hay dos detenidos

El niño paraguayo partió hoy de Uruguay junto a su tía

Hay dos detenidos por el crimen de la pareja paraguaya. Se trata de un hombre de 64 años y su hija, quienes le habían alquilado una casa a los ahora fallecidos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los sicarios dispararon 19 tiros contra el matrimonio guaraní asesinado. Foto: F, Ponzetto

Esta mañana el niño paraguayo de siete años cuyos padres fueron acribillados el sábado en Solymar, viajó de regreso a su país junto a su tía.

Según informa radio Monte Carlo, por el momento la tenencia del menor la tiene una integrante de la Embajada, la Cónsul, que viajó con ellos según lo dispuso la Justicia.

El Cónsul de Paraguay en Uruguay, Alcides Alberiño Barrios, dijo a la emisora que su gobierno agradece a las autoridades, Cancillería, Policía, el INAU y sostuvo que la partida se dio en un clima de normalidad. 

Si bien la jueza del caso quería que el niño declarara ante la Justicia, no lo hizo. Alberiño Barrios señaló que la prioridad fue en todo momento el niño y que ambos países suscriben el tratado de protección a la infancia que no permite a los niños declarar frente a este tipo de situaciones.

A 72 horas del asesinato del matrimonio paraguayo y la muerte de una adolescente que fue embestida por la camioneta que conducía una de las víctimas, la Policía realizó allanamientos pero no ha dado aún con los sicarios. Ayer fueron detenidas dos personas que le alquilaron una casa en Parque del Plata a la pareja ultimada, que llegó al país desde Argentina el pasado lunes 1° de febrero.

Uno de los dos detenidos, que ayer declararon ante la jueza penal Marcela Vargas de Ciudad de la Costa, es un ciudadano español, de 64 años, carente de antecedentes penales. También fue detenida su hija.

Efectivos del Departamento de Homicidios de Canelones realizaron el lunes 8 un allanamiento a la casa de Parque del Plata donde residía el matrimonio paraguayo desde el lunes 1º, día que llegaron a Uruguay provenientes de Argentina en un barco de Buquebus.

Fuentes del caso dijeron a El País que el allanamiento en el balneario no generó el resultado esperado.

Ambos detenidos están relacionados con la investigación y no con la muerte a tiros del matrimonio paraguayo, agregaron las fuentes.

Efectivos del Departamento de Homicidios de Canelones y del Departamento de Información Táctica de Montevideo pretenden saber qué grado de amistad tenía el propietario de la finca con el paraguayo Ramón Agustín Quevedo Arce (45), quien recibió 14 disparos en la medianoche del sábado 6 mientras conducía su camioneta Toyota. Quevedo Arce y su familia se dirigían hacia el Este cuando fueron atacados a la altura del balneario Solymar.

Su pareja, Claudia Rossana Guerrero (40) murió por dos disparos. El hijo del matrimonio viajaba en el asiento trasero. Resultó ileso.

Con Quevedo Arce muerto en el volante, la camioneta circuló un kilómetro, pasó una cuneta y embistió a una adolescente de 16 años, hija de una actuaria del Juzgado de Ciudad de la Costa.

Pista en Montevideo.

El Departamento de Información Táctica, una unidad especial de investigación creada por el jefe de Montevideo, Mario Layera, se encarga de otra línea de investigación: reunir pruebas contra sicarios del barrio Cerro que supuestamente participaron en el ataque al matrimonio paraguayo.

Los integrantes de este equipo son viejos conocidos de Layera: eran sus subalternos en la Dirección de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Drogas.

Los cartuchos de pistolas automáticas calibre 9 milímetros utilizados en el doble crimen y datos aportados por informantes vinculan a esos sicarios con otros crímenes ocurridos hace poco en la zona del Cerro.

El lunes 8, efectivos del Departamento de Información Táctica realizaron un allanamiento en una vivienda del Cerro. El principal objetivo de los policías era encontrar alguna arma utilizada en el asesinato de Quevedo Arce y de Guerrero.

También buscaban algún otro elemento probatorio.

Según fuentes del caso, el allanamiento en la finca cerrense no dio ningún resultado.

El auto.

Otra línea de investigación policial es el auto Peugeot 308, de color azul o gris, utilizado por los sicarios.

Testigos presenciales señalaron a El País que los delincuentes comenzaron a disparar a la camioneta Toyota en avenida Giannattasio y José Enrique Rodó, un kilómetro antes del semáforo situado en el cruce con Uruguay. Dos disparos impactaron en el vidrio trasero derecho, a muy poca distancia del niño.

Los delincuentes cambiaron de senda. Se vieron obstaculizados por una ambulancia. Antes de llegar al semáforo de Giannattasio y Uruguay, los sicarios dispararon una ráfaga corta, de ocho tiros.

Tras comprobar que Quevedo Arce estaba muerto, doblaron por Uruguay a toda velocidad en dirección al norte del balneario Solymar.

El caso es investigado con total hermetismo por parte de la Policía por una orden del Ministerio del Interior.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)