Brindis dionisíaco para celebrar los 137 años de la república ficticia y festiva

Nueva fecha patria en la Parva Domus

los ciudadanos de la República de Parva Domus celebraron en el mediodía de ayer otro aniversario de la Independencia, conquistada hace 137 años, un 25 de agosto. El buen tiempo se hizo socio de una fiesta que incluyó la vuelta a la manzana de la sede ubicada en Punta Carretas y un almuerzo regado con litros de whisky.

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Con atuendos correspondientes a sus jerarquías civiles los parvenses celebraron su independencia.

Un carro de bomberos abrió la caravana y no faltó la cachila del presidente de la Parva Domus, el doctor Bartolomé Grillo, reconocido por sus trabajos en torno al Omega 3.

En la "Casa de Gobierno" de Bulevar Artigas, frente a los campos del Club de Golf, se hacen reuniones dos veces por semana. Los miércoles de noche y los sábados al mediodía, siempre alrededor de la mesa, con comida, vino, música y canto. Y también se organizan exposiciones, conciertos y festivales de coros.

Pero la jornada de celebración de la independencia es la mayor fiesta anual, ya que permite el reencuentro de muchos ciudadanos que no suelen asistir a todos los demás eventos.

No bien los presentes deben organizarse para posar ante la cámara de El País queda en evidencia el espíritu de la comunidad. El presidente demuestra por qué está en el cargo, levanta la voz y en minutos el elenco se encuentra reunido, aunque no sin antes demostrar un comportamiento que revela rasgos infantiles combinados con artes propias de los murguistas.

Para el doctor Grillo todo esto es parte de una filosofía. Pasar a ser casi niños se conjuga con los valores de amistad, tolerancia, solidaridad y alegría.

Lo festivo en todas sus manifestaciones incluye el arte y por eso en las tenidas parvenses unos cantan o recitan y otros tocan algún instrumento.

Lo hagan como lo hagan todos terminan siendo aplaudidos. Y eso es así porque han atravesado el Leteo de la mitología, el río del infierno. Se olvida cualquier problema del pasado lejano o del cercano.

El estatuto fundacional de Parva Domus previó un máximo de 250 ciudadanos autorizados a participar de las actividades. Hoy son poco más de 200, mientras que a lo largo de su historia la república ficticia sumó casi 850.000 habitantes.

FUNDACIÓN.

El 25 de agosto de 1878, a las 4 de la mañana, en un mástil ubicado junto a las piezas de los pescadores de Punta Carretas, quedó izada una bandera de fondo blanco (por la pureza), franjas azules (por el mar que los rodeaba) y letras rojas (por ser el primer color del espectro solar).

Ese día quedó fundada, o declaró su "independencia", la República de Parva Domus, con un cuarto principal, de gobernanza, en donde un tiempo antes ya se había inscripto el latinazgo "Parva Domus Magna Quies", traducido como "Casa Chica Gran Reposo".

Lo que había sido en su origen, una habitación para guardar cacharpas de pescadores y preparar pucheros, pronto se convirtió en una serie de piezas contiguas, arrendadas para que un grupo de hombres con ganas de divertirse se reunieran semanalmente, sumando cantarolas y juegos de cartas a los banquetes.

Al incrementarse la cantidad de ciudadanos mes tras mes, hubo un día que derrumbar viejos y precarios muros para construir de a poco una casona que terminó albergando, además de una cocina gigantesca, un museo que guarda centenares de piezas increíbles, como el mascarón de proa de la Cañonera General Rivera, construido en la Escuela de Artes y Oficios, más una serie variadísima de curiosos recuerdos, piezas pertenecientes a compinches de una nación que despierta sonrisas de sus vecinos.

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