Una cámara “espía” ayudó a resolver el caso de violencia

Niñera que maltrataba a una bebé fue a prisión

Fue procesada con prisión una mujer que se desempeñaba como niñera en un domicilio particular y solía maltratar a una bebé de 8 meses. El Juez Letrado de Primera Instancia de Rivera de 2º Turno, Humberto Verri, le imputó el delito de violencia privada. Ayudó a resolver el caso lo grabado en una cámara espía que la madre de la víctima instaló en el living de su casa.

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En Rivera una bebé de 8 meses era castigada por su niñera, vecina de los padres de la criatura.

La niñera (M.S.A.O. de 42 años de edad), era vecina de los padres de la pequeña y fue contratada el 8 de junio de este año para cuidarla, alimentarla con lecha materna, cambiarle los pañales y bañarla.

Para el caso de que se presentara algún inconveniente, la niñera contaba con un celular aportado por la madre de la bebé, de manera que podía comunicarse con ella en forma instantánea.

En un principio, el horario acordado era de 8:30 a 12:30 pero como a la mujer contratante se le terminó el medio horario laboral por maternidad, a partir de julio la niñera quedaba a solas con la bebé de 8:00 a 12:00 y de 14:00 a 18:00.

Como se extrae del expediente judicial, a fines de septiembre el padre de la criatura llegó al hogar y sintió que su hija lloraba. Después le descubrió unas marcas en el cuerpo. La niñera explicó que cuando la estaba bañando se le había resbalado dentro de la tina de plástico. También dijo que ella salió con la beba hasta su casa para que su madre hiciera algo. Esta última le había mandado "pasarle manteca, que aliviaba".

Temores.

El clima de desconfianza en la casa de los padres de la bebé estaba instalado. Decidieron llevarla al pediatra y la niñera solicitó ingresar al consultorio, porque el insuceso había ocurrido en tanto la menor estaba a su cuidado.

Se le pidió que no la bañara más pero continuó haciéndolo. La madre de la niña pudo constatarlo un día al retornar a su casa. Un tiempo después aparecieron nuevas marcas en la espalda y abdomen de la bebé. La niñera contó que, otra vez, al ver esas manchas, había concurrido a la vivienda de su madre con la bebé. Las dos mujeres concluyeron que todo "podía ser por alergia".

Debido a que justamente ese día la bebé había sido alimentada en forma diferente, los padres no tomaron otras acciones. Pero siguieron ocurriendo hechos preocupantes.

"La bebé siempre estaba llorando... muy fuerte, con lágrimas", cada vez que su madre volvía a la casa.

La niñera siempre respondía que la niña "se despertaba asustada".

Cuando la madre de la pequeña pasó a estar en el seguro de paro, su presencia en el hogar fue mayor.

Sin embargo no se despidió a la niñera "por pena". La madre notaba igualmente que la "bebé siempre estaba llorando", angustiada. Se calmaba solo cuando sentía que ella la agarraba en brazos.

Después de encontrarle nuevas marcas en los brazos y la espalda, los padres de la bebé la llevaron a la pediatra. Ésta les indicó que "había sido agarrada con fuerza".

Convencida la madre de que se trataba de una agresión, se decidió a comprar por internet una cámara de las comúnmente denominadas "espía".

El artefacto demoró tres días en llegar a sus manos, tiempo durante el cual nunca dejó a la bebé a solas con la niñera. Al obtenerlo, lo colocó en el living de la casa, que cuenta con un confortable sofá y en donde además está el corralito.

La filmación de un solo día, la del 8 de octubre, permitió comprobar lo sospechado.

En momentos en que la bebé estaba en absoluta calma, la niñera la sacudía, la agitaba provocándole llanto repentino y fuertes movimientos de la cabeza hacia atrás y hacia adelante.

Otra toma de la filmación muestra que la bebé abraza a la niñera buscando protección pero ésta le saca violentamente el brazo. Cuando la bebé intenta agarrar la cucharita, la niñera le baja la mano con un brusco golpe haciéndola llorar. La grabación evidenció la violencia que aplicaba la niñera, hasta asustando a la bebé con un sonajero o haciéndola comer a la fuerza, limpiándole la boca en forma grosera y pegándole en ela boca del estómago.

La denuncia sobre el fallo

En principio la niñera solo fue despedida. Sin embargo, cuando el concubino de ella se presentó en el hogar de los padres de la bebé a solicitar explicaciones, ellos decidieron efectuar la denuncia ante la seccional policial 10ª, adjuntando la grabación, fotografías, y certificación médica particular de la que surge que el día 9 de octubre se le constató a la bebé equimosis en dorso y brazos.Debido a los golpes recibidos, la criatura no se sienta sola y se le ha indicado fisioterapia.

Durante la audiencia, la niñera primero negó los hechos y adujo que trataba a la bebé "como si fuera su hija". Después admitió que vivió momentos en que desesperó. Al contrastar su versión con el registro fílmico, afirmó: "yo ya di mi versión".

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