Hay un centenar de pistas consistentes, el resto se descarta

En dos meses se recibieron 400 datos sobre desaparecidos en dictadura

La Comisión por la Verdad y la Justicia recibió de la Iglesia Católica los primeros datos sobre desaparecidos aportados por personas en las diferentes parroquias, principalmente de las ubicadas en el interior del país.

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La organización afirma que la mayoría de la información que llega proviene de militares retirados.

"Hay algunos pocos datos y fueron directamente a la comisión", transmitió a El País el secretario del arzobispo, Washington Hernández. Por otra parte, hay unas 400 llamadas que recibió la agrupación de familiares de desaparecidos en casi dos meses, de las cuales, según dijo el vocero Ignacio Errandonea a El País, "un poco más de 100 son realmente interesantes porque corroboran información que teníamos o nos dan sitios nuevos para investigar".

El presidente Tabaré Vázquez lanzó en febrero la Comisión e hizo énfasis en que faltaba información de parte de los militares y que habría que buscarla porque "en algún lado está". Errandonea, a partir de la campaña que se hizo en busca de información, se ha entrevistado con algunos militares retirados. "Hay gente que no da nombre ni teléfono pero queda en volver a llamar porque se comunica como intermediario. Existe miedo a develar la identidad por temor a sanciones de antiguos camaradas. En algunos casos se nos ha dicho expresamente. Ha habido personas que dijeron que por teléfono no dicen nada. Y nos dicen de encontrarnos en un bar. En algunos casos se nota el porte militar", relató Errandonea.

Pero por el momento la información no ha llevado a nada en concreto. La misma está siendo procesada con un grupo de antropólogos. El foco común es Montevideo y más precisamente los batallones 13 y 14, pero también hay datos sobre "enterramientos en la mitad de la nada y otros en centros cercanos a poblados del interior donde había cuarteles".

"Tenemos que precisar y depurar bien la información porque no se puede excavar todo el país; no se puede romper por romper", dijo Errandonea.

Según el representante de la agrupación de familiares de desaparecidos, han tenido varios casos en que se presenta información precisa pero al hacer un chequeo primario con fotos satelitales y planos antiguos se ven errores.

"Se nos ha dicho, por ejemplo, que hubo un enterramiento en 1974 y que existe una tumba colectiva de 30 personas pero si uno profundiza en el tema de las fechas se sabe que en ese año no había 30 desaparecidos en el Uruguay. También nos han caído datos que nos mandan a sitios donde no había nada, ni remoción de tierra siquiera, o nos dicen que hay un enterramiento debajo de un galpón y cuando miramos en los mapas la construcción fue anterior por lo que tendríamos que excavar adentro del lugar, lo mismo en viviendas particulares; no es fácil".

"Es un trabajo engorroso, pero el saldo es positivo porque nunca recibimos tanta información", evaluó Errandonea.

La Comisión creada por Vázquez se reúne semanalmente y hasta el momento ha resuelto aspectos administrativos o tecnológicos. Un problema, por ejemplo, es que se cuenta con un archivo de información en papel que hace falta digitalizar para cruzar luego con otros datos. Recientemente antropólogos argentinos se ofrecieron a colaborar con la búsqueda de desaparecidos en Uruguay.

Italia inicia proceso para aclarar la muerte de un comunista uruguayo.

Un tribunal italiano abordó ayer la desaparición del dirigente comunista uruguayo Héctor Giordano en la Operación Cóndor y su hija Lucía reclamó en la audiencia judicial conocer "la verdad" sobre el destino de su padre.

El Tribunal de Roma acogió otra vista del Proceso Cóndor, en el que se trata de esclarecer la muerte y desaparición de ciudadanos italianos durante las dictaduras latinoamericanas, informó EFE. En la audiencia se abordó el caso de Héctor Giordano, dirigente del Partido Comunista Revolucionario que se exilió en Argentina. Su hija Lucía, parte civil durante el proceso y que declaró en calidad de testigo, recordó que su padre fue secuestrado en Buenos Aires en 1978 y que, desde entonces, "no le hemos vuelto a ver".

Señaló que varios testigos afirmaron haber sido interrogados junto a Giordano por "militares argentinos pero también uruguayos, en el Plan Cóndor". Lucía Giordano apuntó a uno de los imputados en el proceso, el italo-uruguayo Jorge Néstor Troccoli, como "responsable en aquellos momentos de esas operaciones" represivas. Reclamó "la verdad" sobre el destino de su padre, "saber qué le pasó y qué hicieron con él".

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