CAOS EN EL HOSPITAL

Motín y toma de rehenes en el hospital Vilardebó

Pidieron a la SCJ no les envíen más pacientes judiciales.

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Foto: Archivo El País.

El motín en el Hospital Vilardebó comenzó ayer a las 11:20 horas. En ese momento en la sala 11, la de máxima seguridad, había 35 pacientes. Todos inimputables, menos uno. Ese fue el que convenció a los demás de llevar adelante la protesta.

El reclamo era para pedir que se les permitiera recibir visitas conyugales. Fuentes de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) dijeron a El País que este interno "ya estaba de vivo", que no es el primer problema que protagonizaba y que ayer, una vez controlada la situación, pasadas las 15 horas, fue trasladado hacia Cárcel Central.

Los amotinados arrancaron una ventana con rejas que une un patio de la sala 11 con la enfermería. Por allí se pasan los medicamentos. Los trabajadores dejaron ese espacio de inmediato al ver el malón que se les venía encima.

Desde el sindicato denunciaron que desde el momento en que se hizo la denuncia hasta que llegó la Policía al Vilardebó, pasaron 40 minutos.

"Los internos tuvieron acceso a los lockers de los funcionarios y los destrozaron. También quemaron historias clínicas y los colchones. Hicieron una gran fogata en la enfermería", relató a El País un trabajador de la sala 11 que estaba en el momento de los hechos.

"Desde una ventana vi cómo los amotinados le pegaban en el rostro a un interno. Tenía mucha sangre en la cara. También tenía sangre en la nariz", continuó. Y agregó a que a otro "lo golpearon con un portasuero de hierro" y a otro "le colocaron una punta (cuchillo artesanal) en el cuello y amenazaron con degollarlo".

Luego del motín ASSE advirtió que fueron dos los internos que resultaron heridos. Uno, que tenía heridas leves y que fue lastimado por no querer participar de la rebelión, fue atendido en el mismo Vilardebó. El otro fue al que golpearon en la cabeza y pasó la noche en el Hospital Maciel. Fuentes del centro psiquiátrico dijeron a El País que fue agredido debido a que se supo el delito por el que llegó allí y esto causó indignación en algunos internos. Se le realizó una tomografía que salió bien, pero los médicos decidieron que permanezca internado en observación.

Estos dos pacientes fueron entregados heridos a la Policía un rato antes de que se diera por finalizado el motín, gracias al trabajo llevado a cabo por un negociador del Ministerio del Interior. Así lo informó en conferencia de prensa el gerente general de ASSE, Richard Millán, quien además dijo que no fue necesario usar la fuerza.

Todo roto.

La sala 11 quedó destruida. Además de las rejas, el vidrio de la ventana que daba hacia la enfermería y los colchones, los amotinados rompieron mobiliario y arrancaron baldosas para arrojarles a los trabajadores del centro.

El arreglo de la sala llevará al menos 72 horas, según advirtió Millán. Los 35 pacientes fueron trasladados. Algunos terminaron con quien empezó el motín en Cárcel Central; la mayoría fueron enviados a otras salas del Vilardebó. Están siendo controlados con medicación.

Por otro lado, ASSE y el Ministerio del Interior decidieron incrementar la seguridad y el personal en general en el psiquiátrico. Según informó Millán fueron enviados dos policías, seis miembros de la llamada guardia blanca (auxiliares de servicio o enfermería que llevan adelante medidas de seguridad) y 12 enfermeros extras.

Judiciales.

Una vez sucedido el motín, la dirección de ASSE pidió una reunión urgente con la Suprema Corte de Justicia (SCJ). Fueron recibidos en la misma tarde. Allí reclamaron que les dejaran de enviar pacientes judiciales, en primer lugar durante las próximas 72 horas en que se realizan los arreglos en la sala 11, y si es posible que esta medida se extienda en el tiempo hasta que se terminen de llevar a cabo una serie de reformas en el Vilardebó.

De hecho, ASSE acondicionó una sala de Cárcel Central con este objetivo y la semana pasada 12 pacientes que estaban en la sala 11 fueron enviados allí. Sin embargo, fuentes de la Administración dijeron a El País que no se logra descomprimir el psiquiátrico para hacer las reformas que se necesitan, "porque los jueces cada vez mandan más". Este fin de semana llegaron al Vilardebó cuatro pacientes judiciales.

ASSE quedó a la espera de la respuesta de la SCJ. Más del 50% de los pacientes que son atendidos en el Vilardebó están allí por orden judicial.

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