Cuatro menores fueron detenidos; un quinto está prófugo

Dos menores matan a un policía en una emboscada

Un Policía fue ultimado de cuatro disparos en una emboscada realizada por dos menores al mediodía de ayer en el barrio Santa Catalina. Los adolescentes le dispararon por la espalda al sargento de 1° Marcos Luis Melo Pérez, quien revistaba en la Unidad N° 4 Santiago Vázquez (ex Comcar).

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Policía cercó el lugar para buscar los casquillos de balas que impactaron en el policía asesinado.

Después de dejar atrás Camino Santa Catalina, el policía uniformado dobló por Pasaje Victoria en dirección a su casa ubicada a unos 200 metros de distancia. Apenas caminó unos 20 metros cuando dos menores lo emboscaron por detrás y le efectuaron cuatro tiros. Dos disparos le impactaron en la espalda, uno en la axila y otro en el pecho. El policía cayó malherido al suelo.

Según señalaron testigos a El País, uno de los menores se agachó y tomó la pistola Glock 9 milímetros del policía. Luego ambos huyeron a pie del lugar.

Un vecino alertó al Servicio 911 sobre el incidente. Al lugar concurrieron móviles de la Unidad de Respuesta Rápida de la Policía de Montevideo (URPM), quienes constataron que la víctima era un efectivo policial.

Los policías solicitaron asistencia de emergencia para prestar los primeros auxilios y se desplegó una inmediata investigación en la zona para recabar testimonios de vecinos que presenciaron el incidente. Policías que llegaron en uno de los móviles, observaron a dos menores que se daban a la fuga y los detuvieron, según informó ayer el Ministerio del Interior.

Familiares del policía fallecido acusaron a otros dos menores como presuntos responsables del asesinato, quienes habrían tenido un problema vecinal con el uniformado. Esos adolescentes fueron detenidos.

A través del Servicio 911, la Policía recibió información anónima sobre la ubicación de dos armas que habrían participado en el crimen del policía.

En la tarde de ayer, investigadores de la Zona IV (Cerro y barrios aledaños) ingresaron a la casa de una tía de un adolescente prófugo. No solicitaron orden de allanamiento a la Justicia porque la dueña les dio autorización. Debajo del colchón de la cama del adolescente, los policías encontraron dos pistolas Glock calibre 9 milímetro. Una de las pistolas pertenece al policía abatido y otra a un efectivo de la Seccional 24° (Cerro), quien sufrió la rapiña del arma mientras repartía citaciones en Cerro Norte. "Yo no sabía que mi sobrino andaba en malos pasos. No lo vi cuando salió de la casa. Lamento la tragedia que vive hoy la familia de ese policía", dijo la mujer a uno de los investigadores.

Efectivos de la Zona IV afirmaron a El País que el sargento asesinado murió por un problema que se repite en los últimos años: policías conviven con delincuentes en asentamientos o barrios marginales. Agregaron que esa zona de Santa Catarina viven personas de trabajo pero también delincuentes que podrían haber tenido algún entredicho con el agente ultimado.

Honores.

En este momento, técnicos de Policía Científica efectúan pericias a las dos armas incautadas para determinar si participaron o no en el asesinato del policía. Mientras que los cuatro detenidos declararán hoy en el Juzgado de Adolescentes.

En la tarde de ayer, el Ministerio del Interior resolvió que Melo Pérez reciba los honores fúnebres correspondientes a los caídos en actos de servicio. El sepelio se efectuará hoy en el Panteón Policial.

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