En julio de 2013, había robado el Museo Vilamajó tras desactivar alarmas

Ladrón de 13 obras de arte cayó por una huella dactilar

Doce cuadros y una escultura, que fueron robados del Museo Vilamajó por un ladrón de arte, el 30 de julio de 2013, fueron recuperadas el martes 12 tras un allanamiento realizado en una casa del Centro por la Policía de Montevideo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La Policía Científica se hizo presente ayer en el Museo, para investigar el hecho. Foto: L. Carreño

El delincuente trató de vender las obras robadas pero nadie se las compró. Estaban embaladas como para ser entregadas rápidamente, dijo a El País una fuente del caso.

El robo fue casi un crimen perfecto. Casi. El individuo rompió un portón y una puerta blindex e ingresó a la sala donde estaban los cuadros del Museo Vilamajó, ubicado en Domingo Cullen y Avenida Tomas Giribaldi (Parque Rodó).

Con un poco más de esfuerzo que un chasquido de dedos, el ladrón neutralizó el sistema de alarmas. Cuando salía del museo, sonó una alarma. El delincuente ya llevaba los cuadros en su poder. Ignoraba que, antes de irse, había dejado una pequeña huella dactilar en uno de los cuadros que abandonó en el museo.

El ladrón robó de la casa 12 obras gráficas originales de Julio Vilamajó, un retrato fotográfico del maestro realizado por el Estudio Frangella y una copia en bronce de la escultura Músico de Antonio Pena, propiedad del Museo.

Como consecuencia del hurto, la reproducción en yeso de Ángel con Delfín de Andrea Verrochio en exhibición, sufrió múltiples daños, según informó la Facultad de Arquitectura, a mediados de 2013.

El delincuente, que ayer fue remitido a la cárcel por la jueza de 9° Turno, Blanca Rieiro, se llama Luis Alberto Camejo Rodríguez (50). Es poseedor de antecedentes penales por hurtos y tráfico de drogas.

En instancias judiciales, Rieiro procuró determinar el precio de mercado de las obras robadas, pero fue imposible. "Las mismas tienen un incalculable valor patrimonial. No se puede cuantificar su precio en el mercado", señaló un experto en la sede.

Durante las instancias ante la jueza Rieiro, el delincuente subrayó que actuó solo en el robo al museo, aunque los operadores judiciales sospecharon que debió tener un cómplice para llevarse las obras.

El trabajo policial demandó un año y medio. Personal de Policía Científica ubicó la pequeña huella dejada por el delincuente dentro del museo. El individuo, que se escondió y cambió de direcciones en varias oportunidades, logró dificultar su detención.

El caso fue derivado a la Dirección de Información Táctica, una unidad recientemente creada que depende del jefe de Policía, Mario Layera.

Personal de esta repartición logró ubicar al ladrón en una vivienda situada en el Centro de Montevideo.

Camejo Rodríguez, de 50 años, posee un prontuario judicial por 12 delitos; el último tiene fecha el 18 de marzo de 2012 por tráfico de estupefacientes.

El ladrón estuvo recluido casi un año en la cárcel y luego hurtó en el Museo Vilamajó.

El 20 de noviembre del año pasado, fue robada del Museo Blanes una libreta con anotaciones y bocetos del pintor Pedro Figari.

La extracción de esta libreta de Figari se suma al robo de un cuadro del mismo autor de la serie "Las lavanderas", del despacho de la intendenta Ana Olivera, lo que se constató en diciembre del año 2011. Ese ilícito no se aclaró. Se inventariaron 188 obras pertenecientes al Museo Blanes que el Palacio Municipal tenía en préstamo, pero el procedimiento reveló el faltante de 21 obras, de las cuales ocho siguen sin aparecer por ningún lado.

En 2005, la aduana argentina detuvo un camión proveniente de Uruguay con más de 50 obras de artistas uruguayos valoradas en US$ 1.500.000.

Los cuadros eran de artistas como Joaquín Torres García, Homelli Lzlegiel, Anthony Piotrowsky, José Pedro Costigliolo y María Freyre.

Nunca se supo si las obras fueron robadas.

Obra.

Para la arquitectura nacional, la figura de Julio Vilamajó (Montevideo, 1894-1948) es central. Su importancia se inscribe tanto en la nómina de las obras que llevan su firma —la Facultad de Ingeniería, la Represa del Rincón del Bonete, Villa Serrana, El Ventorrillo, edificio Juncal, varias fincas particulares, y su papel como consultor en el edificio sede de la ONU en la ciudad de Nueva York—, como en su labor docente en la Facultad de Arquitectura de Uruguay. La casa ahora convertida en museo fue diseñada por Vilamajó en 1930.

Las características piezas de cerámica vidriada y el rosetón con una cabeza de Medusa que adornan su fachada fueron realizadas por el escultor Antonio Pena, el mismo que creó la escultura robada junto a las obras gráficas.

Dadas las condiciones de un predio esquina de reducidas dimensiones, desarrolló la vivienda en cinco niveles con áreas sociales, privadas y de servicio, garaje y estudio.

Robos de arte.

Un delincuente hurtó del Museo Vilamajó 12 obras gráficas originales del arquitecto Julio Vilamajó, un retrato fotográfico del maestro realizado por el Estudio Frangella y una copia en bronce de la escultura Músico de Antonio Pena. Las alarmas no se activaron. Después que el delincuente se fue, una alarma sonó. El 20 de noviembre del año pasado, fue robada del Museo Blanes una libreta con anotaciones y bocetos del pintor Pedro Figari. También desapareció un cuadro del mismo pintor del despacho de la intendenta Ana Olivera.

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