Desde hace seis años Santiago Varela pone un rostro infantil a los avisos de TV

El niño estrella de la publicidad

Su rostro fresco y simpático es conocido; mediante la publicidad de primer nivel ayudó a vender una enorme cantidad de productos y de a poco se forjó una carrera.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El niño Santiago Varela representó a Uruguay en homenaje a Gomez Bolaños.

Un día Santiago Varela volvió de la escuela y comentó que Fernanda, una compañerita, había actuado en un aviso publicitario.

El niño, de 6 años, pidió a sus padres, Ricardo y Gissel, que llamaran a una agencia de modelos que trabaja para productoras de cine y televisión. Al otro día, se presentaron a un casting y el niño fue seleccionado para actuar en un aviso de una empresa de TV por cable.

Hijo de un taxista y de la cantinera de un liceo, en esa época el pequeño Santiago recién había comenzado la escuela y no sabía lo que el futuro le deparaba.

De ahí en adelante comenzó una verdadera catarata de propuestas y rápidamente comenzó a grabar avisos para todo el mundo.

En seis años su rostro apareció en avisos para Estados Unidos, Alemania, Rusia, Polonia, Brasil, Argentina, México, Perú, Colombia y Uruguay.

Hasta ahora, Santiago participó en más de 60 producciones, una cifra que muchos actores profesionales envidian. Y va por más, mañana tiene un rodaje, ayer tuvo prueba de vestuario y la semana entrante tiene un casting.

Sus padres lo dejan hacer "lo que quiera" en la medida que cumpla con sus obligaciones. "Lo principal es la escuela y el inglés, este año es abanderado de la bandera de Artigas", contó Gissel con orgullo.

La vida del actor infantil no es fácil y son los padres los que ponen límites. En una oportunidad estuvo 16 horas en un set de filmación. "Si quiere volver a un casting es porque encontró su vocación", pensó la madre. Y volvieron, el chico quiere ser actor.

Hace algunos años una productora le ofreció un papel muy particular: posar para los pictogramas contra el tabaco, los que se instalaban en las cajillas o en la cartelería.

"Lo iban a maquillar y le colocarían un pañuelo; les dije que no. No soportaría ir todos los días al supermercado y ver a mi hijo así. Era algo horrible", dijo la madre.

"Bueno, mamá, cuando me toque hacer telenovelas me voy a tener que enfermar o morir", respondió el pequeño actor. Pero no tuvo suerte; en esa publicidad no salió.

El chico apareció en otros avisos y en series de televisión. Llegó un momento en que "llovían" las ofertas. "Tuvimos hasta tres casting en un solo día", recuerda Santiago. También participó en la serie televisiva REC, con César Troncoso, y en varios cortometrajes, uno de ellos del género de terror.

Su último papel para la televisión uruguaya es un spot de una marca de bebidas, donde asume el rol de José María Giménez, cuando era niño. Se lo puede ver jugando al fútbol de túnica y moña. Tiene un pequeño parlamento.

Trabajó con decenas de directores internacionales y en todas las productoras locales. En cierta ocasión tuvo que hablar en polaco ante las cámaras. "Era una frase, nada más", contó con humildad el joven actor.

Un director brasileño lo sorprendió. "En medio de la filmación se tatuaba el dedo gordo del pie y mandó cortar todo. Habíamos llegado a las 19:30, eran la 1:30 y teníamos frío, al final no filmamos nada y volvimos al otro día", narró Santiago.

"Por lo general, los directores tienen buena onda, al igual que los integrantes de los equipos que siempre tienen algo para entretener a los niños. Sabemos que si hay determinados directores, Santiago no se presenta al casting", dijo la madre.

La vida social de Santiago, como todo niño se basa en la familia y la escuela, pero cada vez que organizan un nuevo cumpleaños hay que invitar a decenas de amiguitos, más de 70 la última vez. Su carisma lo hace ser querido por todos.

Santiago ya cumplió 12 años y comienza a ver que su etapa como niño-actor llega a su fin.

"Hay cosas que ya no voy a poder hacer", dijo el niño.

"Es difícil esta etapa en que no son niños ni adolescentes", aseguró la madre.

Gissel aclaró que nunca tuvo problemas porque su hijo apareciera en avisos masivos. "Yo le paso el teléfono de la agencia a todo el mundo, lo cuidan mucho. Al principio da un poco de miedo, pero es algo bueno", dijo.

A su vez, el menor también se muestra contento de su condición de actor y quiere seguir en el rubro. Sus compañeros de clase lo nombran por las frases que dice en la televisión y las amigos ponen su rostro como fondo de pantalla de computadoras, tablets y celulares.

Mientras tanto, el niño pasa sus días entre la escuela, el inglés y las clases de tenis.

Santiago y sus padres resolvieron ahorrar el dinero ganado con la publicidad en una cuenta que cobrará cuando sea mayor. "Él decidirá cómo gastarlo", explicó la madre.

El niño se imagina un futuro en las artes escénicas, delante o detrás de cámaras. Por ahora no ha comenzado a estudiar teatro, un director le pidió a los padres que evitaran la academia mientras era pequeño. "Nos pidió que siguiera así para no perder la naturalidad", dijo la madre.

El
El "Niño" Josema es el último aviso en que aparece Santiago.
SABER MÁS

El uruguayo que encarnó a Chespirito en Televisa.


Durante el año 2012 la cadena de televisión mexicana Televisa, una de las más grandes del mundo, organizó un homenaje continental al legendario actor Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito". Para el evento "América celebra a Chespirito", la cadena hizo un casting en 17 países y Santiago Varela, de 8 años entonces, resultó elegido para representar a Uruguay. El niño actor encarnó el personaje "el Chavo del 8", uno de los principales en la historia del reconocido artista mexicano. En aquella ocasión, su madre, Gissel, debió acompañarlo.

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