El refugiado y ex preso de Guantánamo quiere la ciudadanía argentina

Migración argentina exhortó al Consulado a que sirio regresara

Abu Wael Dihab prefiere que lo llamen Jihad Ahmad Diyab. Es uno de los seis presos de Guantánamo refugiados en Uruguay. Ayer por la tarde regresó a Montevideo luego de permanecer en Buenos Aires desde el domingo 8 y tras conceder una entrevista en un bar del microcentro porteño a un puñado de medios internacionales y argentinos, entre ellos El País.

Estuvo seis días en Buenos Aires y anoche regresó a Montevideo. Foto: Victoria Molnar
Estuvo seis días en Buenos Aires y anoche regresó a Montevideo. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar
Abu Wael Dihab en Buenos Aires. Foto: Victoria Molnar

Su paso por la capital argentina llamó la atención de las autoridades kirchneristas, al punto que Migraciones le exhortó al Consulado uruguayo que el sirio regrese a Montevideo. Lo hizo sin apuro, luego de encontrar una mezquita para rezar.

Debido a las secuelas de su paso por Guantánamo, Diyad se moviliza en muletas, aunque su acompañante, la periodista uruguaya y activista pro Palestina, Nora Fernández Espino, dijo que rechaza el uso de una silla de ruedas "por una cuestión de dignidad". El refugiado entiende perfectamente el inglés, pero solo responde en árabe. Quizás se siente más cómodo expresándose en su idioma madre, quizás sea una forma de resistencia o de contrarrestar su experiencia en prisión ya que era el idioma de sus carceleros.

El domingo 8, ni bien arribó a Buenos Aires en el mismo Buquebus en el que regresó la selección sub 20 de fútbol de Argentina tras el Sudamericano en Uruguay, otorgó por primera vez una entrevista en la que denunció las condiciones de vida y la violación a los derechos humanos en la cárcel de Guantánamo, y exhortó a que se otorgue refugio a otros presos que todavía se encuentran allí.

Fernández Espino dijo que "no quería exponerlo a una cosa mucho más grande" y por eso convocó a medios alternativos de izquierda argentinos con los que tiene relación: Radio Madre (señal de las Madres de Plaza de Mayo), Barricada TV, Resumen Latinoamericano y Radio Gráfica. La entrevista se dio a conocer el miércoles, generando incluso suspicacia debido a que el viaje se realizó en medio de la delicada coyuntura por el caso de la muerte del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman.

En nombre de Diyad y en español, Fernández Espino señaló que el viaje a la Argentina no tuvo como motivo "realizar ninguna denuncia" y negó que se hayan realizado gestiones para que el gobierno kirchnerista reciba refugiados. "No buscamos la reunión con el gobierno argentino porque hay un contexto en este momento muy especial donde no consideramos siquiera que pudiéramos tener acceso a hacerlo", dijo.

Según ella, el viaje tuvo tres razones. "Primero quería buscar y conocer a su familia en Argentina, ya que su madre es de origen árabe nacida en Argentina y tendría familia en Buenos Aires, La Rioja o Tucumán. En segundo lugar él tiene una condición de salud muy precaria y no ha recibido la atención médica correspondiente en Uruguay y hemos hecho consultas médicas en ese sentido. Y el tercer motivo era llamar la atención para que pueda reunirse con su familia que tras huir de la guerra en Siria pasó por Líbano y ahora se encuentra en Turquía", aseguró la activista uruguaya.

Según Fernández Espino, tampoco hay conformidad con los sindicalistas del Pit-Cnt que se encargan de la situación de los refugiados en Uruguay.

"Es una central obrera que obviamente no tiene ninguna experiencia en el tema de refugiados y entonces hubo mucha falencias", expuso, aunque aclaró que sus dichos "no constituyen una denuncia contra el gobierno uruguayo sino un llamado de atención a las persona que se ocupan de la situación" de los refugiados.

"Lo que él quiere es reunirse con su familia y como los plazos que le habían prometido se han dilatado, él ha querido llamar la atención viniendo acá, porque lamentablemente el Pit Cnt no abrió los vínculos hacia el gobierno", explicó Fernández Espino. "De hecho, si el presidente José Mujica estuvo ayer (por el jueves) con los compañeros es por la repercusión mediática que hubo por la visita de Jihad acá", agregó.

En la entrevista de ayer, que duró unos 30 minutos, Diyab habló de su experiencia en Guantánamo y su estadía en Uruguay. Los seis refugiados reclamarán una compensación a Estados Unidos por la violación de sus derechos.

Durante los seis días que estuvo en Buenos Aires, Diyab inició las gestiones para dar con sus familiares en Argentina donde hay una población de más de tres millones de personase de origen árabe. Sin embargo no todas fueron puertas abiertas y algunas "no quisieron ayudar y ni siquiera quisieron tomar contacto con él porque sintieron que era peligroso, e incluso le negaron entrevistarse con el sheikh, aun cuando es musulmán practicante". Para Fernández Espino esa es una muestra de una paranoia que se está gestando y del "estigma que pesa sobre los ex presos de Guantánamo, incluso dentro de la misma comunidad árabe".

Antes de tomar el barco de regreso a Montevideo, Diyab solicitó ir a rezar a una mezquita argentina. En las pocas palabras que intercambió en inglés con los periodistas dijo que "en Uruguay no hay" mezquitas. La elegida fue la hermosa y gran mezquita de Palermo, donde se dirigió en un taxi tras la entrevista en el microcentro porteño. Consigo llevaba un pequeño bolso con sus pertenencias. Además de buscar a su familia en Argentina quiere sacar esa ciudadanía, aunque aún no inició trámite alguno en ese sentido. Sin embargo, su mediático paso por Buenos Aires portando su documento uruguayo conllevó un exhorto de Migraciones de Argentina al Consulado uruguayo solicitando que regresara a Uruguay. Según argumentaron las autoridades argentinas, el motivo sería que su cédula uruguaya señala que es ciudadano sirio. Sin embargo, dado que es una persona libre y está en carácter de refugiado de acuerdo a las leyes que regulan esa condición en todo el mundo, debería gozar de todos los derechos que poseen los ciudadanos del país de acogida, explicó Fernández Espino.

"Ellos deben poder salir y entrar de Uruguay cuando quieran, acá hubo un conflicto de interpretación de las leyes sobre refugiados, no había intención de quedarse y él tiene la residencia uruguaya. Es algo que se explicará en su momento, lo marco porque es una realidad, pero no quiero generar controversia", señaló a El País Fernández Espino, y agregó que por eso en el regreso a Montevideo fueron acompañados por la cónsul general en Buenos Aires, Lilián Alfaro.

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