SALUD PÚBLICA

Dos mundos en el Pereira Rossell, un CTI modelo en la región y ausentismo del 25%

Faltas de enfermeros llegaban al 35%; se mejoró a fuerza de sanciones La presidenta de SULE, Ana Montans, fue despedida el mes pasado del hospital

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Vázquez visitó las flamantes instalaciones del Pereira Rossell. Foto: Presidencia

Dos mundos conviven en el Pereira Rossell. La semana pasada el hospital inauguró un nuevo block quirúrgico y un CTI neonatal. Ambos de última generación. Son los más grandes y mejor equipados de Uruguay, e incluso de muchas partes de la región, dijo orgulloso a El País el director del centro, Federico Eguren. Pero al mismo tiempo la institución lucha contra otra realidad. El ausentismo de sus enfermeros ronda el 25%.

"Nosotros tenemos 63 licenciadas en enfermería, 148 auxiliares de enfermería y 31 de servicio. Pero tenemos actualmente un ausentismo que llega al 25%. Hace un año era del 35%, pero hemos ido mejorando", sostuvo Eguren.

¿Cómo se mejoró? El director del centro dijo que en algunos puntos se negoció: "Yo te doy una cosa y vos me das otra". En otros, no hubo más remedio que sancionar.

"Nosotros primero generamos mejores condiciones laborales pero después ya pasamos a las sanciones. Se bajó el ausentismo lo que es importante, pero un 25% sigue siendo alto. Hay que seguir trabajando", reconoció Eguren.

El funcionario, que pasó el año pasado al Pereira Rossell desde el Hospital Español, sostuvo que las faltas suelen crecer, como pasa en otros centros de salud, "los fines de semana y los días feriados".

Por otra parte, puntualmente ahora se está viviendo un alto ausentismo "producto de que hay funcionarios con afecciones respiratorias".

El Pereira Rossell es la institución que más denuncias ha recibido de un sindicato nuevo, no reconocido por la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) ni por la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), pero sí por la Dirección Nacional del Trabajo (Dinatra) que lo ha invitado varias veces a negociar.

Se trata del Sindicato Único de Licenciados en Enfermería (SULE), que ha advertido en varias oportunidades que el personal de la institución es insuficiente y que el CTI funciona con menos trabajadores de los que debería.

"Lo primero que hay que decir es que la dotación en el caso del CTI es por normativa. No hay posibilidad de tener camas abiertas sin la dotación. Puede ser que se dé algo así en cuidados moderados, pero en el intensivo no es posible", contestó Eguren. Pero enseguida aceptó que "lo que sí se puede dar es que un día particular haya un ausentismo extremo con respecto a lo cotidiano, porque una cosa es lo que uno proyecta y otra es si te llegan a faltar 20".

Cambios.

Las reformas en el Pereira Rossell tuvieron un costo de US$3 millones. Un gasto considerablemente alto dentro del área de la salud pública en Uruguay. De ese dinero, US$ 779.297 fueron para equipamiento.

Se trata de un block quirúrgico obstétrico, con tres salas en las que se pueden hacer cesáreas al mismo tiempo. El 25% de los nacimientos en el Pereira Rossell son por cesárea, un promedio algo menor al de las instituciones de salud privadas.

Por año, nacen unos 7.300 niños en este hospital, lo que hace un promedio de 20 por día —de los 18.000 nacimientos anuales en ASSE abarca el 40%—. Allí nace uno de cada seis uruguayos.

En cuanto al CTI de neonatología, que estará operativo dentro de unos días, implica un incremento en cuanto a la cantidad de camas, pues se pasará de 12 a 15.

Eguren sostuvo que en los próximos días comenzarán a trabajar en otra obra, para ocho nuevas salas de cuidados intermedios. Otra de las denuncias recurrentes del SULE es que la reformas en el Pereira Rossell duran años en concretarse. El director sostuvo que las nuevas salas estarán listas en un año.

Dos hospitales gigantescos

Siendo el centro de salud más grande del país, el Pereira Rossell tiene dos hospitales en el mismo predio: el Hospital de la Mujer y el Hospital Pediátrico.

El primero recibe 30.754 consultas a emergencia por año, 35.470 a policlínica, 941 ingresos a CTI y realiza una totalidad de 3.953 cirugías, según datos brindados por la institución. En cuanto al Hospital Pediátrico, allí se reciben 51.150 consultas a emergencia, 108.081 a policlínica, 699 ingresos a CTI y 3.450 cirugías. Todo el Pereira Rossell cuenta con un total de 500 camas y con 4.500 funcionarios. En promedio allí nacen 7.300 niños al año (20 por día).

Eguren no conoce a sindicalista echada

La presidenta del Sindicato Único de Licenciados en Enfermería (SULE), Ana Montans, fue despedida el mes pasado del Pereira Rossell. Se desempeñaba en el CTI pediátrico del centro de salud desde 1999. Había hecho muchas denuncias por falta de personal y por malas condiciones de trabajo. Sostuvo que la medida implicaba una "persecución sindical".

"En realidad fue la interrupción de un contrato por parte de la Comisión de Apoyo. El hospital Pereira Rossell no tuvo absolutamente nada que ver", señaló a El País el director de la institución, Federico Eguren.

Consultado sobre si Montans era una buena funcionaria, el jerarca señaló: "No la conozco, no tengo nada que decir a favor ni en contra".

En tanto, en cuanto a su papel como denunciante de las irregularidades en el centro, Eguren dijo que le "parece bien que cuando hay cosas que no funcionan bien haya actores que quieran mejorar, aunque también es verdad que siempre se resalta solo lo malo".

Sacaron empresa por no pagar

A la empresa de seguridad que había ganado la licitación para desempeñar tareas en el hospital Pereira Rossell, le fue cesado el contrato semanas atrás luego de que incumpliera en el pago de los salarios a sus trabajadores. El centro de salud se debió hacer cargo de pagarles los sueldos de todo un mes a los empleados de la firma tercerizada.

"La empresa incumplió. Nosotros le veníamos haciendo un seguimiento a todas las tercerizadas y pasó esto. Hubo un mes que tuvimos que asumir el salario de los funcionarios porque no les habían pagado y por esto decidimos tomar medidas drásticas", dijo el director del Pereira Rossell, Federico Eguren, en declaraciones a El País.

La empresa que ahora se está haciendo cargo de la seguridad es la que quedó tercera en la licitación, pues la que quedó segunda no quiso asumir la tarea. En un par de meses, señaló Eguren, se llamará a una nueva licitación.

Tras una serie de auditorías, internas y externas, que se llevaron a cabo el año pasado en la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), la institución envió días atrás a los directores de hospitales un comunicado en el cual se reconocía la detección de "inconvenientes y situaciones que deben corregirse a la mayor brevedad", y los instó a ejercer un mayor control de las empresas tercerizadas.

Con el antecedente de la maniobra de corrupción protagonizada por el exdirector de ASSE en representación de los trabajadores, Alfredo Silva, quien fue procesado a mediados de 2014, la Administración hizo auditorías que dieron cuenta de una gran cantidad de irregularidades en los contratos. Se descubrió que varias de estas firmas tienen en negro a sus trabajadores y que pagan sueldos por debajo de los laudos salariales.

En el comunicado enviado por ASSE a los hospitales, se pide a cada centro que designe "un referente respecto a la gestión de los servicios tercerizados". Y pide que se envíe por escrito a la institución quién ocupará el puesto.

Eguren señaló que son muchas las empresas tercerizadas que trabajan para el Pereira Rossell, pero aseguró que se hace "el debido control" para detectar "posibles irregularidades".

"Somos estrictos. No quiere decir que no haya errores, pero si los hay trabajamos para solucionarlos", concluyó.

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