Para la Justicia no hay impedimento para que vuelvan a su profesión

La ministra recomienda a los enfermeros que no ejerzan

La ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, sostuvo ayer que "sería aconsejable para todo el mundo" que los dos enfermeros absueltos esta semana por la Justicia y que habían sido acusados de la muerte de 15 pacientes, "no trabajaran más en el ámbito de la salud". Marcelo Pereira y Ariel Acevedo salieron en libertad el jueves, luego de tres años en la cárcel de Juan Soler, en San José. La jueza Dolores Sánchez no encontró pruebas para procesarlos.

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Muñiz aseguró que el gobierno comprará la vacuna aunque tenga costo mayor. Foto: F.Flores.

Muñiz recordó que el abogado de Pereira, Humberto Teske, había declarado a El País que su cliente probablemente no se dedicaría más a la enfermería.

Y en este sentido, Muñiz insistió: "Creo que para todos es bueno que estas dos personas se alejen de la salud, pero obviamente eso no es algo que yo pueda determinar", sino que "va a ser una decisión que van a tener que tomar ellos mismos".

Por otra parte, la ministra señaló que, en caso de que lo deseen, "va a ser difícil para ellos reinsertarse en algún centro de salud". Aunque advirtió que el Ministerio no tiene potestades para prohibirles seguir ejerciendo su profesión.

Teske aseguró que será difícil que los enfermeros vuelvan a retomar su actividad previa a prisión y dijo desconocer qué hará su defendido en el futuro de no prosperar la apelación que ya anunció la fiscal Mónica Ferrero.

Acevedo, en tanto, tiene previsto dedicarse a la peluquería. Hace más de un año que el enfermero oficiaba de peluquero para reclusos y policías en la cárcel de San José.

Hoy, según un vecino, se encuentra en la ciudad de Chuy y luego, dijo, se radicará en San José de Carrasco.

La abogada de Acevedo, Teresa Guerrido, dijo que tanto ella como su defendido están agradecidos por el buen trato que recibió durante el tiempo en prisión pero, dijo, prefiere esperar a ver cómo sigue el caso.

La otra enfermera absuelta, Andrea Acosta, había recuperado la libertad en julio de 2013, luego de haber permanecido un año y medio en prisión y se le cambió la carátula a su causa, por "encubridora", delito excarcelable. Según dijo su abogado, Andrés Ojeda, a El País, la mujer nunca pudo volver a ejercer su profesión y solamente pudo encontrar trabajos eventuales en otras áreas.

"Trabajar de esto nunca más. Más después de las palabras de la ministra (Muñiz), diciendo públicamente que les recomendaba no volver", dijo Ojeda.

"Ellos son como cualquiera hoy en día", explicó el abogado, por lo que tienen libertad total para ejercer la profesión, si así lo desean.

"La absolución rompe todo el tablero. Porque ellos estuvieron tres años y nunca tuvieron que estarlo. ¿Quién le devuelve a estos tipos toda su vida?", se preguntó el abogado de Acosta.

Ojeda, en tanto, explicó que la vida de su defendida nunca volvió a ser la misma. La enfermera debió incluso ser aislada al principio de su estadía en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) debido a las arremetidas que podían generarse por parte de otras reclusas con la nueva incorporación "mediática".

Juicio.

Ojeda dijo que aún no piensa en un juicio contra el Estado pero no lo descarta.

Explicó que esperará la apelación de Ferrero y su desarrollo y luego se sentará con su defendida a decidir qué pasos tomar.

Dijo que, sin embargo, "la plata no le devolverá la vida destrozada" a Acosta.

La Justicia absolvió y ordenó la libertad de los dos enfermeros acusados en marzo de 2012 de la muerte de 15 pacientes en el hospital Maciel y en la Asociación Española.

Según la jueza Dolores Sánchez, no hay pruebas contundentes para asegurar que los procesados mataran a los enfermos y concluyó que la Justicia se basó en "un rumor" para enviarlos a prisión por casi tres años.

Ambos habían confesado los supuestos crímenes argumentando que lo hacían "por piedad". Sin embargo, luego adujeron presiones de todo tipo para que admitieran la culpabilidad. La fiscal del caso, Mónica Ferrero, anunció que apelará.

La enfermera Acosta había sido acusada de cómplice pero luego se cambió la carátula por "encubrimiento" y fue excarcelada.

El jueves fue absuelta de todo delito al igual que sus dos compañeros

Un futuro laboral incierto y complicado

Los enfermeros Marcelo Pereira y Ariel Acevedo deberán empezar a reconstruir sus vidas luego de que un fallo judicial los absolviera de los homicidios por los que habían sido procesados. Según la jueza Dolores Sánchez, no existe plena prueba para determinar que los enfermeros son culpables de las quince muertes que se le habían imputados y que ellos mismos habían confesado en un primer momento. Sin embargo, sus nombres siguen relacionados con los "ángeles de la muerte". Esto, sumado a las declaraciones de la ministra Susana Muñiz, le complicarán su reinserción laboral.

Muñiz se defendió de dichos de Trostchansky por caso de Artigas

Luego de que el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Julio Trostchansky, advirtiera el pasado jueves en una entrevista con El País que los tres pacientes quemados de Artigas podrían haber sobrevivido si las autoridades sanitarias procedían de otra manera, la ministra Susana Muñiz manifestó que la opinión del Ministerio, de que estos fallecerían pasara lo que pasara, fue respaldada ya por varios profesionales.

"Trostchansky es el presidente de una asociación gremial, los profesores del Centro Nacional de Quemados y de la Medicina Intensiva ya opinaron y lo hicieron igual que el Ministerio", dijo Muñiz. Lo que declaró el presidente del SMU fue que "hay pacientes que sobreviven a lesiones como las que tenían estos (de Artigas), siempre y cuando se cumplan determinadas condiciones en su traslado, en su atención inicial y en su tratamiento". También pidió que se protocolice las acciones para estos casos.

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