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Lacalle Pou:"No sé si la experiencia tiene que ser una cédula para gobernar"

A casi 20 días de las elecciones, Luis Lacalle Pou reconoció que fue un error de campaña el haberse “olvidado” de que había votado la ley de ocho horas para el trabajador rural. La “mentira” que corrió tras ese episodio puede haberle frenado el crecimiento, admitió. 

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Paula Barquet05 oct 2014

Sin embargo, lo que más le pesa es el uso político que de eso hicieron algunos frenteamplistas con los que tenía buen vínculo. Pese a no tener experiencias de gestión, reivindica ser una persona “abierta de mente” y que busca rodearse de “gente más inteligente” que él.

Luis Lacalle Pou por Arotxa


¿El Frente Amplio tiene una sensibilidad social distinta a la del Partido Nacional?

—No creo. Quizá, durante mucho tiempo, estuvo más presente en su discurso. Quizá al partido cuando le tocó gobernar, no habló tanto. Hay que diferenciar el FA del gobierno.

¿Porque no tuvo la sensibilidad social que anunciaba?

No creo que no la haya tenido. Creo que los resultados en desarrollo humano no acompañan los discursos de sensibilidad social. Quizás haya un parámetro distinto (entre el PN y el FA) respecto a lo que es sensibilidad social. Desde nuestro punto de vista, es desarrollo humano sostenible en el tiempo. Y pasa más por la libertad, por la educación, por la capacidad de autosustentarse, que por otras políticas que aplicó el Frente Amplio. O, por lo menos, son resultados que no ha tenido el Frente Amplio, que apostó quizá más a transferencias económicas que al desarrollo del ser humano.

Pedro Bordaberry dijo que la herencia maldita del FA es la pasta base. ¿Cuál cree que es el peor legado del oficialismo?

En varios ámbitos, no haber aprovechado la oportunidad histórica. O sea, que la bonanza económica no se haya trasladado al desarrollo, a más inclusión e integración.

O sea, haber desaprovechado la oportunidad de la bonanza.

Claro, no haberlo trasladado a desarrollo humano. Creo que no se tenía claro cuáles eran los instrumentos; quizá sí el norte, pero no los instrumentos.

Entonces no hay una herencia negativa sino una oportunidad desaprovechada.

Bueno, yo creo que hay más fragmentación.

¿Más que en 2005?

No, no.

¿Más que cuándo?

Hay que compararlo con las circunstancias. Si la circunstancia de hoy fuera con una economía como la de 2002, 2004 o 2005, sería hasta quizá un buen registro. Pero que después de 10 años de gobierno con bonanza económica, la gente se siga yendo a vivir a asentamientos, o que sea una costumbre urbana ver gente metida adentro de los contenedores...

Usted no tiene experiencias de gestión duraderas en el curriculum. ¿Cuál es su expertise?

Mi pasaje por la presidencia de la Cámara de Diputados. Manejé un cuerpo con toda la soberanía de los partidos, manejé presupuesto, manejé funcionarios. Son públicas las cifras de ahorro y de eficiencia, de apertura y transparencia. Ahora, yo siempre digo que para ser gobernante en este mundo hay que ser experto en lo nuevo, que podría ser una contradicción: ser experto en lo que no existe. Es la capacidad de prever, de prepararte, de juntarte con gente que conoce en cada ámbito. No sé si la experiencia tiene que ser una cédula para ser gobernante. Puede que sí, puede que no.

Eso de ser experto en lo nuevo, ¿es algo que ya tiene o algo a lo que aspira?

No me gusta darme autobombo, pero soy bastante abierto de mente y trato de juntarme con gente más inteligente que yo. El responsable último del gobierno soy yo.

¿Cometió algún error en la campaña?

Sí… Siempre se puede ser mejor. Y algún error tiene que haber, obviamente. Quizá haber entrado a una reunión, tener cámaras con una pregunta predeterminada y que yo no me acordara que había votado a favor de una ley...

La de las ocho horas para el trabajador rural.

Sí.

¿Teme equivocarse en este último tramo definitorio?

No, miedo no tengo. Trato de no equivocarme. Lo que la gente espera de mí es que yo sea genuino, en el acierto y en el error. No tengo complejo de decir "me equivoqué", ni de pedir perdón o aceptar errores. Lo que no se puede permitir es la sucesiva comisión de errores cuando sos gobierno, porque los errores no los pagás tú como en campaña. Los paga Juan Pueblo. Ahí es donde el margen de error hay que reducirlo a su mínima expresión. En la interna tuve el mismo proceso que ahora: cuando llegan los días finales estoy más tranquilo. No es algo buscado.

¿Y puede mencionar un acierto de la campaña?

Más que de campaña, es una actitud de vida que llevamos a la actividad política cuando todo el mundo decía que era imposible. Y todos han hecho sus apuestas de cuándo se terminaba (la positiva). Periodistas, analistas, gente que compite con nosotros, (se preguntaban) "¿cuándo se les cae la careta?". No se dieron cuenta de que no es una careta (se toca la cara); la nariz es mía.

¿Cuesta mantenerse por la positiva?

Sí cuesta, en la vida diaria. Obviamente es difícil dar lo mejor que tenés, y no que te salga lo malo. Pero creo que esto (la campaña) es una preparación. A medida que se acerca la urna, la sangre fluye más rápido, el corazón late con más intensidad, se levanta el volumen, algunos pierden la calma con tal de quedarse su carguito, y ahí es donde tenés que demostrar.

Desde que ganó las internas, el FA buscó sus posibles costados débiles y fue golpeando en ellos, sobre todo a través de redes sociales: la asociación con su padre, la experiencia con la cocaína, la inexperiencia y el no haber apoyado algunas leyes, como matrimonio gay, aborto, entre otras cosas. ¿Alguno de esos golpes dolió?

La mentira, el resto no.

¿Sale airoso de esos golpes?

No se trata de eso, esto no es un partido de fútbol. No te digo que todo me resbala porque sería un frívolo, y no es así. No me gusta, a nadie le gusta que lo insulten, que el aparato estatal se ponga a disposición… Hay mucho nerviosismo en la alternancia al poder; yo nunca había visto tanto nerviosismo. La crítica dura, bienvenida. La mentira con conocimiento de causa me puede haber frenado un poquito el crecimiento, aparentemente no lo frenó del todo y seguimos creciendo. A mí me duele por la gente.

¿Por qué?

Porque no hay que generarle más odio, más rabia, darle manija… ¿Vale la pena? Yo creo que no. Ahora, hay mucha gente que sí. Que conmigo tiene una relación personal muy buena y que estos días, por miedo a separarse del poder, se ve que no era tal el aprecio y el respeto. Lo leo en Twitter. Gente que yo consideraba adversaria, que discutíamos fuertemente, pero con la que había un nivel de respeto que lo ha perdido.

¿Gente del FA?

Sí. No me verán hacer eso.

¿Uno de ellos es Raúl Sendic? Con él dijo tener buena relación, y fue uno de los que…

No importa. Déjalo quieto.

Ha anunciado que derogará parte de la ley de educación, que propondrá una alternativa a la ley de accidentes laborales, que derogará la ley de marihuana y que cambiará la normativa penal. ¿En qué orden de prioridades hará esto?

No hay orden de prioridades, depende de los acuerdos. Hay instrumentos. Se puede recurrir a un paquete de ley de urgencia si es que uno logró cohesión en todos esos proyectos. Y la otra opción es texto por texto, que quizá demore más pero tenga chance de lograr mayorías distintas. Si empaquetás temas disímiles en una ley de urgencia, quizá en tren de ganar velocidad, perdés cohesión.

De todas las que le nombré, ¿cuál es la ley que más le inquieta o preocupa?

Bueno, quizá la de educación.

Su postura es conocida: que los representantes sindicales en el gobierno de la educación tengan voz y no tengan voto. ¿Qué fundamento tiene?

La génesis del gobierno está en la representación de la voluntad popular. No es un tema de relación con el sindicato, es un tema de asunción de quien ejerce la autoridad.

Pero sin dudas va a generar rispideces en los sindicatos.

Esa es la consecuencia, pero no es la causa.

¿Cómo va a tratar esa consecuencia? El tema está en el aire: qué va a pasar con los sindicatos en un eventual gobierno blanco.

Perdón, ¿no hemos tenido conflictos? ¡En educación se perdieron más de 20 días de clase!

¿Piensa que va a tener igual nivel de conflicto que el FA?

No, la regla debe ser el diálogo; la excepción es el conflicto. El gobierno actuando en forma tripartita debe ser constante. Y saber que con algunas corporaciones empresariales o sindicales vamos a tener tensión. A veces con los empresarios, a veces con los sindicatos. El tema es cómo se resuelven las tensiones.

Por ejemplo, el llamado "paro electoral" fue un punto de tensión. Después de eso, ¿mantuvo diálogo con alguno de los dirigentes sindicales?

Eso queda en mi conocimiento personal.

Se lo pregunto porque sería una manera de reflejar eso que dice, de cómo se resuelven las tensiones…

En Uruguay se hablan todos y nos conocemos casi todos.

Si lo dijera podría ser una señal de tranquilidad: "se pelea pero lo resuelve".

¿Sabés lo que pasa? Soy muy respetuoso de algunos acontecimientos que si se dan o no se dan, no hay por qué andar haciendo alarde. Yo no utilizo situaciones para las elecciones. Estoy más preocupado por tener tranquilidad en las tensiones y resolver los conflictos en el gobierno, que en hacer declaraciones que me puedan sumar votos.

Suele decir que va a mantener lo que está bien, cambiar lo que está mal, e innovar. ¿Puede mencionar tres ideas que estén en su programa y que sean genuinamente innovadoras?

Asentamiento Cero es una -no te quepa la menor duda-, educación a distancia, y otra que por suerte ya es un compromiso de varios candidatos, que es abrirle el camino a la investigación y aumentar los gastos en eso.

Me quiero detener en el plan Asentamiento Cero porque, por lo que he leído en el programa, se mantiene lo que viene haciendo el gobierno solo que se acelera el ritmo de ejecución.

No creo que el gobierno esté haciendo eso, no me consta.

¿El gobierno no está eliminando los asentamientos inviables y realojando a sus habitantes? ¿No está regularizando los viables?

Pero la situación social que estamos viviendo es de un avance de los asentamientos, sin perjuicio de que se hayan hecho cosas puntualmente. La política no ha sido masiva. Debe haber un abordaje que no es solo regularizar o relocalizar. También hace a los inmuebles vacíos, a la construcción de viviendas para gente de bajos recursos, a una ley de alquileres sin garantía. Es un abordaje que debe darse más como política de shock, que algo que se vaya haciendo de tracto sucesivo y lento. Si no, no resolvés el tema. Y con una fuerte inversión: US$ 180 millones anuales. Es mucha plata.

Ha dicho que hay una emergencia en seguridad y ha criticado la gestión de Bonomi. ¿Usted se siente inseguro?

(Piensa) Quizá porque casi siempre estoy con alguien, y porque ando en vehículo, no. Alguna vez sí. Pero me consta que la gente se siente más insegura. Sobre todo la gente de menores recursos. El que los tiene termina invirtiendo mucho en su protección, modificando sus costumbres, sobre todo las nocturnas. Y la gente que no tiene recursos, y que tiene que salir a la calle a determinadas horas, esa es la que está más expuesta. Cuando un gobernante no tiene buenos resultados, no tiene buenos resultados. No importa si gastó acá o allá, si hizo esto o hizo lo otro. Lo que importa es ¿la gente está mejor? ¿Está más segura? ¿Se hizo mejor gestión? Yo no creo que se trate de un ministro sí, un ministro no. Tuvo recursos. En la seguridad casi se cuadriplicaron. ¿Hubo resultados? No, con lo cual la gestión es ineficiente. Te lo digo mirándome al espejo, y que si nos toca ser gobierno, que esa sea nuestra evaluación.

¿Ese va a ser el indicador?

Obviamente. La vida de un político no se mira en el espejo propio, sino en el de la gente.

¿Cómo asegura una buena gestión en seguridad?

Hay elementos legales, operativos y un intangible anímico de respaldo a la Policía, que tienen que coordinarse. Algunas cosas se han tratado de hacer, pero el resultado no es bueno. La Policía tiene mejor armamento ahora que hace algún tiempo, ha mejorado un poco su nivel salarial. Se tuvo un compromiso con el tema de salarizar el 222 y no se cumplió. El tema de las regionales estuvo bien inspirado pero no logra resultados. La comisaría dejó de ser el lugar donde primero iba el ciudadano y se le daba rápida respuesta. Radiopatrulla para mí está desmantelada. El 911 no coordina en forma eficiente con ese sistema…

Pero ahí se fue al diagnóstico. ¿Cómo va a cambiar eso?

Justamente, tratando de que el comisario y la comisaría tengan incidencia en las políticas zonales, que radiopatrulla tenga una rápida respuesta, que haya un 911 activo, un ministro que respalde a la Policía.

¿Cuáles son sus personas de confianza en esta área?

En su momento vamos a presentar el equipo.

¿Antes de las elecciones?

No lo sé.

Las pedreas a los ómnibus, ¿se pueden controlar desde el Ministerio del Interior?

Creer que la sociedad va a ser más pacífica por el solo hecho de tener un aparato policial mejor es tener una visión parcializada. Es necesario sofocar y prevenir el delito, eso es parte del asunto. La otra parte es la inclusión. Nadie agrede a un grupo que quiere. Por eso hemos dicho que no hay que dar ni un uruguayo por perdido. No hablamos de los ni-ni, hablamos de sin-sin: sin expectativas y sin oportunidades. A la postre, son ni-ni. Sin expectativas ni oportunidades, ¿para qué te vas a esforzar? Ahí está la cuestión. ¿Lleva tiempo? Lleva. ¿Cuesta dinero? Cuesta. Pero es el fin último: tener mejores individuos.

Su mujer es "cruda" con las opiniones


Cuando lanzó su candidatura dijo que solo lo había consultado con su esposa, Lorena. ¿Cómo ha sido desde entonces la participación de ella en la campaña?

Ella es lejana a la actividad política, es paisajista. Tiene una vida interior autogenerada muy fuerte. Y le pregunto bastante. Me río porque teníamos unas publicidades y yo dije "quiero que las vea Loli". Ella se sonríe, es toda así, ¡pero es cruda! Le decimos Terminator. A todos les preocupa más que las vea Terminator a que las vea yo.

¿Y las cambia efectivamente?

Yo confío mucho en su visión exógena de la actividad política. Es una visión totalmente distinta a la mía. Cero contaminación. Tiene esa inteligencia distinta, de sensibilidad personal… Por lo general le emboca.

¿Qué lugar le daría si es presidente?

Lo hemos hablado muchísimo. Con Loli siempre dijimos que hay que vivir la vida, si nos toca, sabiendo que se termina. En el sentido de que no nos cambie. Que terminemos y seamos la misma familia.

¿No está pensando en ella para una función concreta?

Seguramente la va a tener, pero porque ella quiera. Ella va a seguir trabajando. Por lo menos es lo que me dijo. Tiene sensibilidades y estoy seguro de que va a hacer cosas porque no se aguanta.

La reforma tributaria fue "inoportuna" pero la mantendrá


¿Cuál es el cambio clave que quiere hacer en la educación?

El individuo como centro de todas las políticas y su evaluación periódica, con capacidad crítica de vivir los nuevos desafíos. Ahí está el foco. A partir de ahí, los docentes, el centro educativo, la comunidad, la maestra comunitaria para atraer al sistema que abandonan... Creo que la maestra comunitaria es un gran instrumento y lo digo tranquilamente porque es una creación de Tabaré Vázquez que pretendo impulsar. Ocuparse de terminar con el pase social, que es una falta de respeto al futuro de los niños. Masificar el hecho de poner una pata entre Primaria y Secundaria, y generar vías de salida de la educación formal para que pueda adaptarse al ámbito laboral.

¿Cómo calificaría la gestión del FA en educación?

Mala. Sobre todo con las condicionantes económicas que tuvo.

En materia de impuestos, ¿piensa mantener la actual estructura durante todo el período?

Nosotros no votamos la reforma tributaria, nos pareció inoportuna. Pero por respeto a la gente, no podés volver atrás cada cinco años. La estructura será la misma, tratando de que haya menos impuestos fijos y más impuestos al éxito de una actividad. Y el IRPF que se convierta paulatinamente en un impuesto a la renta neta, y no bruta. Es decir, que no grave lo que gastás en educación, en salud. Las deducciones son fundamentales para que sea impuesto a la renta. Lo que es claro es que al menos la franja más baja no tiene renta. Por eso en el plan Estamos Contigo, se lo eliminamos a una parte y a otra le bajamos del 10 al 5% la alícuota.

Tiene prevista la derogación del IASS a los jubilados.

Sí, e implica una renuncia fiscal de casi US$ 200 millones. Desde mi punto de vista, no es dinero que se aleje del ámbito fiscal. Es dinero que vuelve para tener una mejor vida, o sea que va a pagar tributo igual.

Además del IASS, ¿piensa derogar algún otro impuesto?

Me gustaría trabajar sobre algunas alícuotas, pero hay que ser cauto. Pretendo devolver básicamente todo lo que se aporta por tributos, y gastar menos en burocracia. Eso va a hacer que la gente sienta que el Estado se preocupa más por la plata que paga.

¿Aumentará la jubilación mínima?

Tenemos algunos números hechos, pero queremos ver la caja para saber a qué nos podemos comprometer. No me gusta decir una cifra. Como tengo vocación de gobierno, tengo vocación de ser prudente.

"Si me conocen y no les caigo bien, me preocupa"


¿Cómo siente el hecho de vivir en La Tahona? Después de recorrer el país y estar en contacto con distintas realidades y personas…

¿Me lo estás preguntando en serio?

Sí, claro. ¿No siente que criar a sus hijos ahí es aislarlos en algún sentido?

No, para nada.

¿No lo interpela en ningún aspecto vivir allí?

No.

Por vivir en un barrio privado lo han criticado…

Son criterios objetivos: por dónde estudié, por qué apellido tengo, por dónde vivo. No por cómo siento, cómo quiero, cómo entiendo, cuánto vibro, si me dedico…

¿Por qué cree que su candidatura genera rechazo en una parte de la clase media académica?

¿Por qué la clase media? Para mí en la clase alta y en la clase baja también. Creo que corta transversalmente. Hay gente que me cree y gente que no. No se lo adjudicaría a ninguna clase. Hay gente a la que le caigo bien y gente a la que no.

Me parece que hay gente que pone una barrera por ciertas características suyas.

Puede ser. Es muy difícil actuar sobre el prejuicio.

¿No actúa?

Trato de que tengan un juicio.

¿Piensa en revertir eso en la campaña?

Yo aspiro a gobernar un país. La mayor cantidad de ciudadanos que me conozcan, mejor.

¿Pesa el apellido siendo candidato a la presidencia?

Mucha gente me regala afecto quizá sin merecerlo, y otra gente me regala cosas negativas quizá sin merecerlo. No me desvela. Yo trato de que la gente me conozca. Si me conoce y no le caigo bien, ahí sí me preocuparía.

"Para ser gobernante hay que ser experto en lo nuevo, en lo que no existe". Foto: Nicolás Pereyra

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