EL POLÍTICO DEL MOMENTO

Mujica tiene la llave del Parlamento

El hombre que dejó al Frente sin mayorías pasó a captar la atención del sistema político.

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Mujica: el Frente Amplio perdió el voto 50 en el Parlamento. Foto: D. Borrelli.

Es sobrino segundo de José Mujica y parlamentario desde hace 12 años, pero nunca tuvo tanta prensa como ahora. Gonzalo Mujica dejó de lado el bajo perfil y se convirtió en la llave de la Cámara de Diputados. Su voto puede darle mayoría al Frente Amplio o a la oposición, por eso ha pasado a tener un papel relevante en la actividad política.

Hizo historia por dejar al Frente Amplio sin la cuestionada mayoría parlamentaria, de la cual siempre se quejó la oposición. Rompió con la coalición de izquierda a fines del año pasado cuando decidió votar a favor de una investigadora por los negocios con Venezuela y el manejo del Fondes.

Algunos de sus compañeros de bancada ya no lo saludaban, pero no le importó y votó también la investigadora por la regasificadora. Ahora condicionó el apoyo a la Rendición de Cuentas a la eliminación del tope jubilatorio y la mejora de salarios a militares.

La relación con el Espacio 609, sector por el cual fue electo diputado, ya venía muy tirante. "Mujica no puede gobernar ni el MPP", dijo Gonzalo Mujica de su pariente lejano. Sus compañeros de bancada lo cuestionaron y llegaron a referirse a él como: "Mujica, no el bueno".

Todavía recuerda la primera vez que habló en público. Colgado de una reja del liceo 8, Mujica le dijo a sus compañeros que no podían entrar a clases porque había huelga. Era delegado y se empezó a vincular al movimiento estudiantil.

Después, ya con 19 años, se sumó a un movimiento de laicos vinculado a los jesuitas, que abandonó años más tarde. Comenzó a estudiar Medicina y se casó a los 24 años con una compañera de clase, ahora ya hace 12 que está divorciado. Durante la vida universitaria se afilió al Partido Comunista, se involucró nuevamente en el movimiento estudiantil y participó de los gremios clandestinos.

En 1981 cayó preso en el Penal de Libertad, donde permaneció recluido tres años, aunque había sido condenado a seis. Luego de ser liberado rompió con el Partido Comunista y siguió militando como frenteamplista independiente.

En esos años se dedicó a la actividad privada. Fue jefe de planta de una compañía dedicada a la industria plástica y tuvo empresas de venta de muebles metálicos y tapicería. Siguió como independiente dentro del Frente Amplio hasta 1994, año en que se vinculó al senador Rafael Michelini y se integró al Nuevo Espacio, sector con el que rompió ya siendo diputado por diferencias políticas y económicas, que incluyó un juicio de por medio.

Enseguida se integró al Espacio 609, lista encabezada por el expresidente Mujica. A los pocos meses de haber sido reelecto en 2014 decidió dar un paso al costado. En ese momento se acercó al Frente Líber Seregni, bloque liderado por el ministro de Economía Danilo Astori por el cual tuvo un fugaz pasaje hasta que volvió a ser frenteamplista independiente.

Hoy se dice independiente, pero ya no es parte del Frente Amplio, aunque se considera un hombre de izquierda. "Hace muchos años que soy un nacionalista de izquierda. Mi grupo incluso se llama Proyecto Nacional de Izquierda y me sigo sintiendo de izquierda, pero no estoy dispuesto a tapar la corrupción aunque sea de izquierda. Tampoco estoy dispuesto a callarme por miedo de que me digan que soy de derecha", afirmó a El País.

Un ateo con convicción.

En sus 60 años de vida, Mujica pasó de ser jesuita a ateo. Pero ese no fue su único cambio, ya que también recorrió casi todas las tiendas políticas. Hijo de una familia de tradición nacionalista integró cuatro sectores dentro del Frente (Partido Comunista, Nuevo Espacio, Espacio 609 y Asamblea Uruguay).

El día que salió por la puerta del Penal de Libertad, se convenció de que no podía dedicarse a ser un ex preso político. Esa misma convicción fue la que lo llevó a la política en momentos donde el país estaba en plena dictadura. "Fueron años duros, si seguías era porque estabas convencido de lo que estabas haciendo", comentó.

"Siento que estoy siguiendo mis convicciones de toda la vida y pienso que la izquierda ya no tiene soluciones para los principales problemas del país. No me reconocería a mi mismo si llegó a esa conclusión y me cruzo de brazos y me callo la boca. Sobre todo cuando percibo que además de la falta de soluciones hay posibles casos de corrupción o mal manejo de recursos públicos", concluyó.

RENDICIÓN DE CUENTAS.

De ronda con líderes partidarios.

El sistema político está oficialmente de vacaciones. En pleno verano el Parlamento no tiene casi ninguna actividad, pero el diputado disidente Gonzalo Mujica está más activo que nunca. En diez días se reunió con los principales líderes políticos. Desde Edgardo Novick (Partido de la Gente), pasando por Luis Lacalle Pou (Partido Nacional), Pablo Mieres (Partido Independiente) hasta Javier Miranda, presidente del Frente Amplio. Y no termina ahí, porque en los próximos días concretará un encuentro con el senador Pedro Bordaberry, líder del sector Vamos Uruguay.

El tema es la Rendición de Cuentas y las condiciones para votarla. En el medio está la interpelación al ministro del Interior Eduardo Bonomi y el Frente puede respirar aliviado, porque Mujica ya adelantó a El País que no votará la censura del ministro que será promovida por la oposición.

En los últimos días, la preocupación que existe en el Frente Amplio llevó a que las críticas hacia su alejamiento cesaran. De a poco, los legisladores oficialistas se esfuerzan por mantener el buen relacionamiento con Mujica para tratar de conseguir el voto 50.

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