierras pero lo hizo a través de una sociedad que no estaba a su nombre. Se trataba de Gafelur S.A., con domicilio en Tristán Narvaja 1740, un inmueble que es propiedad del movimiento tupamaro y donde de hecho funciona la sede central. Es decir, usó una sociedad de terceros, de su confianza, para comprar dos predios pero sin aparecer como el comprador y verdadero dueño. ¿Qué dirían Mujica y su movimiento si una operación de este tipo la hubiera hecho un dirigente de otro partido o sector? ¿Qué diría si quien hubiera realizado una operación mediante este procedimiento hubiera sido Julio Sanguinetti, o Luis Alberto Lacalle, o Jorge Batlle? ¿Verdad que tenemos claro que pondría el grito en el cielo? Bueno, quien lo hizo fue él.

Pero eso, con ser muy grave, no es todo. Ocurre que en 2010, al presentar su primera declaración de bienes ante la Junta Anticorrupción como presidente de la República, Mujica no hizo mención a esa S.A. Se le olvidó. Justo a él, que nada se le olvida.

Ahora nos venimos a enterar, por el propio Mujica, que en 2011 él y Lucía Topolansky debieron escriturar "de apuro" esos padrones porque las sociedades anónimas propietarias de inmuebles rurales debían pasar a acciones nominativas, pertenecientes a personas físicas. Así que el 27 de junio de 2011, el Fondo Raúl Sendic (que también es del MLN-Tupamaros) hizo una gestión ante el Ministerio de Ganadería para adquirir los padrones de Gafelur. Le respondieron, dos días después, que no podía hacerlo.

Así que a 24 horas de que expirara el plazo, Gafelur terminó por vender los predios a la pareja del por el entonces presidente Mujica y Lucía Topolansky, y al matrimonio del diputado del MPP Daniel Placeres y su esposa Estela Pereyra. Por cada predio se pagaron poco menos de 50 mil dólares, aunque uno es el doble de grande que el otro y tiene edificaciones y mejoras. ¿No es todo demasiado extraño? ¿No huele demasiado mal?

Placeres, ¿es el mismo que aparece en la sociedad Aire Fresco, señalada por su participación en los negocios con Venezuela? ¿Es él?

¿Qué lleva a una persona pública a comprar un bien y a ocultar que es él quien en verdad está comprando? ¿Por qué alguien como Mujica haría algo así? ¿Para poder seguir presumiendo de ser "el presidente más pobre del mundo"? ¿Esto va a quedar así? ¿Quedaría así si se tratara de otro dirigente político o de otro expresidente? ¿Verdad que no? ¿Y por qué en el caso de Mujica todo se pasa por alto?

¿Y lo de Aire Fresco y los negocios con Venezuela? ¿Cuándo lo van a investigar en serio? ¿Cuando ya sea tarde para pedir responsabilidades a los eventuales involucrados? elpepepregunton@gmail.com

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