Las políticas de Salud Pública

Mamografía: advierten por sobrediagnósticos

Comunidad médica apoya examen a partir de los 50 años

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La revista BJM sostiene que Uruguay es el único país donde mamografía es obligatoria.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) planea cambiar en breve los requisitos para el carné de salud de las mujeres. Ya no exigirán una mamografía cada dos años a partir de los 40 años, sino desde los 50. Los especialistas están de acuerdo con la modificación, en el entendido de que en el rango que va desde los 40 a los 49 años las mamografías pueden llevar, sostienen, a falsos positivos o sobrediagnósticos (cuando se diagnostica un cáncer que en realidad nunca se hubiera hecho evidente en la vida del paciente).

La cartera presentó ayer la Guía de Práctica Clínica para la Detección Temprana del Cáncer Mamario, en la cual se establecen recomendaciones a las mujeres de 50 a 69 de que se realicen una mamografía cada dos años. Para las de 40 a 49 y de 70 a 74, se les sugiere consultar con su médico si amerita o no realizarse el estudio.

"Esta guía surge de un análisis de los beneficios y los riesgos (…). Si miramos la tasa de incidencia, vemos que el 78% de los casos (de cáncer de mama) se diagnostican en mujeres de 50 o más años, siendo el pico de incidencia a los 70", señaló ayer en conferencia de prensa la responsable del Programa Nacional de Control del Cáncer, Lucía Delgado.

Las mamografías, según datos del MSP, en promedio, reducen un 20% la mortalidad por cáncer de mama. Pero, según Delgado, "esto es menor en el grupo de 40 a 49 años".

La jerarca, además de los beneficios, habló de los riesgos de las mamografías. "Cuando se piensa en los riesgos potenciales es común referirse a la irradiación, pero lo cierto es que esta es muy baja; los riesgos mayores son los falsos positivos y sobrediagnósticos", señaló.

"El porcentaje de falsos positivos varía según la edad, siendo más alto en las mujeres más jóvenes. O sea que el riesgo es mayor, la incidencia es menor y el beneficio es menor", sostuvo Delgado. La funcionaria demostró esto con cifras, y dijo que desde los 40 a los 49 años la mortalidad por cáncer de mama es de 15%, mientras que de 60 a 69 es de 30%. Un falso positivo implica, precisó, "no solo una biopsia, en caso de que sea necesaria, sino también un tratamiento".

"Con respecto al sobrediagnóstico, este está relacionado también al sobretratamiento; es decir, al tratamiento de un cáncer que nunca se habría hecho evidente (…) Esto pasa en mayor porcentaje también con las mujeres entre 40 y 49 años", precisó Delgado.

De acuerdo.

La medida tomada por el MSP cayó bien en la comunidad médica, que la consideró acertada teniendo en cuenta las pruebas a nivel mundial que advierten precisamente sobre casos de falsos positivos y sobrediagnósticos.

El presidente del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), Álvaro Luongo, precisó a El País que la guía impulsada por el MSP "es fundamental".

"Está muy claro lo que se dice ahí, es un análisis del riesgo y del beneficio. Esto no quiere decir que la mujer no pueda hacerse una mamografía a los 40 años, eso es algo que decidirá la paciente con su médico. Lo que sí se dice es que el beneficio para las mujeres es muy bajo, mientras que el riesgo aumenta", explicó el jerarca.

Luongo dio un ejemplo de a lo que puede llevar un sobrediagnóstico: "Imaginemos que a una mujer muy joven se le encuentre un nodulito y que se la meta en una mecánica de la que no va a salir en toda la vida, cuando esto quizá no sea necesario".

Desde la Sociedad de Ginecotocología del Uruguay, Gustavo Ferreiro fue un poco más precavido en sus consideraciones. "Lo que plantea la guía es que hay que poner énfasis en los pacientes a partir de los 50 años. Pero es una guía elaborada para la población de bajo riesgo, no para la de mayor riesgo. Lo recomendable sigue siendo que a partir de los 40 años la persona vea al ginecólogo y que este sea el que resuelva", dijo a El País.

Ferreira insistió en que de la consulta con el médico, a partir de datos como el factor hereditario, la paciente podrá saber si su nivel de riesgo a tener cáncer es bajo, moderado o alto.

La Comisión Honoraria de Lucha Contra el Cáncer también está de acuerdo con el cambio propuesto desde el ministerio. El responsable del Registro Nacional de Cáncer y del Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Comisión, Enrique Barrios, precisó a El País que la modificación implica "un equilibrio entre los beneficios y los riesgos" y que "todo está debidamente sustentado en la evidencia".

Barrios, que fue uno de los profesionales consultados para la generación de la guía, explicó que para esta se tomaron recientes estudios llevados a cabo en Canadá y Suecia que demostraron que las mamografías entre la población de 40 a 49 años podría llevar a diagnósticos erráticos.

"Se tomaron dos poblaciones, una a la que se le había hecho mamografías y otra a la que no. Se hizo un seguimiento por 20 años. Lo que se descubrió es que las que se hicieron la mamografía tuvieron un exceso de diagnóstico (…) Es decir que hubo un exceso de incidencia, se diagnosticaron cánceres que nunca iban a llegar a ser invasores ni a generar síntomas", señaló Barrios.

Discuten cobrar hasta los 49 años.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) no logró cerrar todavía la redacción final de una ordenanza, cuyo borrador fue difundido ayer por El País, y que establece que tanto la mamografía como el examen de colpocitología oncológica (PAP) estarán exonerados del pago de tasa moderadora. La cartera, que en la misma ordenanza recomienda las mamografías a partir de los 50 años y no como se hace ahora, según establecen los requisitos del carné de salud, desde los 40, no logró tomar la decisión todavía si esta exoneración de pago también incluirá a las mujeres hasta 49 años y mayores de 70.

Fuentes de la cartera precisaron sin embargo a El País que el MSP se inclina por tampoco cobrar en estas franjas etarias.

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