The New York Times dice que el empresario es un “chivo expiatorio”

Pedido de libertad de Campiani pasó a Suprema Corte de Justicia

La Suprema Corte de Justicia resolverá la semana próxima la posible liberación de Matías Campiani, exgerente general de Pluna y principal del consorcio Leadgate.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Matías Campiani procesado por estafa por el caso Pluna. Foto: El País

En el marco de la visita anual de cárceles, los ministros de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) Jorge Larrieux y Jorge Ruibal Pino estuvieron ayer a Campanero, Lavalleja, donde se entrevistaron con 18 reclusos y sus representantes legales en una concurrida mañana en la prisión. De estos, solamente el caso de Campiani pasó a Acuerdo, la sesión donde los ministros tratan diferentes temas. Allí la semana próxima definirán la situación del empresario.

Según pudo saber El País, los argumentos que manejó la defensa fueron varios. Por un lado, Campiani es un primario absoluto, que goza de salidas transitorias y buena conducta. Además, ha cumplido entre prisión activa y tiempo redimido cuatro veces más que el tiempo mínimo de prisión para el delito de estafa (entre seis meses y cuatro años). Y se argumentó también que Campiani ha cumplido dos terceras partes de una eventual condena ya que, al tratarse de un primario, es poco habitual que se le imponga la pena máxima.

La defensa argumentó también que Campiani es el único recluso por la causa Pluna. Sus socios Sebastián Hirsch y Arturo Álvarez Demalde ya fueron liberados por la Justicia.

Los abogados de Campiani, Alejandro Balbi y Jorge Barrera, habían solicitado la libertad de su defendido el miércoles 6 al fiscal Juan Gómez. Sin embargo este rechazó el pedido. Esta era la sexta vez que la defensa del empresario argentino solicitaba la liberación.

El representante del Ministerio Público se justificó en la gravedad de las imputaciones en su contra.

Campiani, Hirsch y Álvarez Demalde, responsables del consorcio Leadgate que gestionó Pluna S.A. entre 2007 y su cierre en 2012, fueron procesados por el delito de estafa agravada en diciembre de 2013. La jueza De los Santos y el fiscal Gómez concluyeron que los empresarios llevaron a cabo una serie de “estratagemas y engaños artificiosos” para beneficiarse y perjudicar al Estado uruguayo, que era socio minoritario de la aerolínea.

La jueza determinó que los empresarios crearon un entramado de empresas a través de amigos o familiares que realizaron negocios con Pluna.

Esos negocios siempre re- sultaban negativos para Pluna, que por esas situaciones iba “aumentando cada vez más su pasivo”, indicó la jueza en el procesamiento. Leadgate entregó sus acciones en Pluna S.A. en junio de 2012, dejando un pasivo de US$ 301,5 millones y un activo de US$ 290 millones.

Víctima.

Según The New York Times, Campiani y sus socios no son más que un chivo expiatorio del caso Pluna. “Son el chivo expiatorio ideal”, manifestó al periódico estadounidense Gustavo Herrero, director ejecutivo del Centro de Investigación para América Latina de Harvard.

“Matías es un representante de las buenas prácticas de capital privado en América Latina”, agregó Herrero, quien coescribió un caso sobre la buena gestión de Leadgate y Parmalat que todavía se utiliza como base de estudio en Harvard.

“La historia de la inversión de Leadgate en Pluna es una moraleja sobre lo que puede suceder cuando una oportunidad de privatización se ve atrapada en la peligrosa red de las políticas y negocios latinoamericanos”, publica el periódico. Según The New York Times, la acusación de Campiani y sus socios responde también a los vicios del sistema penal uruguayo.

Según el artículo, los empresarios fueron citados a declarar acusados de fraude y fueron puestos en una “pequeña celda”. “Hasta hoy, sin embargo, no se ha atribuido ningún cargo formal”, publica.

“El gobierno no tiene nada contra ellos. Fueron a prisión sin razón”, opinó Luis Moreno Ocampo, un abogado argentino que revisó el caso.

El periódico explica que los dos socios de Campiani pudieron regresar a Florida, Estados Unidos, donde trabajaban antes de ir a prisión.

“A pesar de la culminación del mandato de Mujica, Campiani permanece en prisión debido a las peculiaridades del sistema judicial uruguayo. Uruguay es una de las pocas democracias en el mundo donde los ciudadanos pueden ser legalmente encarcelados sin cargos durante varios años”, sentencia el diario estadounidense.

El nuevo Código del Proceso Penal aprobado en diciembre pasado terminará, en teoría, con este tipo de situaciones. La prisión preventiva pasa a ser la excepción y no la regla como ocurre hoy.


Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)