Para la fórmula, del FA es "criminal" la acción israelí en Gaza

Mujica acusó a Israel de cometer "genocidio" y Vázquez lo respaldó

El presidente José Mujica calificó ayer de "genocidio" las acciones de Israel sobre la Franja de Gaza. La fórmula del Frente Amplio, Tabaré Vázquez-Raúl Sendic, respaldó al presidente y tensó aún más las relaciones de Uruguay con Israel.

Mujica consideró que Israel incurrió en un "genocidio" en Gaza. Foto: L.Carreño.

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JUAN PABLO CORREAmar ago 5 2014

Mientras la violencia en la Franja de Gaza arrecia, el gobierno criticó con dureza al Estado de Israel, lo que motivó a su vez una fuerte reacción de la flamante embajadora israelí, Nina Ben-Ami (ver página A 6).

El presidente José Mujica ratificó anoche lo que había dicho por la mañana. En un acto en el que se conmemoraron las primeras 50.000 operaciones oftalmológicas del Hospital de Ojos-José Martí en el Auditorio del Sodre, dijo que "admira la peripecia del pueblo judío" y que "nadie me puede acusar de antisemita, ni cosa por el estilo", pero consideró que en Israel hay "fanatismo". Y acusó a ese país porque "con la fuerza militar que tiene entrar a un hospital, lo desaloja y luego lo pulveriza".

El mandatario había dicho por la mañana a la salida de un acto en la Suprema Corte de Justicia que "cuando se bombardean hospitales, niños y viejos me parece que es un genocidio". Al ser consultado si Israel no tiene derecho a defenderse, Mujica respondió: "Todos tienen derecho a defenderse, pero hay defensas que no se pueden hacer".

De noche abundó: dijo que no se le puede acusar de antisemitismo, y como prueba mencionó que tres ministros de su gabinete son judíos: Ricardo Ehrlich (Educación), Roberto Kreimerman (Industria) y Daniel Olesker (Desarrollo Social). Ninguno de ellos pudo ser ubicado ayer por El País para saber si comparten la opinión del presidente sobre las acciones de Israel en Gaza.

El senador oficialista Alberto Couriel, también judío, se limitó a decir a El País: "todavía no vi" las declaraciones de Mujica.

Tan abierto a ofrecerse a intervenir en otros conflictos internacionales (negociaciones con las FARC en Colombia, asilo a presos de la base estadounidense de Guantánamo, refugio a niños sirios), Mujica reconoció ayer que nada puede hacer en Medio Oriente. "No le dieron pelota a (Barack) Obama, me la van a dar a mí....", dijo a la salida del Auditorio del Sodre cuando lo consultó un periodista sobre si iba a mediar.

También se mostró escéptico sobre los efectos de llamar en consulta al embajador uruguayo en Israel, Bernardo Greiver. "No me queda nada. ¿Después de eso, qué?", preguntó.

El canciller Luis Almagro dijo, la semana pasada, que esa sería la última opción dado que el embajador debe velar por los 15.000 uruguayos que viven en Israel.

"Estos son casos claros de asesinatos. Cuando uno tiene la posibilidad de accionar un botón de lanzamiento de un misil, de abrir un compartimento de bomba de un avión o lanzar un cohete contra una escuela, definitivamente estamos hablando de transformar objetivos civiles en objetivos militares, con la consiguiente muerte de inocentes. Eso, definitivamente constituyen crímenes de guerra y asesinatos flagrantes", señaló el canciller a Subrayado de canal 10. Además dijo que "Uruguay evalúa toda la relación diplomática con Israel porque ningún país puede sentirse por encima del Derecho Internacional. Ningún país puede dar impunidad a sus soldados cuando están cometiendo estos asesinatos".

El candidato oficialista, Tabaré Vázquez, que la semana pasada había evitado pronunciarse sobre el primer comunicado de la Cancillería de condena a Israel, ayer se sumó a las críticas. "Lo dicho por el presidente José Mujica y el gobierno es mi posición", afirmó en el Auditorio del Sodre. Raúl Sendic, fue en la misma línea: "Lo hemos conversado con mi compañero de fórmula: es criminal lo que está sucediendo y respaldamos plenamente la posición del gobierno uruguayo sobre este tema (ya que) es verdaderamente un genocidio".

Consultado por la reacción del gobierno de Israel frente a la postura oficial uruguaya, Sendic señaló que "lo que pasa es que frente a una situación tan dramática como la que se está viviendo, el gobierno hizo lo correcto, porque no se puede permanecer indiferente".

La izquierda uruguaya históricamente ha respaldado la causa palestina. En 2012, el Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector de Mujica, cuestionó en una declaración la "política de exterminio" de Israel hacia el pueblo palestino, hecho que generó un incidente diplomático.

Un editorial en la página web del Comité Central Israelita del Uruguay sostuvo ayer que "nos angustia profundamente el sufrimiento de los palestinos; de los cristianos perseguidos y asesinados en África, de los gaseados por armas químicas en Siria, de los asesinados en la frontera subsahariana al tratar de huir, de los kurdos gaseados con napalm en Irak, los mutilados a machetes en Sudán del Sur por los integralistas islámicos del Norte". Y agrega que "sufrimos por los niños y población israelí, asediados por el odio islámico, con igual y profundo dolor. No tenemos diferentes varas para medir las tragedias, ni calculamos si dañamos nuestra imagen institucional o personal, al defender posturas humanitarias".

Sostiene el editorial que "no se deben aceptar los silencios irracionales, de quienes creen ser especialistas del complejo y dramático conflicto árabe israelí; al juzgarlo en forma sumaria, azuzan el antisemitismo y la discriminación"

La redactora responsable del Semanario Hebreo, Ana Jerozolismki, escribió una columna en Montevideo.com titulada "Señor Presidente, usted está mal informado", en la que cuestiona a Mujica. "Usted debería saber la diferencia entre un genocidio y una guerra que un Estado democrático se ve obligado a librar contra una organización terrorista, inclusive si en ella mueren niños y viejos", escribió. "Lo que está sucediendo en Gaza, no es un genocidio señor Presidente. Es una guerra contra el terrorismo, en la que sufren también inocentes, no hay duda de ello -lo cual ocurre en absolutamente todas las guerras-, en la que un país que apuesta por la vida tiene que combatir a una organización que apuesta por la muerte".

Relación Uruguay-Israel

Las relaciones entre Uruguay e Israel comenzaron a deteriorarse al poco tiempo de que José Mujica asumió como presidente de la República.

En marzo de 2011 y sin mayores anuncios previos, Uruguay reconoció como Estado a la Autoridad Nacional Palestina, lo que causó sorpresa y malestar en las autoridades de Israel en el país.

Posteriormente, el acercamiento de Uruguay a Irán daría varios golpes a la relación nacional con Israel. En marzo de 2012, Uruguay votó en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el envío de una misión para investigar el impacto de las colonias judías en el territorio palestino y se unió en su apoyo a las voluntades de Paquistán, Venezuela y Cuba.

En esa misma instancia, Uruguay no votó la realización de una relatoría especial para investigar las violaciones a los derechos humanos en Irán. Cada paso fue agrandando la distancia entre el gobierno de Mujica y la posición de Israel, cuyo embajador en nuestro país se encargó de dejar en claro el malestar que generaba el acercamiento de Uruguay con Irán.

En diciembre de 2012, la relación entre Uruguay e Israel alcanzó uno de sus puntos de máxima tensión, con cruces entre el embajador israelí y el gobierno nacional, que no ocultó su intención de que el diplomático fuera reemplazado.

En ese entonces, el MPP había emitido un comunicado en el cual dijo que Israel llevaba adelante una "política de exterminio" del pueblo palestino y tildó a ese país de "genocida".

El embajador israelí en Uruguay, Dori Goren, tildó esas palabras de "repugnantes" y posteriormente el gobierno uruguayo se molestó con el diplomático entendiendo que el mismo se entrometía en asuntos políticos internos.

Ya en abril de este año, otra vez los movimientos del gobierno uruguayo comenzaron a molestar a Israel. El ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, viajó a Palestina y se reunió con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas.

Su llegada a ese lugar estuvo cargada de significado, dado que fue la primera visita oficial de un canciller uruguayo a Palestina. Además, se acordó la apertura de embajadas en Ramala y en Montevideo.

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