SALTO

Ladrones de Salto burlan alarmas y roban escuelas

Un centro educativo fue asaltado 20 veces en el año 2016.

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Escuelas: cuentan con sistema de alarma pero ladrones se llevan lo que quieren. Foto: L. Pérez

En la Escuela 92 del Barrio Horacio Quiroga de Salto los ladrones ingresaron más de 20 veces el año pasado y en lo que transcurre de este 2017 los maestros han denunciado otros siete robos.

El último ocurrió el pasado viernes. Se llevaron una hidrolavadora, una pala de jardín, cuadernos de los niños, juegos de geometría y lápices. "Y no se llevaron nada más porque no hay. No podemos dejar ni un kilo de arroz en la despensa", dijo una educadora.

Cada día los robos y daños materiales que se generan en escuelas públicas de Salto se incrementan. Los sistemas de alarmas ya dejaron de ser una solución para preservar la seguridad de los locales.

La mayor cantidad de robos en perjuicio de los locales de Primaria se constata en las escuelas 10 y 120 que se ubican en Barrio Salto Nuevo; en la Escuela 107 del Barrio Uruguay y en la Escuela 78, en El Cerro, confirmaron a El País fuentes del organismo.

Autoridades del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) de Salto indicaron que la situación preocupa ya que, lejos de bajarse el nivel de daños materiales que causan los malvivientes para ingresar a los edificios, las denuncias de robos de los maestros vienen subiendo.

"Las alarmas, más allá de alertar a la policía sobre un probable robo, hoy no garantizan que no se cometan porque pasa mucho tiempo entre que se activa, se comunica a la directora y se concreta una inspección. Quienes van a llevarse algo actúan más rápido que el sistema", dijo la Inspectora Zonal Nora Kozolap.

El daño mayor para los maestros es el hecho de que se lleven materiales de uso de los niños como cuadernos, libros y útiles de geometría.

Para una madre que lleva a su hijo a la Escuela 92, en el barrio hay "miedo".

"Nadie denuncia, nadie dice nada por temor a represalias, pero saben que muchas veces los que hacen esto son niños que concurren a esta escuela. La Policía no consigue testigos porque la gente le tiene terror a esos menores", dijo la mujer.

La Inspectora Zonal de Primaria de Salto, Susana Milessi, reconoció también que esta situación de inseguridad para los locales escolares es un problema más para los directores que deben reponer mercaderías para los comedores diariamente y no guardar stock de muchos alimentos, como se acostumbraba.

"Los alimentos se compran día a día para elaborar las comidas. Es impensable dejar algo en las despensas", acotó.

La inspectora adelantó que las autoridades educativas estudian la posibilidad de solicitar a nivel superior la contratación de un servicio de seguridad para aquellos centros afectados por los robos.

"Pensamos en contratar guardias de seguridad para la Escuela 10 que es una de las más castigadas por los ladrones", dijo la inspectora Milessi.

Gasto.

El consejero de Primaria, Héctor Florit señaló que la inversión anual en seguridad el organismo llega a los 173 millones de pesos.

Cada servicio de seguridad física de ocho horas, tiene un costo de unos $ 70.000, el equivalente al salario de tres maestros, según explicó Florit.

El jCEIP tiene resuelto que cada vez que sucedan actos de vandalismo contra escuelas se repondrá todo lo destrozado.

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