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Marcha en silencio gritó por paz

Miles en Paysandú salieron a la calle en homenaje a David Fremd, asesinado por ser judío.

Marcha en memoria de David Fremd. Foto: Daniel Rojas.
Foto: Daniel Rojas.
Una señora saluda al hermano de David Fremd. Foto: D. Rojas.
Marcha en memoria de David Fremd. Foto: Daniel Rojas.
Marcha en memoria de David Fremd. Foto: Daniel Rojas.
Marcha en memoria de David Fremd. Foto: Daniel Rojas.
Marcha en memoria de David Fremd. Foto: Daniel Rojas.
La marcha va de avenida España y Guayabos a la Plaza Constitución. Foto: Daniel Rojas.
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PAYSANDÚDANIEL ROJAS 13 mar 2016

Miles de personas adhirieron anoche en Paysandú a la convocatoria de caminar en silencio portando velas blancas en memoria del comerciante judío asesinado el martes 8 por un extremista islámico. La movilización fue organizada por un grupo de vecinos sin identificación religiosa alguna. Luego de concentrarse en la esquina donde se encuentra el local comercial de La Popular donde ocurrió el homicidio, caminaron cuatro cuadras hasta Plaza Constitución.

Paysandú vive horas de profunda congoja que trasciende el clima de luto en la comunidad judía. La muerte de David Fremd sigue siendo tema de conversación excluyente en Paysandú. A todos aún les cuesta creer que en su propia comunidad, un maestro convertido al islam y que hasta el lunes 7 había dado clases, saliera a la calle para quitarle la vida a un comerciante y referente de la colectividad judía sanducera.

"No salimos del asombro, ni de las lágrimas", dijo a El País Rossana Migliónico, una de las organizadoras de la marcha.

En oficinas y comercios "nos ponemos a llorar y nos consolamos. Tenemos un dolor tremendo que no cesa con el paso de las horas", relató.

Para el Ministerio del Interior, Carlos Peralta, el hombre que dio muerte a Fremd, actuó como "lobo solitario" y descartó vinculación alguna con grupos extremistas del exterior.

Poco antes de las 19 horas, la gente comenzó a llegar a la esquina de Avenida España y Guayabos. Media hora después se contaban por miles.

"Hoy (por ayer) marchamos por el amor de esta persona, tratando de encontrar un momento de recogimiento, que el silencio fuera ensordecedor y al mismo tiempo nos condujera a una profunda reflexión ante lo que nos tocó vivir", expresó Migliónico.

"Nos concentramos para honrar la memoria del sanducero, el vecino, el amigo, el trabajador, el compañero que tuvimos en la escuela pública, el hermano del corazón, David; en apoyo y como muestra de respeto a su familia; en solidaridad con la comunidad judía; en rechazo a todo hecho de violencia e intolerancia, y con el compromiso de que este hecho que hoy nos enluta el alma, será el único que habremos tenido que padecer porque a partir de hoy nos comprometemos a trabajar, cada uno desde nuestro lugar para fomentar la convivencia en paz que nos caracteriza como sociedad sanducera, desde siempre", dice un documento impreso y distribuido entre los que fueron a la marcha.

Cantaron el himno, aplaudieron y se retiraron en silencio. Una señora gritó: "¡Viva la patria libre de todos y para todos!". La emoción se percibía a flor de piel. Participaron representantes de todas las religiones y sectores políticos, pero sobre todo gente de los barrios.

"Participo para que esto no suceda nunca más. Soy uruguaya, tengo primos judíos y esto no puede volver a ocurrir", dijo Cristina, quien portaba una pancarta que en 14 idiomas pedía por una convivencia en paz.

"Fue la bondad y la forma de ser de David la que provocó todo este sentimiento espontáneo. Fue un ser superior, un padre ejemplar, un esposo único y amigo incondicional. Esto trascendió fronteras. Le tocó a mi amigo, pero bien pude haber sido yo", reconoció David Kanovich, integrante de la comunidad judía de Paysandú.

El mensaje solicitaba previamente que la marcha fuera "en silencio estridente contra un grito de odio y de horror".

Se eligió Plaza Constitución para terminar la marcha "porque precisamente la Constitución consagra el derecho de cada habitante a practicar el culto, la filosofía y el estilo de vida que elija; porque es el centro geográfico de esta ciudad que conoce del trabajo digno y esmerado de sus habitantes, entre los cuales estaba David; porque está frente al Poder Judicial, del cual esperamos que proceda como se debe y porque está a pasos de la Sociedad Israelita".

"Participar en forma respetuosa es una demostración que decidimos seguir siendo como somos, y que nunca más se repetirá algo similar en esta tierra. Nos convoca el amor, no el rencor; el dolor, no la venganza; la solidaridad, no la imposición", expresó otro hombre en la marcha.

El recuerdo de David Fremd es casi unánime. "Era como su padre, un gaucho bárbaro que nunca dejaba a nadie a pie", dijo Óscar Terzaghi, intendente de Río Negro, nacido en Paysandú.

Una anécdota contada ayer pinta a Fremd de cuerpo entero. "Una vez un muchacho se acercó a la vidriera de Jeans Center y se quedó mirando un vaquero que estaba de moda. Llevaba muy pocos días en su primer empleo. A los pocos días ingresó a la tienda, se lo probó, preguntó por el precio y cuando recibió la respuesta de la vendedora, exclamó: Ahh, no, disculpe, no es para mí. Cuesta casi como mi sueldo, además yo recién empecé a trabajar y ni referencias tengo.

"Fremd, que escuchó la conversación, se acercó para preguntarle: ¿Pero te gusta o no el vaquero? Sí, pero en realidad es inaccesible para mí, volvió a responder el muchacho. Llevatelo y lo pagás como puedas, yo sé que vas a cumplir, le dijo Fremd. Esa experiencia le sirvió después para presentar como referencia en otros negocios donde le dieron crédito", recordó Migliónico.

"LOBOS SOLITARIOS".

Radicales, frustrados y con delitos menores.

La mayoría de los "lobos solitarios" que actúan en el mundo son musulmanes, hombres y suelen estar frustrados, en una especie de limbo en el que no logran determinar los motivos de sus fracasos, y muy frecuentemente tienen antecedentes por delitos menores.

Pablo Brum, uruguayo radicado en Washington donde cursó una especialización en Inteligencia, Terrorismo Internacional, Ciberterrorismo e Insurgencia en la Universidad de Georgetown, y cuya tesis se transformó en el libro Patria para nadie sobre los tupamaros, ha estudiado el fenómeno.

"No suelen ser personas muy ricas o muy pobres; ni profesionales consagrados ni personas de trabajo. Muchos suelen estar frustrados, en una suerte de limbo en el cual no tienen una excusa para explicar sus frustraciones y fracasos, porque generalmente no hay una causa obvia. No son personas con importantes problemas de salud, fuertes tragedias personales, o historiales de abuso", explicó a El País.

"Con alta frecuencia tienen pequeños antecedentes por consumo de drogas, vandalismo, trifulcas, conflictos con colegas o familiares, aunque no siempre y rara vez por algo grave. En muchos casos, no todos, hay una persona decisiva en sus vidas que los guía al radicalismo militante, aún si es por Internet", agregó.

Puede ser sumamente difícil detectarlos. "El problema es que sin violencia, la cantidad de personas que encajan con un determinado perfil de conducta errática, radicalismo, o hate speech (discurso de odio) es grande. Creo que indicios importantes presentes en este caso incluyen: conversión al islam (por definición los conversos presentan altas tasas de adhesión al radicalismo) y expresiones ideológicas radicales hechas en forma pública y conducta errática. Lógicamente, no todas las personas con conducta errática que profesan ideologías de odio terminan siendo terroristas, pero cuando se producen hechos como el homicidio de Paysandú, el culpable, en general, proviene de ese grupo".

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